Hielo en Llamas

3. Demasiado cerca para ser solo odio

El vestidor está más silencioso de lo normal , no por mí , por él. Lo siento incluso antes de verlo.Esa tensión pesada que arrastra consigo, como si el aire se volviera más denso cuando entra.Adrián Volkov.No levanto la mirada de inmediato. Me concentro en vendar mis manos, apretando un poco más de lo necesario.El golpe de ayer todavía duele.

Pero no es nada comparado con la forma en la que me miró después.Como si hubiera visto algo en mí…y no le hubiera gustado.

—Ríos.

La voz del entrenador rompe el silencio.

—Volkov.

Ahí vamos.

Levanto la vista lentamente.

—Quiero a ambos en ejercicios de coordinación. Juntos.

Un par de risas bajas se escuchan alrededor. Perfecto.

Justo lo que faltaba. Miro a Adrián. Él ya me está mirando.Sin expresión.Sin emoción.Pero sus ojos… sus ojos están tensos. Como si esto fuera lo último que quiere.

Lástima.

—Muévanse —ordena el entrenador.

Salimos a la pista.

El hielo cruje bajo nuestros patines, pero hoy no suena igual.Hoy suena… más cercano.Más íntimo.Más peligroso.Nos detenemos frente a frente.Demasiado cerca.Puedo ver cada detalle de su rostro.La ligera marca en su ceja.La forma en que aprieta la mandíbula.

La manera en que evita mirarme directamente por más de unos segundos. Interesante.

—No hables —dice de repente—. Solo sigue el ejercicio.

Sonrío apenas.

—¿Te pone nervioso hablar conmigo?

Error. Otra vez. Sus ojos se clavan en los míos.Y por un segundo…pierde el control , no mucho pero lo suficiente.

—No me pongas a prueba, Zoé.

Mi nombre en su voz… otra vez eso. Esa tensión extraña que no logro entender.

—Entonces no me des razones.

El entrenador pita. El ejercicio comienza. Movimientos rápidos.Pases precisos.Coordinación perfecta.O eso se supone.Pero con él… nada es simple.Nos movemos juntos, demasiado sincronizados para ser casualidad.Como si nuestros cuerpos entendieran algo que nosotros no.Eso me molesta.Me desconcentra Me… afecta.

—Concéntrate —murmura Adrián, pasando el disco con fuerza.

—Lo estoy haciendo.

—No lo suficiente.

—Tal vez el problema no soy yo.

Se detiene en seco. Yo también.Otra vez ese silencio. Ese que no debería existir.

—Siempre eres así —dice de repente.

Frunzo el ceño.

—¿Así cómo?

Duda.Solo un segundo ,pero lo noto.

—Como si no tuvieras nada que perder.

Las palabras me golpean más fuerte que cualquier choque.Porque no está tan equivocado.Pero tampoco sabe la verdad.

—Y tú eres todo lo contrario —respondo—. Juegas como si todo dependiera de esto.

Silencio.Error grande, su expresión cambia.No es enojo.No del todo.Es algo más profundo.Más oscuro.

—No sabes nada —dice, más bajo ahora.

Pero su voz… su voz se rompe apenas.Y ahí está.La grieta.La veo.Y no puedo ignorarla.

—Entonces dime —susurro, sin darme cuenta de que me estoy acercando más—.

Adrián da un paso atrás.Como si mi cercanía fuera peligrosa.

—No —responde rápido—. No te acerques.

Pero ya es tarde, porque ahora lo veo claro ,ese dolor que intenta esconder.Esa carga que no suelta.

—¿Qué pasó? —pregunto, más suave.

No es burla.No es desafío. Es… curiosidad. Y tal vez algo más.Adrián se queda inmóvil.El hielo cruje bajo sus patines.Su respiración se vuelve más pesada.Y por un momento…parece que va a hablar.Pero no lo hace.Nunca lo hace.En cambio, su mirada se endurece.

—No vuelvas a preguntar eso.

Su tono es frío otra vez. Cerrado. Como una puerta que se acaba de cerrar con llave.Pero esta vez… llegué a ver lo que había dentro.Y eso cambia todo.

El entrenador vuelve a pitar.

—¡Otra vez!

Nos movemos.Pero algo es diferente ahora.Ya no es solo rivalidad.Ya no es solo orgullo.Es otra cosa.Algo que no entiendo.Algo que no debería importarme.Pero importa.Más de lo que quiero admitir.En un giro rápido, mi equilibrio falla por un segundo.Y entonces—Sus manos me sujetan.Firmes.Calientes incluso a través del frío.Demasiado cerca. Mi respiración se corta, la suya también.Nuestros rostros a centímetros.Demasiado.

—Ten cuidado —murmura.

Pero no suena como advertencia.Suena como… preocupación.Y eso no tiene sentido.No después de todo.No después de cómo empezó esto.

—¿Por qué? —susurro.

No sé ni por qué pregunto.Adrián me mira.Y esta vez… no aparta la mirada.

—Porque no sabes lo que le pasa a la gente que se acerca demasiado a mí.

El frío ya no viene del hielo.Viene de sus palabras.De la forma en que las dice.Como si fuera una promesa.Como si ya hubiera pasado antes.Como si alguien…ya hubiera salido herido.Trago saliva.

Pero no me aparto.No puedo.No quiero.

—No soy tan fácil de romper.

Error.El peor hasta ahora.Porque algo en su expresión… se quiebra.Dolor.Puro.Y sin filtro.

—Eso mismo pensaba ella.

Silencio.Total.

Mi corazón se detiene.

—¿Quién?

Pero él ya se alejó.Demasiado tarde.Demasiado lejos.

—El ejercicio terminó —dice el entrenador.

Pero yo ya no estoy escuchando.Porque ahora lo sé.Hay alguien más en esta historia.Alguien que ya no está.Y de alguna forma…todo en Adrián Volkov , tiene que ver con eso.

❄️❄️❄️❄️❄️❄️❄️❄️❄️❄️❄️❄️

¿Quien será ella? ¿ Y porque Adrián están esquivó con Zoé?

Besoss mís amores ❄️




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.