7:30pm
Al abrir los ojos era de noche, la luz de la luna que se filtraba por la ventana le daba un toque mágico a la habitación,la cual parecía contener todas las estrellas que una galaxia pudiera poseer, una leve brisa entraba por la ventana despeinando ligeramente mi cabello ,estaba acostada sobre una gran cama , recordando como había llegado hasta ahí, los recuerdos llegaron a mi mente , la muerte de mis padres, hermana , Srlet y el asesinato de Screem, todo me daba vueltas y entre todo ello un único nombre Kaelia, el simple recuerdo hizo que mi cabeza doliera, con desesperación, tras largos segundos el dolor fue cediendo y pude levantarme de la cama.
, este lugar me es demasiado familiar .
Me senté en la cama y un recuerdo cruzó mi mente.
Lo siento Alads .
es increíble como había cambiado mi estado de ánimo,él era, responsable de traerme a este lugar.
Unos leves toques interrumpieron mis pensamientos, frunci el ceño ante aquello
Una señora de carne gruesas, entró en la habitación , en sus manos traía un caja mediana.
Buenos noches señorita Alads.
La señora Lairis, la ama de llaves. Había venido para ayudarme a vestir
No hace falta.
Esta segura.
Si muy segura.
12 horas antes
Al abrir los ojos, desperté en una habitación desconocida, al levantarme la luz mañanera me cegó.
Comencé a rodar por la cama , para descubrir un par de ojos inquietos que me miraban .
Una cabellera rubia peinada torpemente, con ojos verdes como botones de jade y una voz infantil que encantaba a cualquiera.
Hola quieres jugar conmigo.?
Hola amiguito , dije levantándome de la cama.
Cómo te llamas?
Yulio, respondió el pequeño, que no debía pasar de los 7 años.
Ah y por donde entraste amiguito ?.
Por la puerta, respondió con simpleza , como si mis preguntas fueran las más estúpidas del mundo.
Y donde está la salida?
Pues tras esa puerta , señaló Yulio con su pequeña mano.
Ah , me levante para salir , cuando una señora de unos 60 años con una gran bandeja en la mano entró en la habitación.
Yulio cuántas veces te he dicho que no.... Ah señorita Alads esta despierta que alegría verla de pie, aquí le traigo su desayuno.
Me quedé quieta en mi sitio, no entendía nada , quien era esta señora, donde estaba, porque todo era tan confuso.
Señorita Alads, un disparo, una bala, sangre, fuego...
ayuda...
Donde estoy....
Todo esta en llamas.
Alads ....
No ....
shh.....
Basta, la voz salió de mi garganta como un grito de realidad, al abrir los ojos , estaba acostada sobre la cama, Zafir se encontraba a mi lado, me levante alarmada.
Tranquila, todo va ha estar bien. Intento tranquilizarme Zafir mientras acariciaba mi cabello.
No me toques , respondí furiosa ante su toque,
Se que ahora estas furiosa, pero pronto entenderás que todo lo hice por tu bien.
Por mi bien? , sonreí, una sonrisa amarga que ni llegaba a mis ojos, y quien eres tú para saber que es lo mejor para mi ?
Yo ... Sus ojos se quedaron fijos en los míos.
Yo soy....
Nada ,eso es lo que eres .
Nada , repitió Zafir en un tono amargo , no soy nada para ti?
No lo eres .
Oh princesa, intentó sonar dulce pero no lo logro, mientras jugaba con uno de los mechones de mi cabello.
Yo siempre seré tú ... lo que había comenzado con un ligero juego en mi cabello, terminó con un fuerte alon de cabello , lo cual provocó que mi cabeza comenzará a doler .
Yo siempre seré tú verdugo, respondió el, mientras me miraba con una sonrisa de oreja a oreja, parecía que el dolor le provocaba felicidad.
Lo escupi en el rostro, su presencia me provocaba náuseas, lo cual el no acepto bien, me abofeteo, provocando que mi rostro chocará con las blancas sábanas, para volver agarrar mi cabello, pero esta vez para retirarlo de mi rostro, dejando libre mi cuello, en el cual puso sus dos manos, apretando cada vez más, Zafir estaba fuera de sí, lo notaba, sus venas estaban marcadas , más de lo normal, sus ojos rojos, parecían que en cualquier momento saldrían de sus cuencas, estaba horcajadas sobre mi , limitando mis movimientos, más la falta de aire se hacia cada vez más evidente, las fuerzas me fallaban, desesperada , fui tanteando por las sábanas con la esperanza de tener algo con que defenderme, cuando mi piel rozó algo filoso , una pequeña esperanza surgió en mi agotada mente , con las pocas fuerzas que me quedaban, encaje el cuchillo en uno de los costados, provocando que el me soltará y yo pudiera volver a respirar, un poco más y hubiera muerto, me levante de la cama, viendo la espalda de Zafir, notando que traía un arma de fuego en su cinturón, la tomé, mientras el se levantaba del que casi fue mi lecho de muerte, la herida no era profunda, pero si lo suficiente para devolverlo a la realidad,
Al girarse y quedar frente a mi , me miró preocupado.
Alads yo ...
Levante el arma , quité la protección y le apunté.
Alads , lo siento mucho, su mirada decayó en las marcas de mi cuello.
Lo siento jamás quise lastimarte.
Casi me matas , y crees que me voy a tragar el cuento de que no querías lastimarme.
Yo solo.. Dio un paso adelante.
No des un paso más.
O sino que?
Disparo
No tienes...
Antes de que acabará la frase apreté el gatillo , la bala le rozo el hombre, detenido su trayectoria en la pared.
Ya vez que no estoy jugando.
Nunca lo había creído.
Un paso más y no respondo.
Hazlo entonces Alads, termina con este dolor que me lleva consumiendo desde que te conocí, dispara, pero te advierto que si yo muero jamas sabrás la verdad tras la muerte de tu familia.
Vamos Dispara, demuestra que en tus venas corre sangre de asesinos.
Dispara Alads, maldita sea , matame como el monstruo que soy .
Dispara Alads.