Hasta que la sangre nos separe

Capitulo 2 (Entre la ¿vida? y la muerte)

Marco, fue trasladado en ambulancia hacia el hospital.

El sonido de las ruedas sobre el asfalto era lo unico que llenaba el silencio entre los latidos erráticos que el monitor registraba.

Viktor se quedo parado ahí, de pie junto al auto, viendo como la ambulancia se alejaba. Las luces azules y rojas tiñeron el rostro de Viktor. Una coreografía de colores, que simbolizaban la caída de Marco hacia un abismo.

Ya en el hospital, en una habitacion se encontraba Marco bajo observación. Viktor llego luego.

Los médicos conectaban los monitores multiparametricos en el cuerpo de Marco. Uno de ellos noto la presencia de Viktor y se dirigió a el. Para hacerle una entrevista clínica sobre Marco.

—Señor —el medico veterano se acerco—. Necesitamos que nos diga el historial medico del paciente. Medicación, alergias, y sobre todo, ¿Cuándo fue la ultima vez que se sintió mal?

Viktor lo miro directamente. Sus ojos grises se oscurecieron, pero había una inquietante tranquilidad en ellos, que casi provoca un escalofrío en el profesional.

—Nada relevante —respondió Viktor con voz plana—. Solo anemia crónica.

El médico frunció el ceño, revisando la ficha que acababan de completar.

—¿Anemia crónica? ¿Y no menciona nada acerca de transfusiones frecuentes?

Viktor guardo mas silencio del que deberia. Su mandíbula se tenso.

—No es relevante ahora —repitió, esta vez con un tono mas seco—

Hablo una enfermera cortando la conversación entre el médico y Viktor.

—La presión esta bajando —anuncio la enfermera, mirando el monitor—. Necesitamos más líquidos o una transfusión.

Viktor oyó la palabra transfusión y enseguida hablo.

—Yo soy cero negativo —dijo, su voz saliendo mas baja de lo que pretendía.

Todos en la habitación se giraron a mirarlo sorprendidos. El medico parado junto a él soltó un suspiro pesado con una mezcla de cansancio y reproche.

—Si realmente quiere ayudarlo debemos hacerle análisis antes.

—Lo se —dijo Viktor, su voz recuperando calma—. Solo lo necesito con vida.

El medico escucho aquello. Se limito a seguir mirándolo, no sabia que tipo de relación tenia el con el paciente. Y no podía averiguarlo, ese no es su trabajo. Pero en el fondo sabia que algo andaba mal.

—Usted, quédese aquí —ordeno el medico señalando una silla junto a la cama clínica—

Viktor tomo asiento en dicha silla. Sus manos, las metió en sus bolsillos. Sus ojos subieron al rostro de Marco, con una lentitud mortuoria. Como si estuviera viendo, un muñeco de porcelana frágil en una exibidora. Observo cada detalle: La palidez que aún permanecía ahí, sin señales de querer irse. La luz fluorescente de la habitación, hacia que la piel de Marco se transparentara.

La vibración de su teléfono lo saco de aquel escenario. Era Victoria, llamando para su transfusión programada. No lo saco.

Uno de los médicos volvio a la habitación. Quedando justo enfrente de Marco, mientras sostenía una planilla entre sus manos.

—Señor. Necesitamos hacerle el protocolo completo de donación.

Viktor lo miro y dijo:

—Háganlo rápido —replico Viktor, levantándose de la silla. Su presencia intimido un poco al medico residente.

El medico suspiro, antes de guiarlo hacia el servicio de Hemoterapia.

—Sígame por favor.

En el camino al servicio de donaciones, el medico le fue explicando el procedimiento que harían.

—Le haremos una evaluación completa, y necesitamos que se mantenga hidratado. Si usted se desmaya en medio de la donación, no podremos ayudar a nadie.

Viktor asintió una sola vez, un gesto breve.

Viktor no podía dejar de pensar en la ultima vez que vio a Marco. Sentado en la cama de su cuarto suplicando le a él que lo dejase descansar. Pálido, tembloroso.

Una enfermera hablo sacando lo de sus pensamientos.

—Señor por aquí —le indicó una enfermera, en la puerta de la sala de procedimientos.

Viktor se sentó en la silla de donación. Su espalda recta, su expresión era la de un hombre que esperaba una reunión de negocios, no una extracción de sangre.

La enfermera le tomó el brazo y preparó el equipo.

—Vamos a sacar una muestra primero para confirmar la compatibilidad —dijo ella, buscando la vena de Viktor con destreza—. Trate de mantener relajado el brazo.

Viktor estaba tranquilo, pero impaciente. No queria de ninguna manera perder a Marco.

La aguja entro sin resistencia. Viktor no se inmuto.

La enfermera observaba el monitor con atención mientras la sangre de Viktor comenzaba a fluir por el tubo de ensayo.

—Todo parece en orden —murmuro ella, anotando los resultados—. Compatibilidad perfecta, Rh negativo.

Viktor miro el liquido rojo avanzar por el tubo. Era su sangre. Le recordó como de la misma manera se la habían extraído a Marco, una y otra vez, gota a gota, sin descanso, sin consideración.

Viktor desidio ignorar sus propios pensamientos.

—¿Cuánto tiempo tardara la transfusión?—pregunto Viktor apartándo la mirada del equipo.

—Una vez que confirmemos los resultados de las pruebas cruzadas, no deberia ser mas de una hora —respondió la enfermera—. Pero señor, el paciente esta muy debil. Necesita descanso absoluto,no solo sangre.

Viktor no respondió.

—La sangre esta lista —anuncio la enfermera unos minutos después, regresando a la sala de observación con la bolsa de extracción de sangre—. Vamos a empezar la transfusión.

Viktor salió de la hemoterapia y se dirigió a la sala donde se encontraba Marco. Pero no entro. Se quedo frente al cristal, que lo separaba de aquel mundo. Donde Marco intentaba desvanecerse.

El monitor cardiaco emitía un pitido lento, cansado. El pecho de Marco subía y bajaba con una dificultad notoria. La piel del hombre era de un blanco mortecino. Casi traslucido bajo las luces del hospital.

El medico, conecto la bolsa de sangre a la vía intravenosa de Marco.



#1433 en Fantasía

En el texto hay: drama, accion, dark romance

Editado: 18.08.2026

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