Para quien llegó hasta aquí.
No sé cómo encontraste esto.
Tal vez alguien te lo recomendó. Tal vez lo abriste por accidente y seguiste leyendo más de lo que esperabas. Tal vez buscabas otra cosa y terminaste aquí.
No importa cómo llegaste.
Lo que importa es que seguiste.
Daniel escribía para personas que no existían todavía. No sabía sus nombres. No sabía cómo iban a ser. Solo escribía y confiaba en que la carta iba a llegar a quien la necesitara, aunque no supiera que la necesitaba.
A veces llegaba a manos equivocadas.
Y a veces esas eran las manos correctas.
Esta carta era para ti. No lo sabías cuándo empezaste. Eso no cambia que llegó.
D.