Heridas

Capítulo 25

¿Qué es la admiración?
Basta con leer la palabra para intuir su significado. La admiración es ese sentimiento silencioso que nace al reconocer en alguien algo valioso, algo que incluso esa persona muchas veces no sabe qué es capaz de lograr.

¿A quién podemos admirar?

Yo admiro a quienes luchan día a día por cumplir sus sueños y metas. Admiro a la persona que atravesó una crisis existencial en soledad y aun así siguió adelante. Admiro a quien se levanta cada mañana con la esperanza de construir una vida mejor. A ese chico o chica que persigue sus sueños a pesar de las burlas. A quien continúa luchando, aunque los comentarios intenten derribarlo.

Admiro profundamente a quienes viven del arte: cantar, bailar, escribir, actuar, pintar, esculpir, editar… y tantas otras formas de expresión. Admiro a quienes batallan en silencio contra el dolor o la preocupación que cargan todos los días. Siempre deberíamos aprender a ver lo bueno en las personas que nos rodean: apoyar a quien emprende un negocio, en lugar de decirle que no lo logrará; reconocer el esfuerzo de quien trabaja duro para llevar alimento a su hogar, ya sea en el campo o en cualquier lugar donde el sacrificio es constante.

Seamos empáticos con quien sufre ansiedad y no lo dice. Seamos amables, porque nunca sabemos la lucha interna que alguien enfrenta. Una sonrisa, una palabra de apoyo o el reconocimiento sincero de su trabajo puede marcar la diferencia. Hay personas con un don especial para servir a los demás, y no todos lo tienen: admíralo.

Admiro a cada mujer que ha enfrentado prejuicios y se ha levantado con la frente en alto. A quienes defienden sus derechos y no permiten que nadie las pisotee. A todas aquellas que han sufrido acoso o daño físico y psicológico y, aun así, lograron seguir adelante. No cualquiera continúa viviendo con valentía después de cargar una herida durante años.

Admiro a quien ha demostrado, con hechos, que los límites que otros le impusieron no eran reales. A quienes cerraron bocas, cumplieron viajes, levantaron negocios y alcanzaron metas que parecían imposibles.

Párate frente al espejo y admira cada parte de ti: tu cuerpo, tu rostro, pero sobre todo esa fuerza interna que sabes que tienes. Admira tus logros, pero también tus fracasos, porque ambos te han construido. Admira lo que ya has alcanzado y todo lo que sabes que algún día lograrás.

Admiro a quienes salen cada día a luchar por un país mejor. A quienes ayudaron a alguien cuando nadie los veía. A quienes terminaron sus estudios, superaron una rehabilitación, sanaron heridas profundas y decidieron ponerse a sí mismos en primer lugar.

Admírate y admira al mundo. Admiremos a quienes nos inspiran a volar, a crecer, a disfrutar y a entender que todo es posible, sin importar el cómo, el cuándo o el dónde. La admiración es uno de los sentimientos más bellos, porque no nace de la envidia, sino del amor y del reconocimiento sincero del esfuerzo ajeno.

Brilla como solo tú sabes hacerlo. Como solo tú sabes cuánto te ha costado llegar hasta aquí. Ámate sin importar los comentarios de los demás. Cuando tú sabes quién eres, la opinión ajena pierde fuerza.

Admírate y admira a los demás. Todos somos capaces de cumplir nuestros sueños. Y a veces, la admiración que recibimos es el impulso más grande para el corazón.



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En el texto hay: novelajuvenil, amorpropio, autosuperacion

Editado: 10.03.2026

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