Capítulo 57
La verdad detrás de la primera carta
Marla seguía mirando la fecha escrita en el papel.
No podía ser una coincidencia.
—Noah... —susurró—. ¿Qué pasó exactamente ese día?
Él no respondió.
Se quedó mirando el sobre como si acabara de reconocer algo que llevaba años intentando olvidar.
—Noah.
Finalmente levantó la mirada.
—Ese día recibí una llamada de mi padre.
Marla frunció el ceño.
—¿Y qué tenía que ver contigo?
—Me dijo que debía regresar a Canadá. Que había asuntos familiares que necesitaban mi presencia.
—Pero no regresaste.
—No.
—¿Por qué?
Noah guardó silencio.
Después dijo:
—Porque esa misma noche recibí una carta.
Marla sintió un escalofrío.
—¿Una carta?
—Sí.
—¿De quién?
Noah negó lentamente.
—Nunca supe quién la había enviado.
Marla lo miró fijamente.
—¿Qué decía?
Noah respiró profundamente.
—Decía que alguien sabía lo que había ocurrido dentro de mi familia y que, si quería conocer la verdad, debía dejar todo atrás.
Marla sintió que el corazón le golpeaba con fuerza.
—¿Y esa fue la razón por la que empezaste a escribir cartas?
—En parte.
—Entonces...
Ella miró el sobre.
—¿Crees que aquella persona podría ser la misma que nos está amenazando?
Noah no respondió.
Pero su silencio fue suficiente.
De pronto, un ruido proveniente de la parte trasera de la cafetería los hizo girarse.
Marla se sobresaltó.
Noah inmediatamente tomó su mano.
—Vamos.
Salieron del local.
Afuera, el viento movía los árboles.
No había nadie.
—Quizá fue solo un empleado —dijo Marla.
Noah seguía observando alrededor.
—Puede ser.
Caminaron hasta el automóvil.
Antes de subir, Marla se detuvo.
—Noah.
—¿Qué?
—Quiero saber toda la verdad.
Él la miró.
—La sabrás.
—No mañana.
—Marla...
—Ahora.
Noah cerró los ojos.
Sabía que ya no podía seguir ocultándolo.
—Mi padre murió hace seis años.
Marla quedó en silencio.
—Lo siento.
—Gracias.
Noah bajó la mirada.
—Antes de morir, me dijo que había cometido errores que podían afectar a toda nuestra familia.
—¿Qué clase de errores?
—No lo sé.
—¿Nunca te lo explicó?
—No.
—Entonces ¿por qué crees que todo esto tiene relación con él?
Noah sacó del bolsillo un pequeño documento.
—Porque encontré esto después de su muerte.
Marla lo tomó.
Era una copia de una carta antigua.
La fecha coincidía con el día en que Noah había recibido la primera carta.
Marla comenzó a leer.
Y entonces se quedó completamente quieta.
—Noah...
—¿Qué?
Ella levantó lentamente la mirada.
—Aquí aparece mi nombre.
Noah palideció.
—¿Qué?
Marla volvió a mirar el documento.
Había una línea escrita a mano:
«Si algún día Noah conoce a Marla, ella será la clave para descubrir la verdad.»
Ninguno de los dos habló.
El ruido de la cafetería quedó muy lejos.
Marla sintió que las piernas le temblaban.
—¿Cómo sabían de mí?
Noah tomó el documento.
Lo leyó varias veces.
—No lo sé.
—Pero mi nombre está aquí.
—Lo sé.
—Antes de conocerte.
Noah levantó la mirada.
Y por primera vez desde que comenzó todo aquello, pareció realmente aterrado.