PARTE 3: Trabajo y degrado.
Así fue como sucedio.
Al día siguiente me desperté, tomé el desayuno y seguí con mi vida.
¡Ja! Qué buen chiste, luego de despertarme Rigel ya estaba despierta y sentada en el sofá.
ーPor fin despertaste ¿Qué hay para desayunar?
...Paz interior...
ーFideos instantanéos y café, para el desayuno y la cena, cada día, todos los días.
ーTu mayor logro en la vida debe ser poder vivir con esa dieta.
A mi tampoco me llena de orgullo ¿sabés? pero haciendo cálculos rápidos, si comprara ingredientes para preparar mi propia comida me saldría más costoso que tener varios embases de fideos instantanéos, además de que solo tardan 15 minutos en estar listos.
ー¿Cómo puedes ser tan tacaño con tu propio estomago?
Ugh...
ーPuedo cocinarme cuando yo quiera, es solo que no quiero.
Mi comida es tan buena que se ganaría cinco estrellas Michelín.
ー¿Preparar arroz y pasta es todo lo que se necesita para tener cinco estrellas Michelín?
ー¿Vas a querer fideos o no?ーno iba a llegar a ningún lado si seguíamos de esa manera.
Simplemente no le veo sentido preparar comida para mi solo... se siente solitario.
Luego de eso finalmente salí, o mejor dicho, salímos.
Una caminata de media hora hacia el trabajo.
Con Rigel caminando a mi lado, matamos el tiempo hablando de tonterias, y otros ratos en silencio. Relativamente, porque aveces ella empezaba a tararear.
Un momento—
ー¿Por qué me estas siguiendo?
ーNo te estoy siguiendo, ¿quién te crees? es solo que ambos vamos al mismo sitioーdijo mientras se cruzaba de brazosーesa pastelería en la que trabajas, algo me dice que encontraré trabajo ahi.
Hmm... que trabaje en esa pastelería no me molestaría para nada. La cuestión era si habían vacantes para trabajo.
Ahora que lo pienso, cuando fuí a pedir trabajo allí, en realidad no había necesidad de un cajero ya que el jefe se encargaba él mismo de eso.
Después de trabajar un año en esa pastelería, entendí que el jefe es simplemente una buena persona.
Tambien era un foráneo, un rostro que ya empezaba a mostrar los años.
Yo le decía 'viejo' cuando no había otros cerca, pero no era por su edad o por su apariencia, no, la razón es que siempre que una conversación se alarga él empieza a contar historias, a reflexionar de la vida, a dar consejos sobre como ahorrar para el futuro...
Como un abuelo.
Un abuelo con complejo de la tercera edad.
¿Su nombre? No lo sé. En realidad ninguno de los otros dueños de las tiendas cercanas sabían tampoco.
ー¿Mi nombre? Hmm, puedes llamarme Señor Star, si.
Así respondió cuando se lo pregunté.
A la final lo terminé llamando viejo, asi que, ¿qué más da?
Luego de llegar a la pastelería, los presenté el uno al otro.
ーRigel, este es el viejo. Viejo, esta Rigelーy como Pilato, me lavé las manos del asunto, y me puse mi uniforme—
¿Uniforme? Si.
Cuando digo unifirme, me refiero a un delantal blanco de cocina y una gorra de béisbol, ambos con el logo de la pastelería.
Desde la caja vi que ambos se sentaron a hablar.
Dos horas más tarde...
Finalmente se levantaron de la mesa, se dieron la mano, el viejo se fue a su oficina, y Rigel vino a la caja.
ー¿Y? ¿Qué tal?
ーMe encargaré de atender las mesas.
¿Huh?
Nolan, cajero, hasta el día de ayer, no solo recibía el dinero de los clientes y aumentaba el capital del viejo, tambien se encargaba de atender a los clientes de manera que les dejaba su orden en el tablero y ellos se la llevaban a su mesa.
Nolan, cajero, hoy día, degradado a solo recibir el dinero y dar cambio.
. . .
Por cierto, había otro 'uniforme' en la parte trasera del local y es el que ahora está usando Rigel.
Está usando la gorra al revéz...
Perfección.
Yo no tenía gorras en mi armario, si tuviese una me pregunto si ella la usaría...
Quizá debería comprar una gorra, digo, en verano hace calor y esas cosas ¿saben?... O tal vez debería preguntarle al viejo si me puedo llevar la gorra de la pastelería...
ーSabes Nolan, empiezo a creer que estas llevando lo tacaño a otro nivel.
Mientras vagaba en mi mente, los clientes ya se habían ido y Rigel se habia puesto de pie junto a mi en la caja.
ーUmm, me queda algo apretada...ーdespués de decir eso, se quitó su gorra, luego me quito la mía y se la puso ella.
ーPerfecto, alégrate, ser cabezon sirvió de algo, o más bien, me sirvió a miー y con eso se fue a atender a los clientes que recién llegaron.
Yo por mi parte, sintiéndome incompleto sin la gorra del uniforme, me puse la que ella habia estado usando.
Huele bien.
ーTienes unas manías bastante peculiares, Nol~ーdijo ella picaramente mientras me guiñaba un ojo.
ーDeja de leerme la mente así, dame algo de privacidad.
ーSi no lo estas negando... parece que te enorgullece.
ーClaro que no, yo diría que mis manías son bastante normales.
No lo eran.
ーNo lo sonーella reafirmó mi pensamiento.
Y así terminó el primer día de trabajo de Rigel.
Nos devolvimos al apartamento caminando y degustamos unos sabrosos y totalmente insalubles fideos instantaneos para la cena.
El viejo no me dejó llevarme la gorra y al otro día compré una.
PARTE 4: Motivos.
En cualquier caso.
Una semana ha pasado desde que la conocí, y entre las cosas que hemos hablado, siempre hubo algo que no me terminaba de convencer.
ーAparte de que fuera un capricho, ¿por qué este país? debe haber algo que quieras hacer acá.
ーHmm...
La expresion que hizo al menos era algo que yo podía entender. Estaba tratando de encontrar las palabras para explicar sus razones.
Pasa muy a menudo, le pasa a todas las personas. Creer en algo, ya sean tus principios y valores morales y éticos y tener un firme entendimiento de ellos, pero al momento en que quieres explicar como piensas no sale como lo esperabas.
Por muy convincente que suene en tu mente, pocas veces se puede llegar a explicar de igual manera.
De ahi los malentendidos y conflictos.
ーHe venido a buscar a mi papá.
ーMe habias dicho que algunos de tus recuerdos eran borrosos y que incluso no podias recordar del todo, bueno, lo mismo me pasa, no recuerdo el rostro de mi padre ni su voz... nada.
Lo primero que se me viene a la mente es que sea un efecto, o más bien el demerito de leer mentes. Perder recuerdos como dijo ella—
ーYo tambien llegué a pensar que era eso, pero me parecía sospechoso que él era la única persona a quien parecia afectar, hasta ahora solo había olvidado cosas que ni siquiera son muy importantes.
Pero.
ーPero cuando te ví en el metro... si podía leerte como a un libro, entonces diría que habian varias paginas en blanco, o tal vez arrancadas, no lo sé, pero ahí me di cuenta que ambos tenemos el mismo problema.
El mismo problema, sí, puede decirse que es así, pero creo que en mi caso, es peor.
Ella olvidó a su padre.
Yo olvidé a mi familia, mi casa.
Los recuerdos aún estan ahi, de otra manera no sabría ni quien soy. Solo olvidé lo que compone a su ser, a esas dos personas, de la misma manera en que olvidas a un extraño que viste en la calle.
¿Es posible que alguien pueda vivir siendo consciente de que no puede recordar a sus padres?
En mi caso, si.
En los dos años que he vivido aquí, dejé de tratar de recordarlos.
De la misma manera que nunca encuentras lo que estas buscando en un momento dado, y luego que ya no lo estas buscando, aparece.
De la misma manera esperó que al dejar de tratar de recordar, en algun momento las memorías vuelvan por si solas.
ーPero yo no me puedo quedar sentada a esperar a que eso pase, porque en mi caso, yo lo olvidé justo después de que se fue de la casa, pero algo me decía que tal vez lo podría encontrar aqui.
Ella tenía una idea y se la estaba jugando para poder lograr su objetivo.
Yo no tenía ni siquiera una idea, solo sé que lo que pasó tuvo que haber sido hace dos años, y del por qué vine acá, no creo que fuese por una meta como la de Rigel.
Sea como sea, no faltaría mucho para que Rigel cumpliera su meta, conocer—no— reencontrarse con su padre.
Para que se revelara lo que me pasó hace dos años, también.
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Editado: 02.01.2026