Historia #1: Estrellas

1 Dos estrellas, un solo resplandor.

PRÓLOGO BIZARRO.

Ahí estabaーsentado al borde de la cama.

Una litera.

¿Para qué quería yo una litera si había estado viviendo solo durante dos años? Se podría decir que esa era la duda más pequeña que podía pasar por mi cabeza en ese momento.

Porque allí sentado me estaba cuestionando sobre qué decisiones me llevaron a este momento.

Habían estado pasando una cosa tras otra, sin descanso, y finalmente cuando parecía que me había librado de un problema, el problema vino a mi casa y me amenazó, tan inamovible como es mi voluntad, me vi obligado a agachar la cabeza y desear que fuese un sueño.

Alguien despiérteme.

Pellízquenme, golpéenme, atenmeーno, espera eso no.

"Puedo presumir que lo sé todo sobre ti, todo."

Eso dijo ella cuando tocó a mi puerta.

Allí en la librería parecía hablar como si en realidad lo supiera todo, y se adelantaba a cualquier cosa que yo pensase, como si leyese la mente.

Pero es porque de hecho, si puede leer la mente, según ella al menos.

No tiene nada que ver con que sea una tomboy.

Lo juro.

Incluso hay cosas que yo no sé de mí mismo, cosas que no recuerdo, cosas importantes que no deberían haberse olvidado. Y aun así las olvidé, específicamente recuerdos de hace dos años que parecen ser un vacío en mi memoria, recuerdos borrosos que siempre están ahí.

En todo caso, sí era cierto que podía leer la mente entonces podría obtener respuestas.

Si, eso, no es que se me haya ocurrido esa excusa justo ahora ni nada por el estilo.

Ahora déjenme explicarles qué está por suceder.

Después de que ella llegara y pasara como si fuese su casa de lo más natural, pidió la ducha prestada para tomar un baño corto y no ha salido desde hace un buen tiempo. Esta era la primera vez que una chica venía a mí apartamento, la primera visita en dos años, sea cual fuese la circunstancia, de improvisto, y lo primero que hace es pedir el baño.

¿Estaba limpio el baño? ¿Había sacado la basura?

Mientras estaba perdido en estos pensamientos, la puerta del baño finalmente sonó, sacándome del trance, y cuando levanté la mirada para ver en esa direcciónー

¿Huh?

No, esa expresión no le hace justicia a la situación en frente de mí; del escenario que se presentaba ante mis ojos.

¿Los planetas todos alineados, el agua del lavamanos yendo en dirección contraria, un trébol de cuatro hojas, el cometa Halley?

Tonterías.

¿Saben qué? Antes me había quejado de que todo esto era un sueño, pero ya no importa. Un sueño, un viaje astral, posiblemente me había muerto y esto era la otra vida ¡A quién le importa ya!

Ahí estaba ella, como había sido traída al mundo, de pie sin una sola prenda de vestir. En la desnudez, desnuda.

Si la situación era ridícula hasta hace unos momentos, ahora rayaba en lo bizarra.

Debajo de la luz blanca de la habitación, sin una gota de agua sobre su cuerpo, que presumiblemente ya había secado de ante mano, estaba ella de pie, mirándome fijamente, y yo la miraba a ella.

Sin palabras.

Su figura era modesta, ninguna parte de su cuerpo era desproporcionado, tenía lo justo y necesario, era algo sublime.

Tenía que felicitarme a mí mismo por tener una fuerza de voluntad inquebrantable, aunque no sé qué harían otros en mi situación.

ーApartar la mirada, eso haríanーdijo ella mientras posaba su mano izquierda sobre su cadera, probablemente sabiendo en lo que yo estaba pensando.

ーDe hecho, estoy decepcionada,ーcontinuó.

ー¿De qué?

ーEn algún punto, tu, siendo el virgen que eres, con dieciocho años de frustración acumulados, esperaba ver una hemorragia nasal, que te sonrojaras y apartaras la mirada inmediatamente, en vez de posarla sobre mi inmaculado y perfectamente balanceado cuerpo.

Ahora que lo dice de esa manera, de alguna manera me estaba volviendo un poco demasiado consciente de la situación y aparté la mirada avergonzado.

Listo, lo hice, ¿feliz?

ーAsegúrate de plasmar esta imagen en tu mente.

ー¿Imagen? Acá solo hay palabras.

...

ーNo rompas la cuarta pared, Nolan.

...

ーPor cierto,ーignorando mi reacción, empezó a mirar por toda la habitación y de nuevo posó su mirada en míーen el calor del momento, no he traído más ropa que la que traía puesta, ¿me puedes prestar tu ropa?

¡No tiene vergüenza!

Sí yo debía estar evitando su cuerpo, en un principio lo más lógico es que no debería haber salido del baño en ese estado en primer lugar. Yo no tenía la culpa, es más, en todo esto yo era la víctima.

ーSi claro, siéntete en casa, después de todo, ya has entradoーobligándome en el proceso,ーte has bañado y todo, ¿cómo podría negártelo?

ーGenial, gracias.

¡Era sacarsmo! Estaba siendo sarcástico, ¿¡Por qué no me ha leído la mente como antes, eh!?

ーAh, y otra cosa.

Ah, ¿Hay más?

ーVeras, lo que dije antes también incluye ropa interior, el último centavo que tenía lo he gastado en el boleto del metro, y tú no esperarás a que una delicada y hermosa chica como yo ande por ahí reusando el mismo par todo el tiempo, es más, necesito un cambio justo ahora, puedes prestarme algo de dinero para comprar algunas?

¡Oh si, si que habia más!

¡Alguien que la detenga! ¡Se está dando a la tarea de destruir mis perspectivas y mis espectativas! ¡Esta pisoteando y escupiendo sobre mis sueños!

Ahem.

ーNi en sueño, consíguete un trabajo y paga tus cosas, además, aún no me pagan este mes y ando justo de dinero.

Tal vez tenía una voluntad inquebrantable y a la vez cuestionable, pero con mi billetera solo juego yo.

Al otro día consiguió un trabajo.

En el mismo lugar donde yo trabajo.

El mundo no es el aliado de nadie, a todos los trata bien y mal por igual, parece que hoy recibí un poco de ese trato.

Pero tengan piedad.

En todo caso, si se preguntan cómo me vi atrapado en esta situación, y qué era todo eso de antes, entonces hay que explicar desde el principio.




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