Me movía junto a Oxana, el velo de la noche nos cubría mientras empezamos a sentir el temblor del suelo mientras las hormigas león se hacían presentes.
No había tiempo para hacer preguntas, así que lidiamos con cualquier amenaza que apareciese ante nuestros ojos.
Llegamos a unas cuantas ruinas llameantes donde parecía haber casas, posiblemente por ataque de los striders y ahora las hormigas león no parecían parar de salir, hasta que un disparo de un francotirador roso a nuestros pies.
Oxana y yo tomamos cobertura, atrás de ella tenía a la torre combine a la lejanía. Al notar que la situación se había calmado y que debíamos esperar antes de hacer algún movimiento, Oxana tomo asiento y yo hice lo mismo.
—¿Quieres que te cuente algo? Antes de todo esto, me había recibido de mi carrera de ciencias exactas de Biología, más específicamente en la Zoología. La entomología siempre fue mi pasión.
»El lugar se esta llenando de hormigas león, ¿Pero de donde salieron? Bueno, la opinión colectiva no hace mal en apodarlos así, claramente son tan similares a las hormigas león por sus cualidades y virtudes, pese a que la gente confunda las hormigas con las hormigas león como si fuera un apodo exclusivo para ellos. Digamos que estás son un poco más parecidas a otros artrópodos como a las hormigas rojas o calcidoideos, en fin, que los insectos tienen muchas razas.
»¿Ves la torre de allí? —Señala con el dedo índice sin sacarla de la cobertura—. Es más pequeña que la de ciudad diecisiete, pero parece cumplir el mismo propósito, dudo que los sonidos que emita sean solamente por nosotros, tengo la teoría de que los pistones que se oyen junto a las alarmas y sirenas deben estar diseñados para ahuyentar a las hormigas león, tal y como se rumorea que hacen en las playas para mantener a las hormigas león alejados de sus bases.
»La torre no se ha detenido, eso puede significar que puede atraerlas para que las hormigas león nos flanqueen o hay algo más ahí dentro, pero no todo son lamentos, te comento esto porque… A ver, déjame que te lo ilustre.
Oxana agarra una rama que estaba cerca y empieza hacer dibujos en la arena y polvo del lugar.
»Más allá de los trenes subterráneos usados por los combines, debe haber colonias enteras de hormigas león, si es así, podríamos esperar a que se abra un hueco lo suficientemente grande para movernos por debajo del suelo. Podríamos evitar a las tropas combine, ya que las vías especiales para uso personal combine serán a pruebas de hormiga león seguramente, pero no sé qué encontremos allí abajo.
»Obviamente en el programa de estudio no hablaban de especies alienígenas que complican más catalogarlos en un una especie, aparte, con su tamaño fácilmente podrían ser vistos por veterinarios cuando todo esto acabe, si es que… esto acaba...
—No hay penumbra que no sea alumbrada, no hay oscuridad que dure en perpetuidad.
—Solo espero que esa luz llegue pronto, estoy cansada de esperar. Pero recuerda, si las cosas se ponen feas aquí arriba, intenta encontrar una alternativa con esto que te dije.
»Solo espero no haberte cansado o haberte dicho algo que tal vez ya sabías.
—Pastoreábamos hormigas león en tiempos pasados, pero en este caso y en este lugar; Los conocimientos de Oxana pueden resultar útiles para nuestra supervivencia mutua.
—Ya puedo imaginarlo, en ese caso, supongo que sabrás lidiar más con las hormigas que con los disparos de bala. No quiero que te sientas manipulado, pero de paso te contaba esto porque quería hacer tiempo para descansar las piernas.
Oxana se pone de pie.
»Si cruzamos la calle y entramos al edificio de al lado capaz podemos escondernos de su vista y evitar el riesgo de vérnosla con ese francotirador.
Subimos por las escaleras del lugar sin cielo raso y saltamos encima del capó de una grúa móvil, corrimos hacía donde Oxana había sugerido.
El lugar era espacioso, con múltiples mesas y sillas, con manteles llenos de polvo encima.
—Esto parece ser un comedor público, bueno, era, con las raciones supongo que este lugar habrá quedado abandonado…
Un disparo atraviesa las múltiples ventanas del lugar.
Oxana se echa para atrás sobresaltada pero sin gritar ni gruñir del susto, pero sus palabras eran temblorosas y llenas de convicción.
—¡No es solo uno! Pueden vernos aquí también. Pero… Tengo una idea, ¡Sígueme!
Nos movíamos agachados detrás de las mesas, cruzábamos con rapidez, no llegaban a darnos.
La madera se astillaba con cada proyectil, veía que atravesaba las superficie, pero no podían darnos mientras las estelas provocadas por el disparo eran acompañaba por el ruido de vidrios rompiéndose.
Llegamos detrás del mostrador y nos metimos aun más en el lugar.
Luego de que su agitación acabase me dijo en voz baja;
—Problema resuelto.
Nos movíamos por la cocina del lugar y dimos con una especie de bodega con cajas de cartón vacías.
—¿Crees que es un buen lugar para pasar la noche? —Pregunte.
—No, hay que movernos, es cuestión de tiempo para que vengan a revisar el lugar, si es que lo hacen.
»La puerta de emergencia está cerrada, posiblemente hay algo que la traba del lado de afuera o está cerrado con llave, no sé si es algo que se pueda romper a disparos, pero estoy escasa de munición. —Empezó a investigar cada rincón—. Hay un conducto de ventilación, mira, entraría yo, pero tengo miedo de quedarme atascada, lo sé, puedo matar y me da miedo meterme en un espacio pequeño, no tiene sentido, no es como si hubiera algo. —Ironizo.
»¿Puedes entrar tú?
Trepo con ayuda de un grueso tubo que estaba en la pared y usando las garras, logro abrir la tapa del conducto de ventilación que estaba en lo alto de la pared.
—¡Excelente! Parece llevar al lado de afuera, abre la puerta y nos reuniremos.
Avanzo en el conducto de ventilación que tiene una bajada, aunque en el momento en el que me percate era cuando había caído torpemente a otro lugar distinto con luces tenues de color naranja, parecía un subsuelo o algo así.