-¡Chicos! ¡No saben lo que encontramos!- grite jadeando por el cansancio- Oye, Eve, ¿te suena el nombre de Jake Davenport?
-Dejame pensarlo… De hecho, si me suena mucho
-¿De que?
-Era muy amigo de la familia, y tuvo una relación con mi prima Rachel, pero luego, al paso y se distanció, nunca lo volvimos a ver, excepto por algunas misteriosas cartas que le llegaban a Rachel, de “destinatario desconocido”, pero ella nunca las leía.
-¿Y qué pasó con tu prima?
-Un día, cuando fuimos a pescar al lago, ella se quedó en casa, porque dijo que se sentía enferma. Cuando volvimos, había desaparecido. Al principio no nos preocupamos, le gustaba mucho dar largos paseos. Pasaron 15, 30, 50 minutos y no aparecía. Denunciamos la desaparición a la policía local, pero lo tomaron como una situación de bajo riesgo.
-¿Y nunca volvió?
-Nunca
-Lamento mucho lo sucedido…
-¿Alguien más huele a humo?
-No creo que…
Antes de que Josie pudiera terminar, un alarido interrumpió el silencio de la noche, unos segundos más tarde, Dick venía corriendo hacia nosotros
-¿Dick? ¿Qué ocurre?
-Hotel…….trillizas…… fuego
No dijo nada mas, se desplomó en el suelo al terminar la palabra.
-¿Dick? ¡¿Dick?! ¡Despierta, no te vayas!
-Establos…..fuego…….están…….trillizas
-Fuego…. ¡El olor! ¡Hay un incendio en los establos y las trillizas están atrapadas!
-Jack, Mike, Josie, vayan a rescatarlas por favor…. Rose quedate conmigo… Hay que cuidar de Dick
-Vamos - les dije - Eve te prometo que todo estará bien, cuiden que no se duerma, y háganle respiración artificial.
Corrí con toda mi fuerza y alcance a Josie y a Mike. No era un incendio. Era un incendio enorme. Todos los establos ardían, excepto en una parte que en cualquier momento iba a ser consumida por el fuego. Las trillizas debieran estar allí.
-Josie, trae una manguera y refuerzos, nosotros entraremos
-No puedes entrar, Jack, te quemaras vivo.
-Yo iré contigo, ponte algo en los ojos, así no afectará el humo.
Entramos lento pero el calor era insoportable, por suerte los caballos ya habían salido. Lo malo era que las trillizas estaban en el cobertizo de monturas.
-¡Anne! ¡Mary! ¡Clare!
-¡Aquí! ¡Aquí!
Lentamente, conseguimos llegar donde estaban las trillizas, y las tomamos en brazos y salimos del fuego.
Cuando llegamos afuera había toda una masa de gente, los bomberos todavía no llegaban, pero el vecindario completo se había reunido allí, los empleados, huéspedes, chefs, todo el mundo estaba reunido allí.
Colocamos a las niñas en el suelo y las tranquilizamos. Llegó la tía Paz y el tío Max con lágrimas en los ojos.
El tío Max trataba de apartar a su mujer de allí, se notaba que estaba sufriendo.
-Ojos que no ven, corazón que no siente, querida, estos chicos se encargaran.
Estaban… Bien, supongo. Tenían algunas quemaduras, pero aparte de eso Anne y Mary estaban bien. ¿Pero Clare? Ella sí que estaba mal. Sus quemaduras se veían más graves, y… no despertaba. Le tomé el pulso, vi su respiración y lo supe. Fuego había atacado en donde más le dolería a Missy.
Clare estaba muerta.
Llegaron las ambulancias y dejé a Clare en manos de los doctores. Ellos se encargaron de comunicar la noticia. Y nosotros teníamos que ir donde Eve.
A romperle el corazón.
-¿Cómo están? ¿Apagaron el fuego? Josie nos contó todo
-¿Todo?
-¿Qué más hay además del hecho de que se quemaron los establos y ustedes rescataron a mis hermanas?
Mire a Mike. No se percató de lo que mis ojos le trataban de decir. Tampoco escucho el susurro con las palabras “Clare” y “muerta”. Pero Eve sí lo hizo.
-No… ¡No! ¡Clare! ¡¡¡NO!!!
-Eve….
-¡Déjenme!
-Hicimos lo que pudimos pero…
-¿Pero? ¡¿Pero?! ¡Si hubieran hecho todo lo que podían, estaría viva!
-Trata de entenderlo, tratamos de reanimarla.
-¡Mi hermanita! Mi pobre y dulce Clare…
-Tranquila… Respira
-¿Puedo verla?
-Está en una ambulancia camino al hospital. La verás luego…
Eve asintió.Ya estaba más tranquila. Dicen que existen 5 etapas del duelo: Negación, ira, negociación, depresión y aceptación. Era extraordinario como pasaba por ellas rápidamente.
Volvieron a la posada. Nadie habló durante el camino. Adentro, el aire se sentía diferente. Melancólico. Los huéspedes trataban de consolar a el tío Max y a la tía Paz. Sus intenciones eran buenas, claro. Pero no era lo mismo.
Tocaron la puerta. El tío Max se abalanzó hacia ella. Afuera, estaban los doctores, bomberos y policías.
-Lo lamento señor, pero….
-Está muerta ¿no? Mi ahijada. ¿Henry? Llama a Richard y a Margaret y diles que vengan a la posada. Merecen ver a su hija.
Fui hacia la puerta
-¿Se averiguó el motivo del incendio?
-No, cuando pase la pena, haremos interrogatorios, mañana será el entierro, entonces en la noche de ese día y en la tarde del siguiente, empezaremos con las preguntas. Más vale que todos tengan coartada.
-A lo mejor es de causas naturales- sugirió el aprendiz de policía
-No hay cables ni nada parecido en los establos, y tampoco había tormenta.
-El joven tiene razón, Bob, es un incendio provocado. He aquí el cuerpo, señores.
Los policías se fueron y nos dejaron solos. Todos miraban la angelical cara de rizos dorados y nariz pequeñita. Era en verdad una niñita preciosa.
En ese momento un coche aparcó en la entrada. Salieron un hombre de bigote y pelo oscuro y una mujer de rizos dorados con aspecto preocupado.
Al entrar, luego de mirar a su niña, abrazar a las otras dos, sollozar junto a Eve y hablar con Max, se decidió que el funeral sería al día siguiente.
El dia del funeral, todos vestian de negro, se vistio a la pequeña con un vestidito blanco con bordados y todos dejaron tulipanes, sus flores favoritas.
La prédica fue bonita. Digamos que muy catolico no soy y resultó, bueno lo entienden.