Hidden World: Secretos entre las sombras.

Epílogo: El inicio del fin.

Todos estaban sorprendidos, pero Danna era una de las más afectadas.

No, no, no... no él.

—¿Por qué, Hank? — lo miró suplicando que fuera mentira—. ¿Por qué tú?

Danna estaba tratando de aguantar las lágrimas que estaban por salir de sus ojos, no esperaba esta traición, no de él.

Hank se acercó a ella, pasó un mechón de cabello por su oreja y sonrió.

—¿Aún no lo entiendes? — le dijo Hank—. Lo necesito de mi lado.

—Eso lo entiendo— le respondió ella e hizo un silencio corto—. ¿Pero ?

Esa pregunta hizo que Hank dudara por un segundo.

—¡Ja! — se tocó el labio sangrante—. Quien te escuche piensa que realmente me quieres, pero lo elegiste a él— señaló a Christian—. Lo elegiste sin conocerlo...

—Hank...— exclamó Danna en casi un susurro.

—No, Danna— le interrumpió—. Pudimos ser tú y yo— se volvió acerca a Danna—. Tú y yo, podríamos reinar en el mundo de las sombras...

—¡¿Estás loco?!— le dijo Danna con desprecio—. ¡¿Cómo se te ocurre?! ¡Estás hablando de la guerra, de una maldita profecía que va acabar con todo!

—Pero no con los que estén en el lado de él— señaló a Christian—. Es el nuevo Jesús...

—¡Por favor, Hank! Yo sé que no eres un idiota, pero pareces uno— Danna lo miró con rencor—. No se trata de estar en un bando o el otro, se trata de la vida de miles de personas, de seres sobrenaturales...

—¡Ja! — le interrumpió Hank divertido—. ¿Te estás escuchando? Ya no eres la misma Danna que conocí, esto lo empecé por ti, porque sé lo mucho que odias a los licántropos, sabes muy bien que en el fondo no hayan sobrenaturales rondando en este mundo.

—Te equivocas, siempre he querido acabar con el mal, pero amo esta vida, amo ser una destripadora, salvar a inocentes.

—¿Salvar a inocentes o poder estar con Christian?

—¿Estás celoso? — le pregunto Danna—. No lo elegí a él sobre ti, es algo que solo pasó. Se supone que el Tú y Yo no existían, ambos sabíamos que era solo placer.

Estaba siendo muy cruel, pero era verdad, ellos no tenían una relación, solo eran dos personas satisfaciendo sus deseos carnales... Hasta que llego Christian que con su aura le daba seguridad y tranquilidad, aun solo durmiendo con él, sin haber tenido sexo, podía descansar, no tenía pesadillas.

—Hablas como si no hubieras cambiado— dijo Hank y apretó sus labios en una fina línea—. Pero ya escogiste un bando. Vámonos, aten al licántropo.

—Christian no es un licántropo, por Dios. — exclamó Danna.

Hank empezó a reír.

—Pues ya lo es— sonrió de lado—. En la fábrica lo volvimos uno, el día del ataque solo fueron vampiros bajo mis órdenes que lo atacaron, aunque, solo un licántropo logró rasguñarlo, pero eso no lo convirtió.

—¿Cómo explicas que no está transformado? — preguntó Luca.

—Pensé que eran más inteligentes— intervino Amelia—. Él es diferente, él ejerce poder sobre cualquier licántropo, tiene todos los poderes.

Danna vio como Amelia se acercó a Christian, que estaba en una especie de limbo, solo podía verlo respirar. Le tomó por la barbilla y lo hizo mirarla.

—Puede leer mentes, ver recuerdos, sana rápido, agilidad, fuerza, resistencia...— se levantó y miró a Filis—. Es todo lo que un hombre lobo puede ser, ¿Cierto Filis?

—Si...— la respuesta de Filis fue en un jadeo.

Danna miró con detenimiento a Filis, había algo raro en ella y no se había percatado del olor a sangres. Quienes la tenían agarrada tenían guantes recubiertos con plata y estaba sangrando en esas zonas.

Filis...

—Lo único que lo diferencia de los demás es que él se puede convertir en lobo cuando quiera— dijo sin más Amelia—. Con nosotros lo hará.

Hank hizo una seña para que tomaran a Christian, unos vampiros que también tenían guantes recubiertos de plata lo tomaron por los brazos, pero eso no le afectó. Danna grito y trato de soltarse.

El vampiro se acercó a Danna humedeciéndose los labios y le dio un corto beso en los labios. Sorprendiendo a todos, incluyéndola a ella, quien le mordió y como pudo se alejó de él, pero seguía presa por los seguidores.

—También tráiganla a ella. — ordenó mirando a Danna.

Y en ese instante... Danna lo supo, esas palabras y esa acción de Hank desbloquearon algo en Christian porque alzo la cabeza, sus ojos eran cafés, un café tan oscuro que parecían negros. No había rastro de su ojo gris.

Christian miró a Hank con furia y se soltó sin ningún problema de los vampiros. Danna pudo notar como se veían unos colmillos en sus dientes.

Es verdad, es uno de ellos.

—Que lindo, reaccionando por el amor— dijo Amelia divertida—. Deténganlo.

La orden de Amelia hizo que llegaran más y más seguidores. Danna veía como Christian luchaba contra ellos, sin herirlos, solo volverlos inconscientes.

Cuando Christian se abrió paso a Hank, el vampiro tomó a Danna y el uso de escudo.

Cobarde...

Christian la miró y Danna asintió. No estaba cegado por la transformación y la ira, podía distinguir del bien y el mal, entonces, Danna le dio un codazo a Hank y se alejó, Christian lo tomó con ambas manos y empezó a propinarle puños con fuerza. Haciendo que la sangre cayera a todos lados.

—¡HANK! — gritó Amelia.

Danna vio como ella corría hacia los dos hombres peleando, pero la detuvo. Le tomó por el cabello y la trajo a ella y comenzaron a pelear, un puño aquí y otro allá, hasta que...

—¡Siste! — se escuchó una voz ronca exclamar—. Benignitas et puritas abirent, odium autem et indignatio cessent.

Y luego, una luz dorada iluminó el lugar. Todos se detuvieron, Danna no podía moverse y noto como algunos salían corriendo. Busco a la persona, era Dalton que entraba al lugar.

¿Qué clase de hechizos es este? No me puedo mover.

—Están huyendo, Dalton— dijo Filis acercándose a él.




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