Andy
Voy demasiado distraído viendo el paisaje por la ventana del avión. Son aproximadamente las 11 de la noche de un día viernes, regreso a mi ciudad natal; ciudad que hace unos cinco años no veo. Bueno, resumiré un poco mi historia, me llamo Andrés Salas, pero prefiero que me digan Andy, tengo 17 años, mis padres están divorciados y tengo una hermana menor que tiene 14 años.
Mis padres se separaron cuando yo tenía 8 años, mi mamá es una supermodelo y dueña de una agencia de modelos, mi papá es dueño de una agencia de coches. Hace 5 años me vine a vivir donde mi mamá dejando a mi hermana, mi papá y mis mejores amigos; pero hoy me iré para mi antigua casa y estudiaré allá.
Bajé del avión y lo que menos me esperaba era encontrar a mi papá, mi hermana, mis mejores amigos y la socia de mi papá esperando por mí con un gran cartel que decía "Bienvenido a casa Andy"
La primera en tirarse encima de mí fue mi hermana, es un poco loca, pero la amo con todo mi corazón.
- Andy viniste - dijo Martina, mi hermana - te extrañé tanto - dijo abrazándome más y empezando a llorar.
- Pequeña ya no llores, ya estoy aquí.
Me soltó poco a poco y frotó sus ojos - te extrañé tanto y me ganó la emoción - dijo dándome una gran sonrisa.
- ¡Andy! - gritaron Diego y Karla mis mejores amigos - bienvenido a casa - corrieron hacia mí y me abrazaron.
Ellos han sido mis mejores amigos desde la infancia, aun estando lejos nunca perdíamos comunicación; eran los únicos amigos que tendré siempre a mi lado.
- Los extrañé - dije y se me salió una lágrima - ya estoy aquí y ahora ya no me aguantarán.
Habíamos soñado tanto este día, era lo mejor que podía tener.
- Te amo - dijo Karla - ya no te vuelvas a ir - dijo frotándose los ojos - ya no quiero que estés lejos de nosotros.
- Te extrañé mi perro - dijo Diego - esperé tanto este día que no te imaginas.
Sonreí porque ellos siempre alegraban mis días aun estando lejos y siempre luchaban para que no perdiéramos comunicación.
- Hijo - dijo mi padre y se notaba en sus ojos que ha llorado - por fin juntos - se acercó a mí y me dio un gran abrazo.
Realmente extrañaba ver a mi papá, a mi hermana y mis mejores amigos son los mejores complementos que hacen de mis días los mejores.
- Aquí estoy papá - lloré como un niño pequeño al saber que ya estaba en casa de nuevo - ya no quiero irme.
Nos separamos y él puso su mano en una de mis mejillas quitándome la lágrima que tenía.
- Ya no te irás hijo, ahora vivirás conmigo - dijo con una sonrisa.
- Yo me encargaré de que no te vayas - dijo Alya Montclair la socia de mi padre en la compañía acercándose a mí - bienvenido a casa pequeño - dijo dándome un abrazo y regalándome una de sus sonrisas - aunque ahora ya no estás tan pequeño - dijo y eso me hizo reír.
- Gracias señora Montclair - dije y le sonreí.
- No me digas señora - dijo - no estoy tan vieja, dime Alya sin miedo pequeño.
- Está bien - dije y sonreí.
Busqué mi equipaje y salí del aeropuerto con muchas emociones encontradas, jamás me esperaba esto. ¡Qué gran noche! En el auto iban contándome todo lo que ha cambiado y lo que haré de ahora en adelante, empezaron a preguntar muchas cosas y pasamos una grata cena juntos.
- Hijo mañana irás con Martina, Karla y Diego a buscar todo lo que necesitas para ir a la escuela, ya que comienzas el lunes - sacó algo de su bolsillo y me pasó un carnet - este es un permiso para que puedas manejar en la ciudad, ya que aún eres menor de edad, en casa hay un coche de color azul que es tuyo, hace tres meses que espera por ti y por cierto es el único modelo qué hay en la ciudad.
- Gracias papá - me levanté y lo abracé - en serio eres el mejor.
- Por cierto - dijo mi papá - quiero que conozcas a la hija de Alya, es de tu edad.
- ¿Tienes una hija?
- Sí - dijo Alya con una sonrisa - se llama Belinda.
- ¿Por qué no sabía esto antes? - pregunté.
- Porque no vivías aquí y además no lo ibas a saber - dijo - es broma, simplemente nunca mencioné el tema.
- Quiero conocerla - dije.
- Tranquilo ahí - dijo mi hermana - acabas de llegar y ya quieres ligar, Belinda es una chica muy agradable.
- Dije que quiero conocerla, no que quiero enamorarla -rodeé los ojos.
- Bueno - se aclaró la garganta mi papá - haremos una cena el lunes después del primer día de clases para que puedas conocerla ¿Qué te parece Alya?
- Me parece bien Rubén - respondió ella - pero cuidado ahí Andy, es mi única y pequeña hija.
- Tranquila - dije - solo quiero llevarme con ella nada más.
- Eso espero Andy, eso espero.
Terminamos de cenar y cada quien se fue para su casa, mi hermana me dirigió hacia mi nueva habitación; ya estaba a punto de irse cuando la detuve.
- Hey ¿Cómo es la hija de Alya?
- ¿Tan rápido quieres ir de caza? - preguntó levantando una de sus cejas - tranquilo la conocerás pronto, ten una linda noche bastardo.
- Buenas noches, hija no deseada - dije y ella me sacó el dedo.
Me puse mi pijama, puse música y me quedé dormido en segundos. Sonó la alarma de mi teléfono indicando que ya era sábado y que eran las 9:30, realmente tuve un buen sueño, me levanté de mi cama y me dirigí al baño a cepillarme y bañarme, saqué de mi maleta únicamente la ropa que iba a utilizar, usé un pantalón roto, zapatos blancos, una camisa negra con rayas rojas y mi reloj negro que jamás me faltan. Bajé y me dirigí a la cocina de mi casa.
- Buenos días a todos - dije.
- Buenos días - respondió papá - ¿tienes hambre?
- Mucha - me dirigí a la mesa y me senté cerca de mi papá.
- Bueno - dijo mirando su reloj - yo ya me tengo que ir - se levantó de la silla - Andy dentro de 20 minutos viene Diego para acompañarte a comprar tus cosas, las llaves de tu auto están la mesa de la entrada.
- ¿Martina no va? - pregunté.