Historia Oculta - El trazo de la sangre, tomo 1

Setenta y dos

Busca ayuda

Después de casi un año, era la primera noche que estaba sola, Kira Talin se pasó este tiempo buscando respuestas, a su lista interminable de preguntas y especulaciones. Buscó en varias de las ciudades mágicas sin éxito, en las ciudades mortales con el mismo resultado. Pero la verdad es que ni siquiera ella sabía con exactitud que estaba buscando, mucho menos donde hacerlo.

Estaba sentada sobre una cripta en el cementerio de Tohund, viendo al horizonte. Las ideas y sus emociones estaban mezcladas, aun con las personas que le amaban a su alrededor, se sentía sumamente sola.

—Busca a tu madre —sugirió una voz lúgubre en el viento, voz que hacía mucho no escuchaba.

—Ella no hablara conmigo, ni siquiera se… si es que lograría cruzar… —respondió con desilusión, sabiendo bien que cuando le necesitaba él siempre estaría ahí, aunque no lo había sentido desde su propia muerte.

—Vea donde Julián descansa, allí encontrarás ayuda para encontrar el camino —aclaró él con ternura, su voz seguía siendo como ella la recordaba.

—Nicolai —llamó Kira un susurro, como si con ello lo pudiera hacer volver.

—Dime.

—Nada de esto debería de ser así, me hace falta tu consejo a diario, tu abrazo.

Ya casi había olvidado gran parte de sus vidas pasadas, solo algunas cosas aun sobrevivían en su mente.

—Lo se Kira, lo sé...

Kira se desvaneció en el viento, por lo pronto sabía adónde debía buscar, era lo que había estado buscando, un indicio. Viajó a Codam hasta la tumba de su madre, sobre el muelle natural de arena, el mar estaba apacible y podía sentirse una brisa fresca y salada en el aire. Se paro frente a la lápida, observando la tumba de su madre.

—¿Cuál es tu oscuros secreto Julián Hawthorn?

Interrogó Kira arrancándose el dije de un tirón de su cuello y arrojándolo sóbrela tumba.

—Debería sacar tus restos y averiguar qué es lo que ocultas —gruño entre dientes con lágrimas en los ojos, sintiendo como estas escurrían por sus mejillas.

—¿Porque no preguntas simplemente lo que deseas saber? Podrías obtener respuesta —le dijo Nikolái en el viento, como si estuvieres llamándole la atención.

—¿Julián como detengo esto? —interrogo Kira en un grito al viento, dejando se caer en sus rodillas, esperando una respuesta que sabía no obtendría.

Clavó su vista en la tumba y el dije llamo su atención en el dorso de este vio algo familiar, era una marca como si fuera parte de una inscripción, tomó el dije lo observó con calma y mayor atención.

—He visto esto —tratando de recordar, poco a poco se puso de pie sin dejar de ver pequeño dije en su mano, no podía recordar donde había visto ese símbolos, revisó la lápida. Solo que no estaba segura de que podría encontrar ahí lo que buscaba.

Dos hombres que se acercaban atrajeron atención, su edad eran alrededor de los 35 años, atractivos, y sin duda mortales.

—¿Cómo encontraron este lugar? —Pensó sorprendida sin moverse donde estaba, con lentitud caminó hasta colocarse detrás del gran árbol que cubría la lápida de su madre, ellos parecían no haberse percatado de su presencia

—Por favor Gregor, es imposible que sean inscripciones desconocidas —dijo Wayat a en un tono sarcástico fingiendo incredulidad, aunque en su interior siempre deseo hacer un descubrimiento como ese.

—Vamos Wayat, deja que veas las inscripciones y vieras que no es nada conocido —explicó Gregor con una sonrisa en los labios en tono tranquilo, Wayat lo observó con tranquilidad deteniéndose un poco —Solo cree en mí, un momento.

—Está bien, te creo…muéstramela y veremos qué pasa.

Retomando su camino, a un lado de Gregor, con una sonrisa maliciosa en el rostro.

—Bien sígueme —indicó caminando con cautela sobre el muelle natural, Wayat no imaginaba un lugar como ese para una lápida, el color de las flores en el árbol le llamo fuertemente la atención. Pero, pensó que las personas tenían gustos muy peculiares, y que este podría haber sido manipulado genéticamente.

Llegaron a la tumba de Julián.

—Esta es...

Gregor señalo la extraña lápida.

—¿No has logrado saberlo que dice? —Interrogo Wayat acercándose a la lápida con cautela, la observaba con la curiosidad reflejada en el rostro.

—Por desgracia, no —respondió Gregor con desilusión en su voz, ninguno de los estudios que ambos habían realizado servían para descifrar lo que esta decía.

Nada en el mundo mortal les ayudaría a hacerlo.

—Dice que “Aquel que profane este lugar sagrado, tendrá una muerte trágica” —dijo una voz femenina a espalda de ellos, ambos hombres se volvieron a verla bruscamente se veían notablemente asustados. —Esto es propiedad privada.

—Discúlpenos, no lo sabíamos —respondió Gregor con calma tratando de tranquilizarse observando los ojos extraños de la bella joven.

—¿Qué fue lo que los trajo a este sagrado lugar?

Kira ni siquiera movió una pestaña, lucia realmente intimidante, aun cuando ellos la veían como una joven normal.




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