Historias de la segunda casa de salud

La señora que perdió a su bebé, Mabel y Herminia

Tres historias, todas diferentes. Espero que las disfruten.

"La señora que perdió a su bebé"

Un día me encontré en el pasillo a una señora como de 80 años que me preguntó, en español, cómo podía hacer para encontrar a un policía porque le habían robado a su bebé. Obviamente, dada su edad, eso no podía ser posible. Le dije que hablara con la nurse, respuesta que uso cuando no tengo otra.

Días después la vi con una muñeca en los brazos, feliz con su "bebé".

A veces se precisa muy poco para resolver un problema o hacer feliz a alguien ¡y no nos damos cuenta de lo simple que es la solución!

"Peleando por el mismo bebé"

Luego de algún tiempo, me encontré que la misma señora peleaba con otra por el mismo bebé. Esta vez, decidí abstenerme de intervenir.

Pero, algunos días después, vi que cada una tenía su propio bebé. Ambas estaban felices

¡Me gustaría que los problemas fueran tan simples de resolver!

"Mabel"

Mabel era pendenciera, pero con ella funcionaba el dicho "La música amansa a las fieras". Cuando la veía discutiendo, le decía: "Mabel, vamos a cantar, yo toco el piano", agregando que me gustaba mucho escucharla cantar, cosa que era verdad. Ella se ponía a tararear las melodías que yo tocaba, las que aprendía sumamente rápido, y así se olvidaba de pelear.

A veces, cuando estaba "mojada", me pedía que la cambiara. No terminaba de entender que yo no trabajaba allí. Ante mi negativa, me decía, con cara de pollo mojado: "¿Y no me vas a ayudar?". Otras veces, protestaba, enojada: "¿Cuál es tu problema?"

Un dia llegué al comedor, el ambiente se cortaba con cuchillo y no había personal de enfermería. Ellos estaban ocupados trayendo a los residentes para el almuerzo. Mabel me dijo que estaba cuidando que "ese hombre" no "tocara" a Siane, una chica que parece tener parálisis cerebral. Pensé que Mabel se refería a Michael, otro señor. Le dije a él que viniera conmigo pero me contestó que estaba cuidando que el otro hombre no atacara a Siane. Mabel tomó un cuchillo romo - los que usan en la casa de salud no cortan ni la cáscaraa de una naranja - y con él amenazaba al supuesto violador, ¡el cual estaba también en silla de ruedas!

Al llegar el personal con más residentes, se llevaron a Mabel "castigada" a un comedor secundario. No funcionó, ¡al ratito ella estaba de vuelta!

Otro día, ella y su amiga trataban de decidir si Doug era mi esposo o mi papá. Me lo preguntó varias veces, se ve que no confíaba mucho en mi respuesta.

Mabel era todo un personaje.

"Herminia"

Conocí a Herminia en la fisioterapia. En ese momento tenia ella un "huevo" bajo el ojo. La terapeuta me pidió que le tradujera algunas cosas. Herminia no hablaba, pero se hacía entender. Parecía estar molesta porque ese día había estado su hijo, el cual, aparentemente, había sido el causante del semejante "huevo" en su cara.

Luego conocí a su hija. La vi con ella. Ese día, Herminia estaba muy contenta. La siguiente vez que vi a la hija, me dijo que quería sacar a su mamá de la casa de salud porque "se había caído".

A la mañana siguiente la volví a ver y me contó que no le daban a su mamá. Aparentemente, la estaban acusando de haberla golpeado.

Luego vi a Herminia. Su cara estaba tan hinchada que, instintivamente pensé: "Cómo ha engordado esta señora!"

Tarde un instante en notar los tonos violáceos en su piel bastante oscura y sentí que la indignación me nublaba el entendimiento. Realmente parecía que la habían pegado y hasta habían intentado ahorcarla.

Que alguien le haya hecho eso, es incalificable y aun hoy, más de una década después siento que me hierve la sangre al recordar este hecho.

Herminia desapareció luego de eso. Supongo que finalmente la hija se la llevó.




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