Hasta el último golpe: Fin del invicto

A Punto De Explotar

Jonathan

No había vuelto al gimnasio desde lo ocurrido.

Durante días, toda mi atención había estado puesta en Isabelle y el bebe. En cómo dormía. En cómo reaccionaba cuando alguien levantaba la voz. En las veces que se quedaba mirando al vacío sin decir nada. En las noches en las que despertaba sobresaltada.

Todas esas reacciones que había notado desde el primer día. Pero todo había empeorado tras la noticia que Jackson saldría libre.

Cada vez que la veía así, sentía la misma impotencia. La rabia. Y aquella mañana, cuando finalmente crucé las puertas del gimnasio, descubrí que nada de eso había desaparecido.

El olor a sudor y cuero me resultó familiar. Los guantes chocando contra los sacos. El sonido de las cuerdas al saltar. Todo seguía exactamente igual.

Pero… Yo no.

—Pensé que te tomarías más tiempo.

Levanté la vista. El señor Knox estaba observando desde el otro lado del gimnasio.

—No puedo tomar más tiempo. Necesito entrenar lo más que pueda antes de mi pelea.

—Bien.

Me acerqué y empezamos a caminar por el gimnasio.

Durante unos segundos ninguno habló. Se podía sentir una tensión en el aire.

—Escuché lo que pasó con tu esposa. —dijo, rompiendo el hielo.

Asentí. La simple mención hizo que mi cuerpo se tensara. El hecho de recordar me alteraba.

—Lo siento.

—Gracias.

El señor Knox cruzó los brazos—. También escuché lo de Jackson.

Sentí cómo mi mandíbula se tensaba. El nombre de ese bastardo hacía que todo se repitiera en mi mente.

—Y que probablemente salga libre.

No respondí. Me quedé en silencio deteniéndome frente a un costal.

El señor Knox me observó durante unos segundos.

—La justicia a veces tarda.

Solté una risa amarga—. Tal parece que ya se tardo demasiado.

Un fuerte golpe sacudió el saco. La sensación de ardor recorrió mis nudillos.

—Tal vez —Su mirada se volvió seria—. Pero cuando suba al ring contigo, tendrá que responder por sus acciones.

Aquello era lo más cercano a la justicia que tendría en ese momento. Y parecía que ambos lo sabíamos.

—No falta mucho para la rueda de prensa. Necesito que te controles ese día, no queremos que la pelea se cancele por una riña.

Asentí—. Lo sé. Intentaré contenerme hasta la pelea.

—Bien. —Asintió satisfecho. Y señaló el cuadrilátero—. Ahora sube. Vamos a liberar un poco de tensión.

Miré hacia el ring. Ahí estaba él, Ethan. Lanzando golpes al aire para calentar.

—¿Con el?

—Correcto muchacho.

Suspiré. No me molestaba entrenar con él, aunque era algo impulsivo. Pero su mirada me recordaba a la de Jackson, algo tenían parecido, y eso me inquietaba un poco.

—¿Hay algún problema muchacho? —preguntó El señor Knox, quien pareció notar mi incomodidad.

—No señor.

Subí al ring, terminando de ponerme mi equipo.

Ethan ya estaba listo.

—Mira quién decidió regresar.

—Hola, Ethan —salude sin ánimos. Terminando de ajustar mi careta.

—Creí que ya no volverías.

No respondí.

Su mirada tenía un matiz diferente, más penetrante.

El señor Knox dio la señal, y comenzamos.

Durante el primer minuto me concentré únicamente en moverme. mantenía un ritmo controlado, bloqueaba golpes y respondía con jabs y cruzados que solo buscaban matar el golpe.

Necesitaba despejar la cabeza. No quería empezar a golpear con fuerza, sentía que eso me llevaría a soltar el enojo que tenía. Y no quería golpear a Ethan con esa intención.

Ethan lanzó un jab que bloqueé. Seguido de un gancho que logre esquivar dando un paso atrás.

—Te ves lento.

No respondí. Sabía muy bien que era una provocación.

—Se nota que no has entrenado mucho últimamente.

Nos mantuvimos separados unos segundos, recuperando el aliento.

—Aunque con todo lo que ha pasado...

Apreté los dientes. “Estás hablando mucho, y eso es raro en ti” Seguí moviéndome.

—Debe ser difícil concentrarse.

Estaba intentando no caer en sus provocaciones. Guardé silencio. Hasta que Ethan decidió sonreír.

—¿Qué pasa? ¿No vas a hablar?

Esa sonrisa me recordó a Jackson al instante.

Por un momento sentí como la sangre me hirvió. Una finta con la izquierda hizo que Ethan subiera ligeramente la guardia, permitiéndome conectarle un cruzado en el pecho, que lo hizo retroceder.



#6162 en Otros
#1127 en Acción
#12480 en Novela romántica

En el texto hay: boxeo, accion, romace

Editado: 06.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.