Heaven Beatdown

Capítulo 8: Perdiendo la cordura

Glass Ballhead está parado en la puerta de una de las tareas para conseguir hunger coins.

Él pensó: «Bueno, la primera tarea del día de hoy, ¿qué podría salir mal?»

Él entra y ve a varios competidores con él. Un ángel se les aparece en frente.

—Bienvenidos a la tarea de limpiar el piso, soy el ángel Karen'need y seré su anfitrión en esa competencia. —Dijo Karen'need.

A ellos se les aparece un balde de agua con un trapo, por lo que lo toman.

—Tienen que dejar ese piso reluciente hasta que se acabe el tiempo; tienen una hora para hacerlo. —Explico Karen'need que muestra un reloj con el tiempo, por lo que añadió. —Su trabajo empieza ¡ahora!

Los competidores limpian el piso de forma ferviente y un tanto obsesiva. Había varios roces entre los competidores, pero Glass se ponía en una esquina limpiando su parte sin importunarlos. En menos de diez minutos, tienen el piso reluciente, por lo que se ponen a celebrar. Glass está a un lado y no se une con ellos.

Sin embargo, un trozo de excremento termina con la celebración.

—Les faltó ahí. —Dijo Karen'need que tenía la mano sucia del mismo material que había en el piso.

Esto provoca la furia de los competidores, menos Glass, que se queda como espectador.

—¡¿Por qué lo hizo?! —gritó uno de los competidores.

—Su trabajo no ha terminado, competidores; aunque crean que esto es un abuso de poder por parte de este servidor, esto es parte de su trabajo, así que el tiempo está corriendo, ¿o creen que este piso se va a limpiar solo? —dijo Karen'need.

Glass limpia el sucio, pero ella tira más excremento, por lo que ellos dudan.

—Recuerden que, si no dejan este piso limpio, no tendrán su recompensa. —Dijo Karen'need, por lo que ellos dejan su orgullo de lado y se ponen a limpiar el piso.

Uno de ellos toma el liderazgo y delega cada sección para limpiar más rápido, pero el excremento se multiplica rápidamente, aunque limpian con más velocidad. Karen'need tira más excremento y este se convierte en golems de excremento, por lo que pelean contra ellos, pero al derrotarlos explotan y ensucian todavía más el piso.

El tiempo pasa; lo que era algo sencillo se convirtió en un infierno, ya que hay excremento por todas partes. Limpian como pueden, pero faltan treinta segundos y tienen una interminable montaña de excremento, por lo que se rinden.

—¡Fuera del piso, ahora! —gritó Glass.

—Pero es demasiado tarde. —Contestó uno de los competidores.

—Confíen en mí. —Respondió Glass.

Ellos no tienen opción y lo escuchan; Karen inicia la cuenta regresiva. Glass con la fuerza de sus dedos levanta el piso y lanza todo el excremento al aire a una altura suficiente para que Glass lo deje en su lugar; así, de forma sincrónica, le den una pasada al piso, dejándolo como nuevo.

—Felicidades, competidores, aquí tienen sus hunger coins. —Dijo Karen'need que les paga mil hunger coins.

Ellos se ponen contentos hasta que les cae la montaña de excremento.

—Bueno, ya les pagué, así que ¡largo! —dijo Karen'need, que los echa del lugar.

Glass pensó: «Mil hunger coins, faltan dos mil para comprar dulce suficiente para la semana.»

Él se va a otra tarea que es en una biblioteca inmensa donde otros competidores están en la recepción.

—Bienvenidos a la tarea de ordenar libros, soy Lex'vil; yo seré su anfitrión en esta competencia. —Dijo Lex'vil.

A algunos se les ve traumados por varias competencias, pero Glass está fresco o finge que lo está.

—Como verán, esta es una biblioteca, por lo que deberán organizar cada estante de forma alfabética y por géneros; tienen una hora para hacerlo. Pues, ¿qué estamos esperando? —explicó Lex'vil mientras ellos escogen sus estanterías, por lo que añadió. —En sus marcas, listos (esta última parte la susurra) ¡fuera!

Ellos se van corriendo a sus estantes, donde hay un carrito para libros; encima de este hay una hoja que explica la organización de los libros, por lo que se ponen manos a la obra. Varios ángeles toman algunos libros o ponen libros de forma aleatoria.

—¿Eso es legal, Lex? —Preguntó uno de los competidores.

—Sí, es legal, pero preocúpense si cuando se acabe el tiempo y un ángel tiene un libro, no se les contará. —contestó Lex'vil.

El tiempo pasa, la organización de libros es manejable hasta que los libros toman vida y se ponen en lugares aleatorios, lo que provoca que la cosa se complique. A algunos les pierde la cordura, pero otros tratan de consolarlos.

Glass se mantiene sereno y concentrado hasta que los personajes de los libros salen para pelear con ellos faltando veinte minutos.

—Si creen que me van a volver loco, están completamente equivocados. —dijo Glass, que se pone en posición de pelea y se abalanza hacia ellos, toma los libros a los cuales pertenecen para que, al estar distraídos, los encierra cerrándole el libro en la cara.

—¡Atráiganlos y enciérrenlos en los libros, esa es la única forma de vencerlos! —exclamó Glass, por lo que los otros hacen lo mismo.



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En el texto hay: batallas y enfrentamientos, cielo, battleroyale

Editado: 09.07.2026

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