Fragmentos de la historia olvidada
Existen períodos oscuros en la historia de nuestra civilización. Páginas perdidas que han enterrado nuestro pasado en las sombras. Sin embargo, hemos reconstruido nuestras realidades a partir de los fragmentos de historias que llegaron a nosotros como ecos lejanos de lo que alguna vez fuimos.
Nuestra existencia se justifica por la memoria de aquellos dioses que nos crearon según los rasgos de su personalidad. Nos obsequiaron sus virtudes, sus defectos, y nos vincularon a ellos en cuerpo, mente y alma.
Fueron ellos quienes nos hicieron. Y nos olvidaron.
Con el paso del tiempo, la memoria se debilita. Ya no logra imponerse al desgaste, al silencio que todo lo borra. Incluso nosotros estuvimos a punto de convertirnos en simples fragmentos perdidos, ignorados por aquellas deidades que alguna vez nos acompañaron.
Creímos estar solos. Abandonados en la inmensidad de estos mundos, sostenidos por una estructura inestable que algún día se derrumbará, aplastándonos con sus escombros.
Creímos que el dolor provocado por la ausencia sería devorado por el tiempo. Que ya no quedaba nada.
Pero entonces nacieron ellos.
Los Hijos del Zodiaco.