Llegamos al faro y decidimos instalarnos. Pero había un problema (Bienvenido de vuelta. Sr. Mal Presentimiento) El faro estaba cerrado. Les encargue a Josie y a Mike que fueran a buscar un palo o algo para abrirla (Qué gran idea la mía ¿no? Si, ya lo sé. Estás pensando: ¡Madre mía! Pero qué inteligencia la tuya! ¿Cómo no lo sabíamos? Se llama modestia, chicos). Mientras ellos recolectaban objetos filudos, yo trataba de abrir la puerta con mi mano. Por suerte para mí, se abrió. Entre cuidadosamente. De repente, sentí un movimiento a mis espaldas. Me arrepentí al segundo. Mi mente decía “SAL DE AQUÍ”. Pero mis piernas no reaccionaban. Y de repente lo vi. Una luz de lámpara de aceite. Justo enfrente de mí.
-Bienvenido, chico. Al fin llegas.
Un hombre de unos 27 años apareció en mi campo de vista. Llevaba pelo rubio y ojos verdes. Tenía una mirada peligrosa. Pero al mismo tiempo desesperada. Como si hubiera estado esperando una oportunidad. Pero la pregunta era ¿qué oportunidad y para qué?
-¿Quién eres?
-Ah, cierto. No me he presentado. Me llamó…
Lo supe antes de que lo dijera. Delante mío, hablándome, estaba Jake Davenport.
-Jake Davenport
-¿Eres espía o algo?
-Si, claro. Un espía de 13 años. Pero no te preocupes, cuando no investigues a personas sin razón alguna, trabajo de camarero en un bar.
-No me culpes, chico…
-Jack
-Bueno, Jack. Llevo 5 años encerrado en este maldito faro. No es de extrañar que no sepa nada del mundo. Y a propósito ¿qué sabes de mí?
-Muchas cosas. Se, por ejemplo, que eras el novio de Rachel Heart. También se que en el minuto en el que ella te odio, le escribes toneladas de cartas, rogando su perdón. Se que le escribiste mensajes secretos, como poemas, para que te encuentre. Y por último, pero no menos importante, se que engañaste a Rachel con Leslie.
-¿Por qué sabes esas cosas?
-Mejor quedate con la versión de que soy un espía adolecente.
-¿Quieres saber la historia verdadera?
-Esa es la versión verdadera. Hasta tu lo admitiste en tus cartas.
-No, no. Me obligaron a decir que engañe a Rach. Yo la amaba. Eramos la pareja perfecta. Estábamos en nuestro aniversario. Un día después iba a pedirle matrimonio. Pero luego, ese viejo. El maldito abuelo de Rach, me llamó a su oficina. Me dijo que tenía que dejar a Rachel. Que era una mala influencia y todas esas cosas asi. Yo le dije que no. Que por nada en el mundo iba a dejar que me quitaran a mi Rach. Y entonces llamó a la maldita de su sobrina, Leslie Barone, y le pagó para que dijera en frente de todas sus amigas, y de Rach, que había engañado a Rachel Heart con ella. Estaba furioso. Le escribí miles de cartas a Rach. Pero nunca le ponía mi nombre. Tenía miedo de que, si viera quien se las enviaba, no las abriera. Luego fuí, hecho una furia, donde ese maldito viejo. Me dijo que fuera al faro a buscar unas cosas. Yo, ingenuamente, fui. Al minuto de entrar al faro, me empujaron adentro. Escuché cómo ponían el cerrojo. Luego una voz habló: “Hay suficiente comida y bebida para tu sentencia. Te lo advertí. Las cosas con las mujeres Heart nunca terminan bien. Muchos años más adelante, vendrá alguien. Ese alguien te liberará de tu sentencia y serás libre”. Maldecí al viejo. Debió de funcionar porque al dia siguiente, en el diario, anunciaron que había muerto. Estuve por 5 años esperando a que ese “alguien” apareciera. Y entonces llegaste tu. Mi oportunidad de escapar. Mi oportunidad de librarme de mi castigo. Mi oportunidad de empezar de nuevo.
-¿Entonces dices que te amenazaron con decir que engañaste a Rachel, tú te negaste y te hicieron aceptar por la fuerza?
-¡Exacto! Veo que aprendes rapido
- Y veo que tu estas loco
- ¿Disculpa?
- Veo que estas loco si piensas que yo, un chico de 13 años, puede “salvarte” de tu castigo.
- A mi no me mires. Sinceramente, pienso que eres solo un crío. Y bastante tonto, ademas.
- Yo no….
- No me interrumpas. El viejo me dijo que en el momento en el que un chico algo joven
- Disculpa, pero….¿Algo joven? Ni que fuera exactamente un jubilado.
- La próxima vez que me interrumpas planeo mostrarte lo que 5 años encerrado con un par de pesas puede hacer. Ahora continuaré mi historia. ¿Algún problema?
- No. Ninguno.
Pensé tomarle fe a eso de las pesas. No había por qué arriesgarse.
-Ese viejo me dijo que en el momento en el que alguien como tu aparecería, sería mi salvación -empezó a contar- El mundo me perdonaría lo de Rachel. Podría ser libre. Empezar una nueva vida. Salir de este maldito faro. Estuve 5 años esperando a que un crío apareciera. El crio indicado. Se lo que te preguntas. ¿Porque sé que tú eres el indicado? Pues porque la puerta está encantada. Solo la puede abrir el verdadero hijo de…..
- ¿Hijo de quien?
- No importa - Decididamente no se hubiera ganado la vida como mentiroso- Esa persona, tu, me podría salvar. No se como. Solo se que tu me salvaras. ¿Porque crees que tus amigos no pudieron abrirla? ¿Quién crees que te hizo pensar la fantástica idea de que vayan a buscar algo para aflojar la puerta?
- ¿Y se supone que yo soy el espía adolecente?
- ¿Qué te dije sobre interrumpirme?
- Mira, puede ser que seas unos 30 años mayor que yo, pero…
- Chico, soy apenas 14 años mayor que tu. No me hagas anciano tan rápido.
- No me interrumpas. Puedes ser 14 años mayor, pero si se supone que soy yo el que te va a salvar, deberías cambiar ese tono. Muy agradable no es.
- ¿Acaso estás diciendo que te atreverías a no salvarme?
- ¿Por qué debería hacerlo?
- ¿Por qué no deberías?
- Dame una razón válida para salvarte, y ahí veremos.
- Empecemos porque yo podría hacer que salgas de aquí y vayas a ver a tus amigos. Están bastante preocupados. No se necesita una vista supersónica para escuchar los gritos de Mike y los llantos de Josie.
- Tío, ¿y tú pensabas que yo era el espía? Vamos, tú sabes hasta los nombres de mis amigos. Está bastante claro quien espió a quien aquí.