Era alto , aún sentado se notaba su altura, blanco , de buen porte , su cabello era negro ,bien peinando , sus ojos eran azules como el mar y brillantes como las estrellas, sus labios estaban rojos, a primera vista parecía que se había puesto un labial , pero con una segunda y más atenta mirada te dabas cuenta que eran natural , su cara ovalada hacia un cómico contraste con su cuerpo, parecía tener mi misma edad , llevaba puesto el uniforme de enfermero y sobre este, la placa con su nombre, Srlet .
No es de buena educación mirar a los extraños tanto tiempo, dijo con la voz más hermosa que había escuchado en mi vida, antes de sonreír de la forma más tierna posible .
Perdón dije apenada.
Tranquila ha todas les pasa .
Un momento quien se ha creído este chiquillo malcriado.
Si me imagino, ha todas les debe pasar, no todos los días ves a un chiquillo disfrazado de enfermero y que el director de la institución mental donde estas se preste para este tipo de bromas.
Jaja Jaja ,rio ,el a toda voz , mientras lo miraba cada vez más molesta.
Verás, Alads , dijo mientras se ponía de pie, no se que entiendes por chiquillo , pero yo no soy uno,
pero guao si que tienes sentido del humor, en menos de un minuto me has hecho reír .
Su altura es intimidante , por unos minutos me quedo sin palabras hasta que logre recuperar la compostura.
Pues no pareces ser mayor de 17 años, dije al fin.
El volvió ha estallar en una carcajada divertida.
Alads , dijo acercándose a mi de una manera peligrosa hasta quedar cara a cara , tengo 21 años, su voz sonó más profunda y sus ojos brillaron con una pequeña intensidad.
Y a mi que, dije encogiendome de hombros, disimulando lo nerviosa e incómoda que estaba al ver su cercanía.
El pareció notar mis nervios porque alejó su cara de la mía con una sonrisa coqueta.
Creo que tú y yo nos llevaremos bien, dijo en voz alta , pasando su mano por su cabello ,despeinandolo un poco.
No ,nos llevaremos bien. Dije a la defensiva .
por qué?.
No me caes bien.
Intento hacer una muesca triste, pero no le salió, pues lo siento,vas a tener que aguantarte , soy el único enfermero disponible.
Pues me niego a tener un enfermero.
Lo siento pequeña malcriada tendrás que aguantarme hasta que salgas de aquí.
¿A quien le dijiste pequeña? mocoso atrevido.
Pues a ti, solo una niña pequeña y malcriada esta en piyama a las 10 de la mañana.
Porque me acabé de levantar, y no me he duchado porque he tenido que venir hablar con el director sobre le seguridad de esta institución.
Adivino te quieres fugar .
Y si así fuera que ?.
Pues me dolería mucho que te fueras, dijo dramáticamente antes de llevarse una mano al corazón.
Eres un...
Alads ,dijo Carlos confundido.
Guao solo hace falta que tu novio diga tu nombre para que te calles. Gracias amigo pero se cuidar de mis pacientes.
Serás...
Amigo,dijo Carlos, garraspeando fuertemente.
No se quien eres o que objetivo tienes que cumplir, pero te aseguro que discutiendo con tu pacientes no lo lograrás.
Y tú Alads ya vale , enserio pareces una niña pequeña.
Carrlllooos grité prácticamente, eres un maldito traidor.
Alads cálmate.
No me digas que me calme.
Estas haciendo un maldito berrinche por algo que no tiene sentido.
Pero..
Pero nada , cálmate ya Alads.
Pero es un engreído.
Y eso desde cuando te importa Alads.
Srlet sonrió ante aquella respuesta y tomo mi silencio como una victoria.
Odio cuando Carlos me regaña y más frente a personas que no me agradan .
Un momento dije sobresaltada.
Donde esta Screem.?
Salió de la habitación cuando comenzaste a hablar con Srlet y por qué no me lo dijiste, volví a chillar con voz de niña pequeña.
Porque estabas muy ocupada discutiendo conmigo.
Cállate ,le grité.
Y el muy imbecil sonrió.
Pero que me pasa , porque tengo tantas ganas de discutir con este chico.
Será mejor que me calme antes que me enoje de verdad.
Suspire agotada y me senté en uno de los grandes sillones grises de la habitación. Mirando el blanco techo el cual era adornado con un candelabro.
Desvíe mi vista hacia los grandes ventanales y me quedé observando el jardín.
Mientras Carlos se mantenía alejado a una distancia prudente.
Sabía que cuando estaba enojada tenía que permanecer en silencio..
Mientras Srlet también se mantenía alejado, pero al cabo de un tiempo se sentó en uno de los sillones cercanos a mí.
Estas...
Carlos puso una mano sobre el hombre de Srlet indicando que no era buena idea hablarme.
Nos quedamos en silencio 30 minutos, hasta que los tres miramos hacia la puerta al ver que entraba el director Screem.
Ahora si vamos hablar dije con una voz que sobresaltó a todos.