Hermandad: Ciudad Oscura (vol.1)

Vigilancia nocturna.

— ¡Qué envidia!— Dijo Johan mirando como su hermana terminaba de vaciar su mochila para esa noche— Yo también ya quiero hacer mis prácticas de campo ¡Llévame!

—No puedo arriesgar a mi hermanito— Dijo Iris actuando como hermana mayor.

—No es cosa de juego— Santiago la contemplaba desde la cocina— Tienes que ser cuidadosa. Aun eres estudiante y a dónde vas no es precisamente un lugar para estudiantes. La SDO debe de haberse vuelto idiota de un momento a otro.

Los hermanos menores intercambiaron miradas ante la inquietud de su hermano mayor.

Ellos sabían que su hermano quería ser parte de la SDO pero cuando le toco graduarse, lo dejo todo sin razón, jamás hablo del tema pero debía ser grave ya que los hermanos sabían que él también quería ser un héroe.

—Lo sé— Iris le sonrió con tranquilidad— Todo estará bien, lo prometo.

Santiago aún no estaba seguro pero asintió. Tampoco quería sobreprotegerlos pero era inevitable en un trabajo como lo era ser parte de la Sociedad de Oro o simplemente ser un héroe.

—No olvides llamar si algo pasa y dile a Esmeralda que tenga cuidado, por favor— Dijo después de unos segundos.

—Mucha suerte— Su hermano menor levanto su pulgar hacia ella.

Iris se sentía impaciente y nerviosa por lo que no pudo evitar abrazarlos antes de irse.

—Nos vemos en la madrugada o mañana— Les dijo y salió en dirección al lugar donde se vería con Esmeralda.

Llevaba unos pantalones de mezclilla negros, una blusa blanca y debajo la ropa especial que servía para protección de la escuela. Había soltado su cabello para sostenerlo con una diadema azul.

Esmeralda, por su parte, la esperaba con una blusa blanca, unos pantalones azules pescadores y su cabello suelto con un simple moño a un lado. Habían planeado no llevar nada más que sus celulares aunque Iris llevaba una mochila sin útiles.

— ¿Lista?— Preguntó Esmeralda sintiéndose nerviosa.

— ¡Nerviosa pero podemos hacerlo!— Dijo Iris levantado un poco su puño— Mis hermanos nos mandan sus mejores deseos.

—Seguro todo saldrá bien, entonces— Confirmo Esmeralda caminando hacia algún lado y luego mirando a Iris con una mueca nerviosa— ¿Hacia dónde vamos, entonces?

Ambas estaban nerviosas pero debían ser cautelosas y matar ese nervio antes de llegar a su objetivo.

La profesora Dulce les dio una lista de lugares posibles y las horas donde más se frecuentaban dichos lugares así que los visitarían desde afuera, esperando tener suerte ya que los horarios variaban siempre, a veces temprano, a veces tarde y en lugares al azar sin patrón aparente.

Estaban casi a ciegas.

—Estamos cerca de uno ¿No?— Preguntó Esmeralda reconociendo uno de los lugares— Una vieja fábrica de textiles.

La Ciudad Central era una metrópoli grande como algunas otras ciudades, llena de edificios, casas, centros de entretenimiento y mucha tecnología. No era la más grande del continente americano ni del mundo pero era muy importante.

Situada en el antes México, y siendo una ciudad bastante reciente, estaba rodeada de los edificios de la vieja ciudad que aún no habían sido demolidos como recordatorios, vestigios de una guerra nuclear que casi destruye a los humanos.

La fábrica textil estaba abandonada, en las afueras de la metrópoli y de hecho, la mayoría de los lugares que frecuentaban las reuniones eran en la Zona En Reconstrucción.

—Terrorífico— Susurró Esmeralda.

—Ni me digas— Dijo Iris pasando la vista por todos lados— No hay nadie a la vista ¿Deberíamos acércanos?

—No lo sé ¿Y si se van?— Esmeralda negó con la cabeza— Mejor llamar lo menos que se pueda la atención. Vayamos a otra localización.

Iris asintió.

—Por cierto ¿Crees que hayan usado un poder para transportarse? No dejo de darle vueltas…— Preguntó Esmeralda mientras caminaban hacia la siguiente localización dentro de la brillante ciudad aun llena de gente pese a la hora.

—Imposible— Iris negó con la cabeza­— No hay poder que transporte a muchos al mismo tiempo, aunque tampoco sabemos que tan llenas son estas juntas. Quizá estamos dejando pasar algo o bueno, la SDO.

Esmeralda se mostró de acuerdo.

La siguiente localización era una vieja zona residencial abandonada, donde varias casas estaban formadas en fila y donde algunos chicos solían ir a entrenar sus poderes destructivos sin repercusión.

Las pocas luces acompañadas del silencio latente, daba un aire espectral al lugar.

—Mira— Iris señalo a un par de chicos que caminaban hacia una de las casa del final— ¿Serán jovencitos listos para los actos nocturnos?

—Suena mal, pero confirmémoslo.

—Pervertida…

— ¡Cierra la boca!— Esmeralda agradeció que no haya luces en el lugar.

Las chicas avanzaron hasta alcanzar por poco a los extraños transeúntes, entonces notaron que se metieron a una casa vieja y abandonada.




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