Heridas

Capítulo 3

Belinda

¿Qué es lo qué hay de malo en mí?
Tal vez son las ojeras que tengo de no dormir bien, tal vez bajé de peso por no comer bien, tal vez mis ánimos están en el suelo, tal vez mi autoestima también bajó, tal vez mis ojos arden del llanto de cada noche.

Inspecciono mi reflejo en el espejo y se preguntarán ¿Amo lo que veo en el espejo? ¿Amo en lo que me he convertido después de todo? Tal vez sea mi propia mente jugándome una mala pasada para que me sienta peor de lo que estoy.

Mi piel está más pálida que de costumbre y es un poco más notoria cada mancha en mi piel, tengo pequeños moretones en algunas partes de mi cuerpo y ni siquiera sé por qué los tengo.

Estoy viendo mi reflejo en el espejo y si les soy sincera no amo lo que estoy viendo, es como si todo en mí se hubiese gastado y fuera como un trapo viejo; es increíble cómo he cambiado durante este tiempo, hasta el punto de aborrecer todo de mí.

Me puse un pantalón roto, zapatos blancos, una camisa de centro color negra y una camisa manga larga de botones a cuadros de color rojo. En mi cabello opté por hacer una cola de caballo y un poco de maquillaje. Antes amaba vestirme de esta manera, el color negro y rojo siempre han sido mis colores favoritos y siempre he dicho que juntos hacen un buen contraste.

Bajé de mi habitación para ir al centro comercial a comprar todo lo que necesitaba, comenzaba el primer trimestre, no estaba para nada emocionada, pero tengo que hacerlo aunque no me guste.

- ¡Por fin! - dijo Nicolás - Vámonos, se nos hace tarde.

- Saca el coche - le tiré las llaves - no tengo ganas de conducir hoy.

Agarró las llaves en el aire y sus ojos brillaban - ¿Hablas en serio?

- Nunca he hablado más en serio - dije sonriendo.

Ser hija única y de una de las mujeres más importantes en la compañía de coches tenía sus ventajas, mi mamá nos había conseguido un permiso a Aurora, Nicolás y a mí para poder manejar aún siendo menores de edad, ya que a mí me faltaba un mes para cumplir los 17.

Salimos todos de mi casa y nos dirigimos al coche, no era el mejor coche, pero al menos a mí me encantaba. Hace tres meses mandaron estos coches a la agencia donde trabaja mi mamá, solo eran dos modelos, así que mi mamá me dio uno a mí y el otro lo tenía el hijo del dueño. Es de color negro y el otro modelo es color azul, me emocioné tanto el día que mamá, me trajo el coche, lloré de la felicidad.

Aurora se sentó en uno de los asientos de atrás, Nicolás en el asiento del piloto y yo en el del copiloto

- Nos vamos - gritamos los tres al mismo tiempo.

Amaba pasar tiempo con mis dos mejores amigos, era increíble todo lo que hacíamos juntos y realmente los amaba demasiado.

- Ojalá y llegue alguien nuevo a la escuela - dijo Aurora - estoy aburrida de ver casi a los mismos de siempre.

- Con tal que sea una mujer demasiado hermosa me conformo - contestó Nicolás.

- ¿Qué opinas tú, Belinda? - preguntó Aurora

- No sé - dije, no tan interesada del tema - sea lo que sea, no me interesa, solo me importan ustedes, los demás se pueden ir a la mierda.

- Está regresando la vieja Belinda - dijo Nicolás sonriendo - extrañaba tanto esto.

- Acostúmbrense - dije sonriendo - esto será una buena ayuda.

Aurora agarró mi mano izquierda y dio un pequeño apretón, la miré directamente a los ojos - Créeme que estamos felices, que ya empieces a mejorar y no te sigas hundiendo en algo que no vale la pena - dijo con una sonrisa.

Nicolás se unió y puso su mano encima de las nuestras - A pesar de todo somos tus mejores amigos - suspiró - independientemente de lo que a ti te pase, nos daña a nosotros también.

Los observé a los dos, ellos tenían razón; no podía estar con este dolor toda mi vida.

- Aún eres muy pequeña y disfruta tu vida - dijo Aurora con una sonrisa - y nosotros estamos aquí para apoyarte en lo que tú deseas.

Nicolás soltó nuestras manos porque él seguía manejando y así Aurora también me soltó, nos detuvimos en un semáforo.

- Te pido disculpas por lo de este mañana cuando estábamos desayunando - dijo Nicolás pasándose una mano en el pelo - pero realmente no me gusta verte mal y lo sabes.

- No te preocupes- sonreí - sé que ustedes quieren lo mejor para mí y desde ahora empezaré a cambiar muchas cosas en mí, simplemente pagué algo y un dolor que duró todo este tiempo pero ya no más.

Nos observamos un buen rato e intentamos darnos un abrazo, pero sonó un pito de los autos que estaban atrás señalando que el semáforo ya estaba en verde y teníamos que avanzar.

Saqué mi cabeza por la ventana y miré para atrás y grité a la persona que estaba en su auto detrás de nosotros - deja de joder imbécil, estamos en un momento cursi.

La persona del auto de atrás sacó su mano y me sacó el dedo y reí entrando otra vez al coche.

- Avanza Nico, está molesto el de atrás - dije riendo.

Mis mejores amigos se empezaron a reír a carcajadas; este día apenas empezaba para nosotros. Conecté mi celular al altavoz del auto y puse música para divertirnos más, cantamos, bailamos en nuestros asientos y reímos más juntos; amo estos momentos junto a ellos y así terminamos llegando a nuestro destino.

Entramos juntos y yo en medio de ellos, como si fuéramos los dueños del lugar. Subimos al segundo piso y entramos a una tienda a comprar lo que necesitamos, el lugar estaba abarrotado de gente, buscando lápices, mochilas, cuadernos y todo lo que se necesita para ir a la escuela.

Buscamos todo lo que necesitábamos y en el lugar había buena música y entre los tres comenzamos a bailar y cantar, la gente nos quedaba viendo raro, pero igual a nosotros nos encantaba hacer el ridículo juntos. Estábamos en el área de mochilas y empezó la canción Dímelo de Paulo Londra.

- Esta es mi canción - gritó Aurora y comenzamos a bailar los tres.

- "Dímelo ese cabrón, no vale la pena, no vale la pena; vamos ma' confiésalo y lo borramos de la escena" - cantamos juntos al mismo tiempo, casi en gritos y bailamos.



#5635 en Novela romántica
#2064 en Otros
#68 en No ficción

En el texto hay: novelajuvenil, amorpropio, autosuperacion

Editado: 24.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.