El secreto de Codam II.
Unos segundos después apareció uno de ellos, a los que ella imagino era un Didrak. Él era de cabello negro, con los ojos grises muy hermosos con rastros negros, idénticos a los de ella. Su piel era grisácea clara como si se tratara de un fantasma, de complexión robusto atlético, con 203 centímetros de estatura, de apariencia amable y cautelosa.
—¡Me llamaste Lawrence! —Merrik hablaba con amabilidad parado en el centro de la habitación a espaldas de Kira, este no se percató de la mujer —. Zardok —saludó el Didrak con molestia en su voz, dando a saber que le molestaba su presencia.
—Tú eres un ser dual, por lo tanto quiero que controles a esta mujer —ordenó Zardok furioso señalando a Kira, Merrik se sorprendió con tal petición y se volvió rápidamente a verla. La sorpresa se dejó traslucir en su rostro al verla —. ¿Por qué razón? —interrogó Merrik confuso, no había nada en ella que le indicara que era peligrosa.
—Traición —gruñó Zardok entre dientes viendo a Kira a los ojos, frunciendo el entrecejo.
—¿Cómo? —interrogó Kira exaltada, Merrik la encerró en un campo de fuerza electromagnético parecido a una burbuja.
—Ese campo de fuerza es de ambas energías, así que no lograras liberarte —dijo Zardok con sarcasmo, con una sonrisa dibujada en el rostro —. Por fin te tengo —pensó observando a la joven.
—¿Por qué padre? —Lawrence estaba sorprendido, al igual que Merrik, no lograban entender el comportamiento de por sí raro de Zardok Torbal.
—Hijo esta mujer, asegura ser la hija de Julián… sin embargo, lleva consigo la marca de nuestro enemigo en su mano —explicó furioso entre dientes, el blanco de sus ojos parecía brillar de una forma extraña —. El mismo que mató a tu madre.
Merrik la observaba con detenimiento, pero algo en su interior le decía que Zardok estaba mintiendo. El rostro de Lawrence fue transformándose de la sorpresa a la furia.
—¡Lukyan, debe saber! —pensó Kira, sin moverse, pero sabía que traerlo a ella sería demasiado peligroso —. Ahora entiendo todo —pensó viendo a Zardok, había atado los cabos sueltos de una parte de la historia. Una historia que sin duda todos desconocían —. Entonces debe morir —dijo Lawrence con temor en su voz, a su decisión.
Merrik observaba a Kira con curiosidad, él solo lograba ver a una mujer sin temor alguno a la muerte. Pensó que quizá era porque ya la había experimentado por lo menos una vez. De pronto el campo de energía comenzó a solidificarse, como una cortina de hielo y explotó en millones de pedazos.
—Ese Zelldre no es tu padre —le grito señalando a Zardok, quien era el más sorprendido, incluso más que Merrik Hawthorn —. ¡Si lo fuera, no serías un híbrido! —concluyó, las palabras de la mujer fueron como una cubeta de agua helada. Merrik quiso entender a qué se refería con aquellas palabras —. Merrik detenla —gritó Zardok con temor en su voz, pues se sabía descubierto —. ¿Qué, no puedes hacerlo tú solo? —Interrogó Kira con una macabra sonrisa enmarcada en el rostro. Zardok clavó su mirada en ella, quien no se había movido aun de su lugar.
Lawrence estaba experimentando una confusión que iba desde la sorpresa hasta el miedo, causado por las palabras de ella. Por primera vez alguien le confirmaba lo que en su interior, en secreto y por muchos años sintió.
—Te mataré con mis propias manos —gruñó Zardok lanzándole una serie de orbes de fuego fatuo, Kira atrapó una de estas orbes con su mano y la apagó. Fue un ataque que a ella le pareció un tanto inútil —. Este es un truco… muy interesante —se burló viendo a Zardok, esta lanzó una sola orbe de fuego fatuo de su mano en dirección al Zelldre y le pegó en un costado, este se vio obligado a recargarse en la pared para no caer —. ¡Aun no me has vencido! —gruñó Zardok desvaneciéndose.
—Yo terminaré lo que mi padre comenzó —dijo Lawrence lanzándole orbes de energía a Kira, pero un campo de fuerza las rebotaba, la joven se sorprendió —. ¿Qué estás haciendo Merrik? —Lawrence estaba furioso, no sabía cómo enfrentar lo que estaba sucediendo, jamás se imaginó que un día como ese vería terminada la farsa de Zardok. Quien le cuido y le crio desde que era un bebé.
—No dejaré que la mates, ella podría ser mi nieta y no me importa lo que Zardok quiera, sabes que todo tiene una explicación… y nunca es la que Zardok te da —explicó Merrik en tono conciliador parado detrás de Kira, esta se sentía un poco confusa, porque se sentía segura con la presencia de Merrik.
—Zardok no podría mentirme, él es mi padre —recordó Lawrence molesto viendo a Merrik, aun cuando siempre dudo de aquella historia; la razón era tan simple como el hecho de que por muchos siglos fueron obligados a permanecer ocultos en Codam.
—No Lawrence, tu padre se llama... Lukyan Aleksei.
—¿Qué? —Interrogó Lawrence extrañado con furia en su mirada, esa historia era aún más inverosímil que la paternidad de Zardok.
—Eran dos… tú y Jena —respondió Kira lo mejor que pudo explicar. Eso no le correspondía a ella, pero debía preparar el terreno —. Supongo que eran gemelos —concluyó con calma y tono conciliador, Lawrence solo la observaba. Nadie podría creer en sus palabras —. Sé que tu padre era Lukyan, no Zardok.
—¡Mientes! —Gritó Lawrence molesto, confundido y evidentemente agobiado, sentía que su cabeza le iba a estallar. Había mucho que sabía era mentira, pero aceptar las palabras de la joven, esa posibilidad era impensable.
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Editado: 19.02.2026