Felicidades, sigues con vida.
Y de alguna manera esta libreta llegó a tus manos y decidiste abrirla. Te voy advirtiendo que aquí no vas a encontrar una guía de supervivencia y mucho menos la cura de todos los males del mundo, pero al menos puedes entretenerte mientras lees todas las desgracias por las que tuvimos que pasar y quizás, algo de lo que nos hizo seguir adelante.
Si lees esto, no sé si aún seguiré con vida, tampoco sé si estarás solo o acompañado, si estás bajo la luz del sol o escondido en la oscuridad; pero una cosa es segura: Llegar hasta donde estás ahora no ha sido fácil. Para ninguno de nosotros lo ha sido.
Aún recuerdo cuando todo empezó, pensé que solo sería algo temporal, que alguien vendría a arreglarlo. Pero la ayuda nunca llegó y entonces supimos que estábamos solos.
Desde ese momento fui testigo de espantosos escenarios que espero nunca volver a vivir pero sé que son recuerdos que siempre me atormentarán. Aunque, ¿qué te puedo decir? Nadie se salva de eso.
Un pequeño e inevitable consejo: Piensa bien en quién confías. Ya no hay lugar para los héroes ni para las segundas oportunidades. El miedo y la desesperación han convertido a las personas en monstruos y esos monstruos no siempre tienen la piel podrida y los ojos vacíos.
El fin llegó para todos. Pero para algunos, todavía no ha terminado.
Intenta mantenerte con vida.
Porque esto apenas empieza.
—S