Entramos cautelosamente al castillo. Sabíamos que era la guarida de Fuego, porque lo leímos en un libro de la biblioteca. Describe la guarida como un castillo de piedra y piso de marmol. Ese lugar era exactamente como el libro lo había descrito. El piso estaba hecho de un mármol brillante. Por todos lados, brillaban antorchas, encendidas por el fuego. Desde afuera, solo se podía ver una ventana. La del piso mas alto. Las paredes estaban hechas de piedra, pero, en algunas piedras, pequeños diamantes y rubíes se asomaban. Parecían incrustados en las paredes.
- Bueno - comentó Mike- este no parece el lugar donde un genio malvado planea cómo dominar el mundo.
Justo en ese momento, apareció un cartel que decía “Mazmorras hacia aquí. Precaución con el perro guardián”. Para completar, unos ladridos fuertes y estruendosos se escuchaban de la escalera que señalaba el cartel.
- O tal vez si - se retificó Mike
- Solo tal vez, eh Mike?
- ¿Acaso insinúas que un perro me podría espantar?
- No lo insinuó. Lo sé.
- Tengo una idea
- Escuchemosla, Eve
- ¿Qué tal si bajamos a las mazmorras?
- ¿Disculpa? ¿Bajar ahí, con ese perro loco? ¿Acaso estás loca?
- No voy a bajar ahí con esa monstruosidad, Eve
- Solo escúchenme. Si bajamos ahí y nos deshacemos del perro, tenemos un peligro más por el que no preocuparnos. Además, quién sabe. Podemos encontrar la Vela allí. O algo que nos conduzca hacia ella
- Por mucho pánico que tenga ahora mismo, Eve tiene razón- corrobore yo
- ¡Locos! - exclamó Mike - ¡Los dos están locos!
- Solo piénsenlo un momento. ¿Qué podríamos perder?
- ¿Además de nuestra vida?
- Por favor, Mike, Josie, Rose. No nos pasará nada. Nos hemos enfrentado a cosas peores. El guardián de la montaña. Los lobos. Monstruos. Criaturas extrañas. Por muy grande que sea, un perro es un regalo.
- Bueno….si lo pones así…
- ¡No veo motivos para no ir! - completó Rose
Bajamos lentamente la escalera de madera. Se veia que el castillo se habia construido hace mucho, porque las escaleras apenas podían soportar nuestro peso (En especial el de cierta persona que se había dedicado a comer todo el viaje). Mientras mas bajábamos, más cerca se escuchaban los ladridos. Cuando llegamos al ultimo escalon, a nuestra izquierda se hallaba un reproductor de discos.
Y ahí lo comprendimos.
No había un perro en realidad.
Era solo un audio grabado. Y eso era un verdadero alivio.
- Solo es un audio - dijo Josie suspirando
- Bueno, un peligro menos - exclamó Rose, tratando de sonar optimista
- Solo nos queda lo de vencer a Fuego y salvar al mundo. Detalles menores.
Se veía quien no estaba tan dispuesto a mantener el optimismo.
- Chicos. Miren eso
Rose apuntaba a las celdas. Habíamos llegado a las mazmorras. Era un pasillo largo, y a cada lado se extendían unas celdas mugrientas y oxidadas. Excepto por una, que parecía que la habían dejado de usar recién hace unos minutos. Los barrotes estaban nuevos, y adentro había fuego, además de un baúl y una cama.
- ¡Tal vez la vela está allí! - sugirió Eve
- ¡Si! Yo sugirió que alguien explore ¿Voluntarios?
Todos nos quedamos en silencio. Supongo que a ninguno le entusiasmaba la idea de meterse en una celda, por muy nueva o usada que estuviera. Hasta que Rose suspiró y dijo:
- Yo iré.
- Bueno, si insistes…
Rose se metió en la celda. Empezó a caminar por ella. Nosotros nos alejamos unos pasos, porque, francamente, estábamos aterrorizados. Ni idea de como Rose se pudo haber metido ahí.
Habían pasado unos pocos minutos, cuando un extraño viento se levantó y cerró la celda de golpe
- ¡No! - exclamó Rose - ¡Chicos, intenten abrirla!
Yo me acerqué a la puerta e intenté abrirla, pero extrañamente, estaba cerrada. Con llave
- ¡No puedo! ¡Está cerrada con llave!
- Claro, porque el viento tiene esa capacidad - comentó Mike esceptico
- Si tanto no me crees, trata tu mismo
Y así lo hizo. Naturalmente, no pudo
- Chicos, me he dado cuenta de algo - dijo Mike - ¡La puerta está cerrada con llave!
- Vaya. No lo sabíamos. Qué ocurrencia tan original.
- Chicos. Vayanse sin mi. Sabemos que no podemos abrirla, ya que está con llave. Deben irse. Solo quedan unas pocas horas para que Fuego y Aire tomen el poder por completo
- ¿Estás segura? - le pregunté
– Si. Vayan rápido
Sabíamos que no la podíamos disuadir. Así que volvimos arriba y seguimos explorando. Llegamos al salón principal.
Ahí, en el medio, había un trono, enorme y dorado, lleno de rubíes y del símbolo de Fuego. Sentada en una silla, amarrada con cuerdas, estaba Missy.
- ¿Chicos? ¿Son ustedes? ¿O me lo estoy imaginando?- preguntó ella desconcertada
- ¡Missy! - Todos corrimos hacia ella y la abrazamos. De la mejor manera que se puede compartir un abrazo estando la persona abrazada amarrada a una silla
- ¡Sabía que podían! ¿Tienen los 4 elementos, no es cierto?
- Pues….Tenemos el de Agua, Tierra y Aire, pero nos falta el de Fuego.
- La vela está por aquí en algún lugar. Me alegra tanto que hayan venido. Pero no tienen tanto tiempo. Fuego planea….
Justo en ese momento, una voz masculina interrumpió a Missy.
- Bienvenido, Jack. Al fin llegas, hijo.