Era de día, pero el sol no lograba colarse del todo en la casa Althen. La luz entraba filtrada, domesticada por cortinas caras y una arquitectura pensada para intimidar incluso a la claridad. Alicia avanzaba con paso firme. Seiran, en cambio, parecía caminar directo hacia su propio juicio final.
—¿Tu papá es celoso? —susurró, con la voz a punto de romperse.
Ella lo miró de reojo, con una calma que rozaba lo cruel.
—No —respondió Alicia—. Nunca lo ha sido.
Eso no lo tranquilizó en absoluto.
Alicia, en cambio, parecía sorprendentemente calmada. No sabía para qué los habían llamado, pero estaba segura de algo: si quisieran hacerle daño a Seiran, no lo habrían invitado a casa. A su madre no le gustaba ensuciar el piso.
Con cada paso, Seiran se volvía un tono más pálido. Alicia lo notó. También notó cómo apretaba los dedos.
—¿Qué digo? ¿Qué hago?
—No lo sé —repitió ella, serena—. Tampoco sé por qué te mandaron a llamar.
Y, aun así, le rozó la mano al pasar. No fue un gesto romántico. Fue una advertencia muda: estoy aquí.
Llegaron al comedor.
Toda la familia estaba reunida alrededor de la mesa, comiendo con tranquilidad. La escena tenía algo perversamente doméstico. Al verlos entrar, levantaron la vista al mismo tiempo. Demasiada sincronía para ser casual.
—Llegas tarde —dijo Alaric, dando un sorbo a su whisky.
—Había tráfico.
—Llegamos antes que tú —añadió su padre, sin emoción.
—Bien —murmuró Alicia—. No quería venir.
—No hables así —la reprendió Andy—. Ahora siéntate tú y… espero que el novio.
Seiran casi se tropieza con la silla. Alicia no se disculpó. Solo arqueó una ceja, como si la palabra “novio” fuera un chiste interno que nadie más entendía.
Se sentaron uno al lado del otro. El comedor formal no se usaba casi nunca, ni siquiera con la familia. Eso lo hacía peor. Peor aún era que ese era el único espacio de la casa sin cámaras.
Definitivamente esto es una ejecución privada, pensó Seiran.
—Seiran —dijo el abuelo desde la cabecera—, ¿comes carne?
—S-sí, señor.
—Perfecto.
Sonrió. Eso no ayudó.
—Entonces… —continuó Alfred, divertido— ¿los encontraron manoseándose en el carro?
Alicia suspiró, como quien confirma que el circo ya empezó.
—Ya veo que todos están informados.
—La familia no tiene secretos —añadió su madre, comiendo con calma.
—Eso es… ¿un chiste?—dijo Alicia, recibiendo el plato de churrasco.
Seiran miró la carne con desconfianza. Demasiada roja. Demasiado simbólica.
—Tranquilo —le susurró ella—. Mi familia no envenena a sus invitados.
—Es cierto —intervino Alaric—. Somos más directos.
Al decir eso, todos colocaron un arma sobre la mesa al mismo tiempo.
El mundo de Seiran se inclinó peligrosamente. Alicia ni siquiera parpadeó.
—¿Ven por qué no tengo novio? —resopló Alicia.
—¿Eso… está cargado? —preguntó Seiran, con la voz quebrada.
—Sí —respondió Madal—. Todas tienen una bala. No necesitamos más.
Alicia se quedó inmóvil medio segundo. Solo medio. Luego todos estallaron en risas.
—Es una broma —dijo ella, mirando a su padre—. ¿Verdad?
Madal ladeó la cabeza.
—¿O no? —respondió—. Depende de él.
Alaric bebió otro sorbo de whisky, observando a Seiran por encima del vaso, como quien evalúa una inversión dudosa. La abuela le susurró algo al oído. Él asintió, pensativo.
—Esperamos muchos nietos —dijo con absoluta naturalidad—. Así que tendrás que ser fértil y apto para el hogar.
Alicia palideció.
—¡ABUELOS!
Seiran estaba tan blanco que competía con la servilleta recién planchada.
—S-sí, señor —respondió por reflejo, sin saber qué acababa de aceptar.
—Tranquilos —añadió Alfred, riendo—. Es importante hablar estas cosas desde el inicio.
Alicia se llevó una mano a la frente. Respiró. Contó hasta tres. No sirvió.
—Esto ya es demasiado.
Entonces Alaric dejó de reír.
El silencio cayó como una cortina pesada. Incluso la luz pareció retroceder un paso.
—Ahora dime algo importante, muchacho —dijo, serio—. ¿Tienes algún problema con que la boda sea en este jardín?
Seiran tragó saliva.
—No, señor.
—¿Con flores blancas?
—No, señor.
—¿Invitados influyentes, discursos largos y una banda? No quiero DJ en la boda de mi nieta.
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Editado: 02.02.2026