Estas bromeando, dije para mi misma.
Me ves cara de comediante para hacer bromas .
No ,.te veo cara de loco, porque todos en esta institución lo están.
Entonces tu también estas loca .
Creo que ya no falta mucho para estarlo.
Es enserio?
haber si tu eres el responsable de que yo inhalara la droga, como lo hiciste?.
Él me miró con una sonrisa arrogante, mientras se inclinaba para hablar en mi oído.
Eso te lo responderé cuando estemos a solas, princesa .
En tu sueños quizás , respondí fríamente.
Pues ahí nos veremos.
Zafir, sentí la voz de Srlet a mis espaldas.
Vuelve acercarte a ella y me voy asegurar que nunca más vuelvas a despertar.
Lo mire asombrada, no había persivido que estaba tan molesto .
Tranquilo pequeño enfermero, nunca me atrevería a mirarla con malos ojos.
Aunque tengo que reconocer que, tienes buen gusto.
Srlet estaba rojo , al punto de explotar, cuando cogi su mano y le dije vamos. El pareció tranquilizarse ante mi acto .
Pase por el lado de Zafir , sin mirarlo, había caminado unos cuantos pasos cuando escuché.
Nos veremos pronto, princesa.
Cuando estuvimos lo suficientemente lejos, le pregunté a Srlet quién era ese tipo y el solo atinó a decir, no es nadie.
Por cierto a donde vamos, llevamos un buen tiempo caminado.
Pues la verdad a la biblioteca, necesito leer un poco.
Ah Alads , la biblioteca queda en otra dirección.
Enserio y porque no me lo habías dicho antes.
Porque estabas molesta conmigo.
Aun estoy molesta contigo.
Vale. Pero deja guiarte hasta la biblioteca, ahí te daré tu espacio personal..
Promesa.
Promesa , ahora vamos.
Diez minutos después llegamos a la biblioteca.
Valió la pena la caminata. Al abrirla. Era tan grande y espaciosa .
Es preciosa dije sonriente.
Sabías que tu sonrisa es lo más bonito que he visto dijo Srlet, sonriente.
No me digas, pensé que me ibas a dar mi espacio, así que a metros.
Vale, aquí te espero, mira sentado como un niño bueno.
Hizo el dramático gesto de sentarse sobre un sillón rojo, pero como estaba muy lejos y no calculo la distancia, cayó al piso.
Reí ante aquella escena,, una risa que resonó en todas las partes de la biblioteca. Shhh sentí el regañó de la bibliotecaria .
Disculpe , dije apenada.
Tu risa es hermosa princesa, pero es aún más hermoso que yo sea el responsable de ella.
Dijo mientras se sentaba en el sillón.
Te dolió?.
No mucho. Pero no te preocupes por mi , ve a por tus libros.
No se porque, pero obedecí sin protestar.
Media hora después iba Srlet ayudando a cargar los libros que había pedido prestado.
Vaya si que te gusta la literatura.
Y tenía razón, había libros de todo género.
Al llegar a mi habitación Srlet colocó los libros sobre la mesa y salió a buscar el almuerzo, dejándome sola por un momento.
Al cerrar la puerta, aproveché que estaba sola para darme un baño.
El agua caliente caía sobre mi piel, la agradable sensación recorriendo mi cuerpo, se sentía bien, cuando un golpe seco me hizo profundizar el oído, cerrando un poco la llave del agua pensando que era Srlet no le di mucha importancia y le grité.
Ni se te ocurra entrar al baño,
Pero no resivi respuesta.
Frunci el ceño ante aquel silencio.
Estaba a punto de continuar con el baño cuando escuché tres golpes secos.
Srlet..
Otra vez silencio.
No tiene gracia.
Tres golpes secos.
Cerré la llave del agua , me seque rápidamente y me vesti con la ropa que había llevado al baño.
No lo pude explicar, pero tenía un mal presentimiento.
Abrí la puerta lentamente, nada , la habitación estaba vacía.
Como si no hubiera ocurrido nada.
Mire alrededor, todo estaba en orden, lo único distinto era la rosa roja sobre la cama.
Las palabras se quedaron atascada en mi garganta.
Esto no era una simple alucinación.
Que esta pasando en este lugar?
Tome la rosa entre mis manos, a distancia parece una rosa verdadera, pero al tomarla entre mis manos me percaté que era una rosa de papel, muy bien hecha, tanto que podía engañar.
Mire la rosa de arriba a abajo , como si intentará encontrar algo y lo encontré.
En el oscuro tallo verde, había una diminuta frase , escrita con tinta negra.
No comas '.
Frunci el seño, no entendía nada .
Porque alguien entraría a mi habitación, ha dejarme una rosa de papel con la frase no comas .?
Prácticamente no conocía a nadie en este lugar .
Screem y Srlet quedaban descartados.
Carlos tampoco tenía motivo para jugar ha este tipo de juegos.
Sólo quedaba Zafir.
No podía tener una respuesta clara, ni siquiera estaba segura que el estuviera bien de la cabeza pero si esto no es una broma, entonces tengo que llegar al fondo de todo esto.
Mientras más miraba la rosa , más bonita me parecía.
En ese momento entró Srlet con una bandeja tapada.
Te traigo el almuerzo, princesa, esta delicioso.
Escondí la rosa antes que Srlet la viera , me sentía ridícula pero mejor no me confiaba .
Es sólo un juego intenté convencerme.
Pero no hace daño probar una teoría.
No tengo hambre.
Srlet colocó cuidadosamente la bandeja sobre la mesa.
Princesa tienes que comer.
Venga has un pequeño esfuerzo.
Te dije que no tengo hambre.
Y yo te dije que tienes que comer.
Mientras colocaba el cubierto , cuchara y cuchillo.
El plato, el vaso.
Te dije que no tengo hambre.
Ven acá Alads siéntate, huele, que delicia.
No.
Alads, no me obliges..
A que? , respondí amenazante.
Tomó mi brazo, apretando con fuerza.
Levante la cabeza para mirarlo a los ojos .
Su rostro no mostraba expresión alguna.
Si no fuera porque su agarre me estaba lastimando, pensaría que estaba meditando o algo más.
Suéltala Srlet, dijo una voz a nuestra espalda.
Mientras Carlos entraba en la habitación, viendo como Srlet me estaba agarrando el brazo.
Srlet pareció reaccionar y me soltó.
Lo siento dijo tartamudeando.
Antes de salir de la habitación.
Estas bien? . Pregunto a Carlos mirándome preocupado.
Si no fue nada . Mire la piel la cual comenzaba a tomar un color oscuro
Alads .
Escuché mi nombre salir de los labios de Carlos.
Levante la mirada hasta encontrarme con la suya
te tengo que decir algo sobre este lugar, dijo con una voz que me heló la sangre.