Con el extracto llevado en una bolsa del arnés, fui avanzando en la dirección que diera a la salida.
Di con una estación de trenes subterráneos con varias barreras de plasma, mientras oía a la lejanía el eco de una locomotora. Un sitio tan inmenso como vació por ambos lados.
Fui por otro túnel, las pocas hormigas león huían de mi presencia.
He logrado «cruzar el Rubicón», como dicen.
Llegue a un gran sótano venido abajo con múltiples elementos quirúrgicos. No parecía haber una escalera funcional pero esta vez no me quedaría esperando, mire hacía mi alrededor, fui precavido de no hacer más daño del necesario y destruí una columna de mármol y luego una serie de tablas de madera que sostenía parte del suelo de un interior, la cual se desmorono al debilitarla.
Y ahora procedí a volver hacía la luz del sol. Pero no sería tan fácil, pues lo que me recibió a la superficie fue un lugar oscuro.
Llegué al interior del hospital abandonado que por poco parecía fungir como morgue, me di cuenta que había capsulas headcrab generando humo en toda la planta baja, el lugar ya debe estar infestado.
Un headcrab intento saltar encima de mí desde la oscuridad, pero logre atraparla en el aire y aplastarla clavándole mis garras.
Bajo las escaleras y me encuentro con varios zombis de la que solían ser la resistencia, esto ya era otra cosa.
Intento usar mis rayos que generan suficientes destellos para alumbrar el lugar, me doy cuenta que estoy rodeado, si bien yo solía cazarlos, la cosa es distinta cuando te superan en número.
Nunca había visto a los headcrabs y a los zombies tan furiosos, ¿Los combines habrán hecho algo con ellos o será el ambiente el que los hace ver más amenazadores?
Las paredes despintadas, los rastros de sangre en el suelo, los gemidos de las criaturas que se intentaban aferrar a la poca humanidad que les quedaba, las pocas luces de emergencia portables del lugar con figuras generando siluetas de sombra por todas partes.
Era una imagen de pesadilla, una pesadilla de la que no debía detenerme mientras avanzaba con energía ilimitada para calcinar a todos los que estuvieran en este lugar.
Esto definitivamente no era un hospital. Encontré partes de uniforme de soldados combines, de aquí deben… Modificarlos... Tal vez tampoco quería que se lleven este equipamiento, por eso bombardearon el lugar y viendo la cantidad de zombis que hay, resulto como se esperaba.
Encontré a uno de los míos con varias ataduras de metal, probablemente ya esté muerto, intente liberarlo igualmente y me di cuenta que los grilletes estaban fríos, debió haber muerto antes de que todo esto ocurriera.
Encontré una fuga de gas y creía que podría hacer un agujero en la pared.
Sucedió lo que esperaba al materializar una chispa, la explosión destruyo parte de la pared, lo que no esperaba es que también lo hiciera todo el sistema de gas.
Una pila de cajas había caído encima, golpeándome en el proceso y tumbándome al piso, me logro quitar todas las cajas de encima, pero estoy aturdido, no puedo levantarme, en eso veo que un zombi con solo la cintura para arriba se arrastraba lentamente hacía mí.
Intente atacar desde la distancia, pero no salía ni un solo rayo de mí.
Me intente arrastrar, pero era inútil, estaba cansado con todo lo que había tenido que pasar.
De pronto, un estruendo suena cerca de mi mientras rebotaba sangre de headcrab y restos de suelo por todos lados, ese sonido me había ensordecido, busco de donde se originó el sonido y veo a Jorge con una escopeta en mano.
Veo que me habla, pero no lo escucho, solo veo que está feliz de verme.
Poco a poco el pitido se va acortando gradualmente.
—¿Te puedes poner de pie? Puedo traerte una caja de botiquines que vi a una cuadra del lugar.
—No hará falta Jorge. —Respondí mientras usaba todo mi cuerpo para volver a erguirme—. ¿Sigues con la idea de asediar el puesto de avanzada combine?
—No es una buena idea, ya he salido de ahí, ¿De dónde apareciste? Escuché una explosión y vine corriendo
—He salido de los túneles de hormiga león.
—¿Me estás diciendo que estuviste toda la noche ahí abajo y recién saliste por la mañana? Por dios, eres una locura hermano, de seguro ya quieres ver un lugar seguro, vamos, sígueme.
Salimos de ese sitio infestado de zombis.
—Jorge debería decirme a donde nos dirigimos ahora.
—A la base Augurio, tenemos papeles con trascripciones de la comunicación de la vigilancia, algunas cosas entendimos de que van, otras todavía no, hay ciertas indicaciones, como si fuera en clave, pero seguro que Ross le sacara provecho.
—¿Qué ha sido de tu punto de vista mientras nuestros caminos se encontraban separados?
—Hay tanto que quisiera contarte, en resumidas cuentas, llegue a ese puesto de avanzada, no lo hice solo, encontré un grupo de rebeldes, no salió tan bien como esperábamos, pero lo logramos, repartimos las cosas y nos separamos para que no nos tiendan una emboscada y que todo sea en vano.
»No te perdiste de mucho, era una especie de… ¿Vieja legislatura? ¿Creo? Nunca fui de leyes pero parecía un lugar legal o político, bueno, TAL VEZ lo era, no importa ahora. Lo que estoy seguro es que hubieras marcado la diferencia, en especial por las robosierras, pero supongo que tuviste que lidiar con tus propios problemas.
—Ahora que lo dices, tengo un truco que probar con las robosierras.
—¡Ya quiero verlo! —Respondió con alegría.
—Si aparecen lo veras, el único problema es que ahora han llegado soldados.
—Algunos azules y grises, otros más anaranjados, lo sé, de ahí conseguí esta escopeta, sinceramente, no sé que pensaras tú cuando los matas, yo lo único que siento es el culatazo.
—Antes de ir a Augurio. —Pregunte mientras revisaba que el extracto estuviera en condiciones—. ¿Podríamos ir a ver a un grupo de… Vortigaunts?
—¿Al final los encontraste? Bien, te sigo entonces, no quisiera volver a perderte, por mí hasta podría esperar estos informes, pero intentemos movernos rápido.