Hasta que llegue tu Carta

Capitulo 7

Recuerdos escritos con tinta

La lluvia caía suavemente sobre Santo Domingo cuando Marla volvió a abrir la conversación. Había prometido responder con calma, pero la pregunta de Noah no dejaba de rondar su cabeza.

"¿Cuál ha sido el momento más feliz de tu vida?"

No era una pregunta fácil.

Durante varios minutos permaneció frente a la pantalla en blanco. Luego tomó aire y comenzó a escribir.

«Hola, desconocido.»

He pensado mucho en tu pregunta.

Creí que tendría una respuesta inmediata, pero descubrí que la felicidad no siempre se encuentra en los grandes acontecimientos.

Mi recuerdo favorito ocurrió cuando era niña.

Mis padres me llevaron por primera vez a ver el mar al amanecer. El cielo comenzaba a iluminarse y las olas parecían cubrir la arena con pequeños destellos dorados.

Recuerdo haber corrido descalza mientras el agua mojaba mis pies.

Ese día entendí que el mundo era mucho más grande de lo que imaginaba.

Desde entonces quise conocer otros lugares, otras personas y otras historias.

Tal vez por eso disfruto tanto escribir cartas.

Cada una es un pequeño viaje.

No sé cómo eres.

No conozco tu voz.

Pero gracias a tus palabras puedo imaginar el invierno que describes, el café que preparas cada mañana y la tranquilidad con la que observas la nieve desde tu ventana.

Es extraño...

Jamás pensé que un desconocido pudiera sentirse tan cercano.

Ahora quiero hacerte otra pregunta.

Si pudieras volver un solo día a cualquier momento de tu vida...

¿A cuál regresarías?

Con cariño,

Tu desconocida.

Cuando terminó de escribir, sonrió.

Era la carta más personal que había enviado hasta ese momento.

Presionó el botón de enviar y dejó el teléfono sobre la cama.

Sin darse cuenta, esperaba su respuesta con una ilusión que crecía carta tras carta.

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En Toronto, Noah salía de la oficina cuando la notificación apareció en la pantalla de su teléfono.

No esperó a llegar a casa.

Entró en una pequeña cafetería, pidió un café caliente y buscó una mesa junto a la ventana.

Abrió la carta.

Mientras leía, imaginó a una niña corriendo por una playa al amanecer.

Sonrió sin darse cuenta.

Era curioso cómo aquellas palabras lograban formar imágenes tan claras en su mente.

Sin embargo, al llegar a la última pregunta, su sonrisa desapareció lentamente.

"Si pudieras volver un solo día a cualquier momento de tu vida..."

Su respiración se hizo más lenta.

Había un día al que regresaría sin pensarlo.

Un día que también era el más doloroso de recordar.

Bajó el teléfono y miró la nieve caer al otro lado del cristal.

Sabía que, si respondía con sinceridad, tendría que contar una parte de su pasado que nunca había compartido con nadie.

Y quizá esa confesión cambiaría para siempre la forma en que aquella desconocida lo veía.




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