Hasta que la sangre nos separe.

Capítulo N “1” (Lazos de sangre)

La familia Pretov era una de de las más ricas e influyentes del país, mientras que la familia Volkov aún mantenía un estatus social respetado a pesar de su posición en declive.

La familia Volkov se propuso un matrimonio arreglado entre ambas familias, para proteger los intereses económicos de ambas.

Marco de 24 años. Se iba a casar con Viktor Petrov de 37 años.

El hombre más poderoso y conocido por su frialdad iba a contraer matrimonio con un "niño"

Viktor Petrov, su presencia imponente y su mente brillante, habiendo construido un vasto imperio empresarial a una edad notablemente temprana. Excepcionalmente guapo, era alto, de hombros anchos, complexión atlética, rasgos finos y elegantes, y unos fríos ojos grises que no revelaban emoción alguna.

En cuanto a Marco...

Lo había amado en secreto durante años.

Cuando su padre le contó acerca del matrimonio con Viktor había aceptado casarse con el, no pudo ocultar su felicidad. Creyendo que el universo jugó a su favor, finalmente le habían dado la oportunidad de estar al lado del hombre que amo desde lejos desde hacía ya mucho tiempo...

Sin dudarlo un segundo, aceptó.

Aceptó.

Pero tan solo unos días después de la boda...descubrió la cruda verdad detrás de una boda de ensueños.

Viktor, se había casado con él porque su tipo de sangre era compatible perfectamente con otra mujer...su mujer.

Victoria.

La única mujer que realmente ama y amara por siempre.

Victoria sufría una rara enfermedad de la médula ósea que requería transfusiones de sangre regulares para mantenerla con vida.

Después de una extensa búsqueda de donantes, los doctores por fin coincidieron con alguien...

Con Marco.

Esa era la verdadera razón por la cual contrajeron matrimonio y Viktor lo había elegido.

Mientras Marco jamás se vaya de su lado, tenía asegurado un día más para su amada Victoria.

A partir de ese día, todo cambió para Marco.

El matrimonio tan soñado por Marco se había convertido en su peor pesadilla.

Cada vez que Victoria necesitaba sangre, Viktor lo llevaba al hospital, sin preocuparse por la palidez de Marco, sus manos temblorosas o el agotamiento crónico en el. Que se volvía cada vez más fuerte con cada transfusión de sangre.

Por otro lado, los médicos le exigían a Viktor que dejase a Marco descansar, para así recuperarse.

Viktor ignoró todas y cada una de ellas.

El solo quería mantener viva a Victoria.

Pasaron los meses, y el cuerpo de Marco comenzó a fallar notablemente. Su piel se puso mortalmente pálida. Se mareaba todos los días. Incluso una pequeña caminata en el cuarto lo agotaba.

Sin embargo...

Viktor jamás se detuvo.

Una tarde, Marco no podía siquiera ponerse de pie.

Marco se sentó al borde la cama con una notable dificultad, mientras su visión se nublaba con cada esfuerzo mínimo.

De repente, la puerta sonó tres veces. Sin esperar una respuesta esta se abrió lentamente.

Era Viktor.

Los ojos grisáceos de aquel hombre se fijaron en Marco, antes de hablar tranquilamente.

—Victoria necesita sangre.

Así sin más dijo.

Las pocas fuerzas de Marco se fueron en un parpadeo.

Levanto su cabeza y apenas en un susurro pudo decir.

—Por favor, ya no puedo más...

Estoy tan cansado.

Le costó mucho más decir aquellas palabras. Realmente estaba al límite.

Viktor no se inmutó. Se acercó en dos zancadas.

Tomo a Marco de la muñeca y lo alzó sin piedad.

Marco trató de soltarse. Era inútil no tenía ni un poco de fuerza.

—Viktor por favor...

Suplicó Marco.

Viktor Nisiquiera lo miró, cuando comenzó a caminar tironeando a Marco hacia la salida.

En la entrada de aquella casa ya se encontraba el auto de Viktor estacionado esperando para irse.

Sin preguntar abrió la puerta trasera del auto y adentró a Marco en el. Cerrando la puerta detrás de él.

Momentos después se subió al asiento del copiloto, y comenzó a manejar hacia el hospital en completo silencio.

Marco completamente débil miraba por la ventana, no había fuerzas para resistirse.

Viktor no se giró ni una sola vez hacia Marco.

Como si el hombre sentado en su coche no fuera su esposo...

Sino simplemente alguien que lograba mantener con vida a la mujer que amaba.

Durante el viaje, Marco sintió un pesado sueño sobre sus párpados. Al cual no podía negarse. Se fundió lentamente en aquel asiento, sin saber que a lo que estaba accediendo, no era una simple siesta, era un desmayo.

Mientras el coche seguía su rumbo. Viktor mantenía firme su mirada en la carretera. Sus nudillos blancos por la fuerza que ejercía en el.

A su lado, estaba el cuerpo de Marco hundido en el asiento. La respiración, que antes era errática y superficial, se volvió lenta, casi imperceptible. La cabeza de Marco cayó hacia un lado, vencida por un peso que ya no podía sostener.

Viktor notó la diferencia. El silencio del pasajero no era resistencia pasiva. Era algo mucho más profundo.

Viktor a través de su visión periférica vio a Marco "durmiendo" a lo que solo chasqueó la boca y volvió a concentrarse en el camino.

Sin saber que el cuerpo de Marco yacía inerte en su lugar.

De no ser porque Marco comenzó a convulsionar no se habría percatado.

El sonido de los dientes de Marco chocando entre sí, volvió a llamar la atención de Viktor y esta vez giró su rostro por completo hacia el.

Vio como el cuerpo de su esposo se sacudía violentamente contra el asiento, un espasmo descontrolado que hacía que su cabeza golpeara contra la ventana. No era un sueño inquieto. Era algo físico, algo violento.

—Marco.

Le hablo con total normalidad. Creyendo que era uno de sus trucos, para escapar de la transfusión de sangre.

Al notar que la respiración de Marco se volvía errática casi agónica, Viktor no perdió tiempo. Giró el volante bruscamente hacia el carril de emergencia y frenó en seco a un lado de la carretera, haciendo que los neumáticos chirriaran contra el pavimento.



#1082 en Fantasía

En el texto hay: drama, accion, dark romance

Editado: 09.08.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.