¿hero? Vol. #1

Capítulo III. Lo que el Mundo nos Ocultó y el Precio de no Saber.

Parte I. Voluntades en Colisión.

—Buaaaaa…

Esta mañana, después de dar un gran bostezo, me levanté de la cama y me dirigí al baño para alistarme. Hoy desperté un poco más tarde de lo usual.

¿Lior ya estará despierto?

Cuando terminé de ducharme, lavarme los dientes y ponerme la ropa, fui directo a la habitación de Lior.

—Buenos días, Lior, ¿estás despierto? Ya estoy lista para mi entrenamiento.

—¿Estás buscando a tu novio, jovencita?

—¿N-novio? ¿D-de qué está hablando? Lior y yo solo somos amigos y compañeros de aventura.

—Jo, jo, jo. Claro, claro.

La señora Elizabeth, aquella anciana que encontramos camino a la capital y que obligó a Lior a cargar su carruaje, comenzó a decir cosas realmente vergonzosas.

Tenía las manos cruzadas detrás de la espalda y esa típica aura de anciana sabia y experimentada… aunque, siendo honesta, no estoy segura de que se comporte como alguien de su edad.

—Tu novio salió muy temprano esta mañana. Me dijo que no te preocuparas y que esperaras hasta que él regresara.

—¿Salió? ¿A dónde podría haber ido? Y… ya le dije que no somos novios.

Respondí avergonzada.

—Cierto, hoy son las audiciones con Kael. Debo apresurarme; necesito esos caballos urgentemente. Después de todo, no podré tener a ese jovencito tirando de mi carruaje para siempre. Jo, jo, jo.

¿Audiciones con Kael…?

Cierto. Las audiciones.

Lior… no me digas que…

En el palacio de Kael

—Escucha, Lior. Estás confundido, déjame—

—Cállate. No quiero escucharte.

—Oye, yo te escuché a ti. Lo justo sería que tú hicieras lo mismo ahora, ¿no crees?

Este tipo no me estaba tomando en serio. Estaba jugando conmigo.

—No seas tan duro con el muchacho, Kael —intervino la mujer—. Está confundido.

Ahora que la miro bien, ella debe ser Akira Flamielle, Pilar Fundamental del Fuego. Estaba sentada en un trono adornado con llamas vivas.

¿Por qué estaba aquí?

—Lo sé —respondió Kael con calma—. Haré que me escuche… de una forma u otra.

Kael hablaba con ella como si yo no existiera. Los guardias observaban atentos, pero no se movían. Debía ser una orden directa de Kael.

Sin decir nada más, tomé impulso y aparecí frente a él, intentando sorprenderlo como lo hice con Arthur.

Pero Kael ya había detenido mi espada con la suya.

—¿¡Qué!? ¿De dónde sacaste esa espada?

—Un pequeño truco, Lior.

—Ya no me tratas como a un mocoso, ¿eh?

—En realidad tenía ganas de conocerte. Ya había oído hablar de ti. Veamos de qué estás hecho.

Kael liberó su aura.

No era solo poder.

Era presión.

Era presencia.

—No parpadees, Lior.

Se lanzó al ataque. Apenas logré detener su estocada, pero la fuerza fue tan brutal que salí despedido contra la pared.

—¿Ahora sí vas a conversar conmigo? —preguntó.

Apenas podía oírlo. Todo me daba vueltas. La sangre corría por mi frente. Cuando el polvo se disipó, me pasé la mano por el rostro y empujé mi cabello hacia atrás.

Le devolví la mirada.

Odio.

Determinación.

Ira.

Adrenalina.

Todo chocaba dentro de mí.

Kael frunció el ceño.

—Por lo visto, aún no quieres conversar.

El hielo brotó a su alrededor, elevándolo. Yo lo observaba desde abajo, sin apartar la mirada.

La verdadera lucha apenas comenzaba.

Mientras tanto, en las calles de la capital

—¡Alto, niña! ¡Detente!

Elizabeth y sus acompañantes corrían detrás de mí mientras avanzaba hacia el palacio.

—Usted no lo entiende, señora Elizabeth. Lior no podrá controlarse. Necesito estar con él.

—¿De qué hablas, mocosa? Lior dijo que solo iba a hablar con Kael. Me pidió que no te dejara ir.

—¡Así que me mintió!

—No fue mi intención. ¡Rápido, muchachos, atrápenla! No le hagan daño.

Me alcanzaron y me sujetaron con facilidad.

—Por favor… déjenme ir… —suplicaba entre lágrimas—. ¡Por favor!

—No sé qué ocurrió entre ustedes, Nyra —dijo Elizabeth, pronunciando mi nombre por primera vez—, pero Lior me pidió que te mantuviera a mi lado. No te preocupes… después de todo está con Kael.

Entonces—




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.