Hermanastros ( I libros )

Capitulo 24 - Paulina

La verdad, nunca esperé que Fabricio me pidiera ser su novia frente a todos. Estaba completamente sorprendida, pero al mismo tiempo, una inmensa felicidad me invadió. Me lo había dicho antes, en privado, pero nunca imaginé que lo haría de esa manera, ante tantas personas. Sentí un cosquilleo recorrer mi piel cuando sus palabras resonaron en el aire, firmes, seguras, sin titubeos.

La forma en que lo hizo, tan serio y decidido, me dejó sin palabras. Y lo que más me sorprendió fue que, a pesar de todo lo que habíamos pasado juntos, su amor era tan claro y sincero. Cuando me mostró el collar con la luna menguante y la estrella, un símbolo que no solo significaba nuestra unión, sino también la bendición de la Diosa Luna, sentí como si el universo entero hubiera conspirado a favor de nosotros. Fue un momento perfecto, el momento que nunca supe que estaba esperando.

Mi corazón latía con fuerza, tamborileando contra mi pecho, y por un segundo, sentí que el mundo se detenía. Sus ojos reflejaban una mezcla de emoción y determinación, y en ellos encontré la certeza de que hablaba en serio. No había dudas, no había titubeos. Solo él y yo, en medio de todos, sellando con palabras un vínculo que ya existía en nuestros corazones.

Cuando me abrazó, pude sentir lo mucho que me amaba, y en ese instante, todos mis miedos y dudas desaparecieron. Por primera vez, realmente creí que éramos el uno para el otro, que no importaba el pasado, ni las diferencias, ni lo que pensaran los demás. Solo importaba lo que nosotros sentíamos, lo que nosotros construíamos juntos. En su abrazo me sentí protegida, como si nada pudiera separarnos.

Lo curioso es que, en ese instante, me di cuenta de algo muy importante: a pesar de ser tan terco, tan complicado, y a veces tan insoportable, Fabricio tenía la capacidad de ser todo un amor si lo deseaba. Y en ese momento, sin ninguna duda, lo deseaba. Me hizo sentir tan especial, tan importante, y eso es algo que pocas personas saben hacer. Y él lo había hecho de una manera tan única, tan genuina, que no pude evitar sonrojarme y sentirme enamorada.

(...)

Ahora, ya en mi cuarto, me encontraba cambiándome y poniéndome algo cómodo, preparándome para salir y recibir la segunda sorpresa que Fabricio había prometido darme. Aunque sinceramente, ni idea tenía de qué se trataba.

Mi mente seguía ocupada por todo lo que había sucedido durante la noche: la fiesta, las palabras de aceptación de las manadas, la promesa que hicimos frente a todos, y, sobre todo, el amor tan puro y sincero que creía sentir por él. No había duda de que estábamos destinados a estar juntos. Pero esa incertidumbre sobre la sorpresa que me esperaba hizo que mis nervios se avivaran.

Me miré al espejo mientras me ajustaba la camiseta, riendo suavemente al ver lo tonta que podía parecer en momentos como este. Pero era inevitable. Mi mente no dejaba de formular preguntas: ¿Qué planeaba? ¿Qué más podía sorprenderme después de lo que había hecho esta noche?

Me dirigí a la ventana, observando el paisaje nocturno iluminado por las luces de la fiesta. Aunque la noche estaba terminando para muchos, para mí, apenas comenzaba. Estaba ansiosa, pero también curiosa. No sabía qué esperar de la sorpresa, pero sabía que, sin importar lo que fuera, sería algo especial. Porque venía de él, y eso lo hacía aún más importante.

Me acomodé en la cama, dando un último vistazo a mi teléfono antes de dejarlo a un lado. Podía sentir cómo mi corazón latía más rápido, como si de alguna manera ya supiera que algo grande estaba por suceder. Intenté calmarme, respirar hondo, pero la emoción me ganaba. Fabricio tenía esa extraña habilidad de mantenerme en vilo, de hacerme sentir viva con cada pequeño gesto.

Mis pensamientos se interrumpieron por un suave golpe en la puerta.

-Paulina, ¿estás lista? -La voz de Fabricio me hizo sonreír de inmediato. Sabía que él también estaba tan ansioso como yo.

Con una última mirada al espejo, me levanté, respiré profundamente y me dirigí hacia la puerta. No importaba qué sorpresa me tuviera preparada, estaba lista para disfrutar de ese momento. Y, sobre todo, para seguir construyendo nuestra historia juntos.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.