No sé cómo demonios acepté el trato de Star... Creo que, dentro de mí, sí quiero estar con él, era mi mate después de todo. Y no sabía si tendría la suerte de mi padre que obtuvo una segunda mate después de la muerte de mi madre...
Me levanto de la ducha y voy al clóset, eligiendo algo sencillo y cómodo.
Al salir, veo mi cama, y allí hay una bandeja... ¿mi desayuno? Me acerco, tomo la nota.
" Espero me des esa oportunidad... Prometo no fallarte... No creas que solo lo hago porque eres mi mate, lo hago porque desde hace tiempo me siento atraído por ti. No solo yo, Matt también...
No lo sientas como presión, pero desde antes ya te amo, no como 'hermanos', sino como un hombre que ama a una mujer. Espero que te guste el desayuno, hice tu favorito...
Nos vemos luego, saldré un rato con Marcus al centro."
Att: Fabricio.
P.D.: Ya te extraño, y aún no me he ido... Besos y abrazos, Matt. "
Termino de leer la nota y no puedo evitar sonreír ligeramente, algo dentro de mí se removió, solté un ligero gruñido. Supongo que eso era lo de la conexión de mates, por eso Star estaba tan confiada. Agarro el tenedor y empiezo a comer los jockeys porque tengo hambre, nada más.
-Otro perro con el mismo hueso -dijo Star.
-Cállate -le respondí- o lo tiro a la basura...
-No eres capaz -dijo Star, confiada.
Y lo peor es que tiene razón
(...)
Doy unas vueltas por la manada para ver que todo esté bien, y luego me dirijo al centro. Quedé con Kate de vernos ahí. Llego, la encuentro y la espero. Kate llega con una sonrisa tonta en la cara.
-¿Y ahora tú? -le pregunté mientras se sentaba en la mesa- ¿Por qué esa cara de estúpida?, No me digas que...
-Sí -dijo emocionada- Ayer encontré a mi mate en tu fiesta de cumpleaños, antes de que me fuera a casa, luego de que te transformaras.
-Cuéntame todo -dije, entusiasmada.
(...)
Una hora después, ya hemos pagado y estamos caminando por las tiendas. Kate está tras el aroma de su mate, y yo, como buena amiga, tengo que amenazarlo si le hace algo. Si lo toca, se quedará sin descendencia y sin vida...
Llegamos a una tienda de joyas, y veo a Kate lanzándose a los brazos del chico de esta mañana. Me quedo sorprendida... Miro a su lado y allí está Fabricio, tratando de quitarse de encima a una zorra. Me dan ganas de lanzarme hacia él, pero no... Espera, no, no...
-Hazlo o la descabezo por tocar a mi mate -dijo Star, molesta. Creo que está más enfadada que yo.
Fabricio mira a Marcus, creo que se llama, pidiéndole ayuda para quitarse de encima a esa chica. Eso me hizo sonreír. Me acerqué a Fabricio y lo aparté de la zorra. Si ella seguía tocándolo, la mataba con mis propias manos.
-¡MÍO! -gruñí.
Fabricio ríe y me abraza.
-Tuyo -susurró en mi oído. Kate y Marcus nos miran raro, y la chica solo se ríe sin gracia.
-No querida, que sea tu hermano no lo hace tuyo -dijo.
-Acabas de firmar tu acta de muerte -le respondí. Me lancé hacia ella y la golpeé con tanta fuerza que ni yo sabía que tenía. Mis ganas de ver sangre. En eso, Fabricio me abraza de la cintura y me aparta de la chica.
-Calma -me dijo- Soy tuyo y de nadie más. - aseguro. Luego me dio la vuelta y me besó.
Seguí el beso, pero nos separamos por falta de aire... MALDITO AIRE... Quería más, pero él me volteó hacia la chica.
-Lo ves, es MÍO -dije con una sonrisa ladina. Vi cómo se iba molesta. Sonreí maliciosamente.
Todos nos estaban mirando. Mierda, mi loba está muy, pero muy feliz. Después de esto, se iba a correr la voz de que era nuestro y que nadie podía tocarlo, si no era yo.
Miro a Kate, que está en los brazos de Marcus, y me ve con cara de terror.
-¿Qué? -le digo, como si nada.
-¿Cómo que qué? -dice indignada- ¿Cuándo pensabas decirme?
-Apenas me di cuenta esta mañana y tú no dejabas de hablar de lo maravilloso que es tu mate -dije en tono de molestia- Además quería decírselo primero a mi papá y a Erika. Aparté la mirada hacia un lugar vacío- Ni sé cómo se lo vayan a tomar... Yo casi lo rechacé solo por ser él, pero Star me detuvo...
-Te comprendo -me dijo, abrazándome.
-Gracias -le respondí, devolviendo el abrazo.
-Pasemos el día los cuatro juntos, ¿qué dicen? Así no miran raro a Pau y el dolor de culo -dijo- Pero después de ese espectáculo que dieron, ya debió haberse dado cuenta toda la manada -dijo en tono de burla.
-Te callas -le dije- Por mí no hay problema, pero creo que ellos estaban haciendo algo -dije, mirando a Fabricio con una ceja alzada. Él me mira raro.
-¿Eso decía la nota? -dije, dándole importancia.
-Pero yo quiero pasarlo con Marcus... -dijo Kate como niña haciendo un berrinche.
-Quédate entonces, yo me voy a mi casa, tengo cosas que hacer -dije, fría- Ya vi que me reemplazarás por "tu mate" -dije aún más fría- Nos vemos.
Me fui hacia mi moto, me puse el casco y arranqué.
Escuché a Kate gritar mi nombre, pero hice como si no la escuchara y me fui... Si lo sé, muy infantil, pero así comienza primero salidas entre todos, luego salidas solos ellos y pocas nosotras, y por último, solo está con él y a mí me olvida por completo, me deja a un lado para pasar tiempo con su mate...
(...)
Llego a casa, subo rápido a mi cuarto. Nunca nadie me ha visto llorar, ni siquiera para el entierro de mi madre. Entro a mi cuarto y me lanzo a la cama, llorando como niña chiquita cuando pierde su juguete favorito, sin antes asegurarme de cerrar la puerta con seguro.
Después de un rato, tomo una ducha, me cambio y me pongo una playera negra que dice "Chick" en letras blancas, un short de mezclilla y unos tenis negros.
Salí de mi cuarto hacia el comedor. Allí están mi padre, Erika, Fabricio, Marcus y Kate. Ella estaba allí y no me fue a saludar... Eso me molesta aún más.
- Buenas noches -dije, llamando la atención de todos.
- Pau, ¿cómo estás? -dijo Erika, nerviosa, como si se hubiera olvidado de mi existencia.
#932 en Fantasía
#3945 en Novela romántica
amor celos dolor mates, hermanastros romance enemies to lovers, mate luna vampiros hombre lobo
Editado: 12.04.2026