Hidden World: Secretos entre las sombras.

Capítulo 18: Citeste Mintea.

—Tranquiliza cada parte de ti, Christian.

La voz de Filis llegaba a sus oídos, estaba a un lado del chico, podía sentir su presencia, pero no podía verla, tenía una venda sobre sus ojos.

—Solo escucha mi voz— dijo ella, su tono calmado le ayudaba a hacer lo que decía—. Concéntrate en mi voz, en mí.

Lo hizo, todo su cuerpo estaba relajado, percibía la respiración de Filis, tranquila, pausada.

—Quiero que te hagas una idea de donde estoy— dijo—. Imagina todo lo que habías visto antes de que te pusiera la venda.

Eso hizo y se sorprendió con la claridad con la que recordó cada detalle. Y escuchó como Filis reía divertida.

—Es impresionante.

—Lo sé— dijo Filis—. Ahora, quiero que tú, Christian, trates de adivinar dónde estoy…— terminó en un susurro.

— ¿Cómo saber dónde estás?

—Desde hace unos segundos no estoy a tu lado.

—Pero te escuche reír.

— ¿Escuchaste mi risa? — pregunto sorprendida.

—Sí, lo trataste de disimular.

—Christian —dijo con seriedad—. Yo no estaba a tu lado cuando eso ocurrió.

Se quitó la venda y la buscó con la mirada. Era cierto, no estaba allí. Dio vueltas en el lugar en que se encontraba, escuchando el crujir de la madera.

—Debes buscarme, Christian, solo escuchando mi voz— era una orden—. Colócate la venda.

Miró la venda en sus manos y luego las escaleras. Suspiró y se colocó la venda, si así sería el juego, debía cumplir las reglas.

Filis le hablaba, pero su tono de voz era cada vez más bajo, susurrando algunas veces para desorientar. Casi cae cuando llegó a la cocina con una silla, antes de hacer el ejercicio le había mostrado toda la casa y sabía que esa silla no estaba ahí antes

Incluso el sonido constante de la gotera de agua del baño del segundo piso, que, Filis había abierto para desorientar.

Este era un juego diferente al escondido, pero más emocionante, con sus ojos vendados podía escuchar, sentir y oler con mejor precisión. Era extraño, pero le gustaba esa sensación.

— ¿No te harás daño al bajar del árbol, Filis?

Había seguido a Filis hasta el bosque, a lo lejos, el río y un viento fresco que provenía de allí. Retiró la venda y vio a Filis en la tercera rama más gruesa y alta, mirando a lo lejos.

—No, deberías subir.

Observó con detenimiento el tronco y vio lo roñoso que era. Lo rodeó con sus dos brazos y se empujó con sus pies, pero le fue difícil. La rama más cercana estaba muy alta.

—Usa tu fuerza sobrenatural, Christian— miró a Filis que seguía viendo de largo—. Toma un poco de impulso, salta cuando estés cerca del árbol y abrázalo. Luego te impulsas con los pies, después con los brazos.

Lo hizo, repitió al pie de la letra lo que dijo y cuando saltó, se abrazó al árbol, miró al suelo y vio que había saltado lo suficiente. Con sus piernas, se impulsó nuevamente hasta llegar a la primera rama, era emocionante y sentía la adrenalina por cada parte de su cuerpo.

No era la agilidad exagerada de las películas sobre hombres lobo y vampiros, pero se sentía… muy bien.

—Sabía que lo lograrías— dijo Filis sin mirarlo—. Me impresiona, ningún convertido, capta todo tan rápido como tú, se nota que siempre hay excepciones.

Lo último lo dijo con un suspiro y presintió que no lo decía solo por él.

—¿Quién más te sorprendió? —se atrevió a preguntar.

—Danna— dijo mirándolo y dando un suspiro—. En ti veo lo mismo que vi en ella, solo espero que no te dejes llevar por todo lo que puedes alcanzar.

—Quieres decir que...

—Sí, conozco a Danna desde hace mucho, pero ella no me recuerda— suspiro—. Mañana te puedo enseñar cómo saber la hora con el sol y la luna.

Christian asintió, pero aún estaba sorprendido de su confesión.

— ¿Qué puedo hacer para romper el vínculo para leer mentes?

— ¿A quién le lees el pensamiento? — agacho la cabeza—. Ahhh, Danna.

Sonrió y él solo asintió, con un poco de vergüenza en su gesto.

—Sólo debes mirarla a los ojos y decir Minte, eso lo quitara— lo miró con el ceño fruncido—. Es extraño que puedas usar el Citeste Mintea sin haberte convertido aún, necesitas mucha concentración para hacerlo.

Se mordió el labio.

—Tu eres la que más sabe sobre esto, no yo— dijo—. Solo la vi a los ojos y quise saber que pensaba y luego todas las imágenes estaban en mi mente, sensaciones en mi piel…

—Al menos no se ha dado cuenta que le lees el pensamiento, generalmente el vínculo deja ver el pensamiento de ambos, solo si tienes gran autocontrol puedes hacer que la otra persona no sepa lo que piensas, también puedes mantener la conexión estando lejos de la otra persona, lo último solo lo puede hacer un líder— se encogió de hombros—. Con el tiempo lo puedes hacer y, nunca nadie le había leído el pensamiento a un cazador o, en tu caso, destripador.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.