historias hechas por una niña

CORROJO

Nadie me cree cuando digo que vi un animal nuevo, con largas orejas de conejo y cabeza de zorro, piensan que estoy demente, que me lo habré imaginado, pero yo se que es real.

En total son 3 veces que lo ví, no puedo estar equivocado.

La primera fue en mi niñez, en aquel entonces vivía en las montañas, recuerdo que el paisaje era hermoso, un cielo azul claro, brisa refrescante y flores en el pasto, sé que un día de esos la criatura mística apareció de repente, comiendo un ratón. Al verla corrí hacia la casita de madera, no la volví a ver más en ese lugar.

La segunda en mi adolescencia, era un momento difícil de mi vida, estaba lejos de mi familia y acababa de fallecer mi abuela, vi la criatura durmiendo en el pasto de un parque, parecía un ángel, al parpadear desapareció, pero sé que fue real.

La tercera luego de mi graduación, era el momento más feliz, por fin volví a ver a mi familia, un reencuentro magistral, a lo lejos estaba ese animal, mirando fijamente como cada estudiante recibía su diploma.

La próxima que lo vea lo capturare, lo matare y mostraré mi veracidad.

O eso pensaba… ¿Quién diría, que si molesto a los animales de esa forma podría morir? No llevo más de una semana muerto, encerrado en esta madriguera con troncos y un olor estupefacto, nada podría ser peor. Juro que no tenía idea de que era un ser especial, una diosa que cuida a los animales.

Ahora solo puedo observar, ¿qué será de mí?, ni estando muerto puedo descansar.

Todos los días veo a esa criatura trayendo a personas que la quieren capturar.

A veces parece ser un jaguarundi con orejas de conejo, y otras un zorro con las mismas orejas.

Después de reunir al menos 100 personas empezó lo peor, la criatura uso un nuevo cuerpo, el de una niña de no más de 10 años, con su pelo largo hasta la cintura, unos ojos grandes y de aspecto gatuno, tenía una cola de zorro y orejas de conejo.

—y-o—su voz parecía ser carrasposa —y-o so-y, la úl-tima guar-diana de lo-s ani-males—al hablar su voz era pausada y se trababa, dirigió la mano a su pecho—soy mali-qui fe-ruz, o me-jor cono-cida co-mo co-rrojo.

Nadie habló, ni se inmuto, al parecer nadie sabia de que hablaba y lo carrasposa de su voz no ayudaba, la niña por su parte se sentó en un tronco

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—Uste-des, huma-nos desgra-ciados, mata-ron a ca-da guar-dián que pro-tegía cie-rta cant-idad de anim-ales, ust-edes se-res dé-biles se atre-vieron a arru-inar un mu-ndo que esta-ba rebo-sando de tran-quilidad,eso ja-mas se los per-donare —respire hondo —esto es lo que mere-cen, un infie-rno cre-ado por sus pro-pias ma-nos, rena-cerán co-mo aque-llos ani-males que les gus-tan ha-cer su-frir, ve-rán co-mo se sien-te ser tra-tado de g-anado, de ser caza-do.

Nunca iba a olvidar el trato hacia mis amigos, hermanos, padres…e hijos.

Los humanos son unos demonios que no debieron de nacer, el mundo estaría mejor sin ellos, mis seres queridos no habrían sido asesinados de maneras tan crueles e innecesarias, malditos sean, no sabrán que se sufre hasta que lo sientan.

Los intente ayudar una y otra vez, aun asi me pagan matando a mis crías, como los odio.

Aun sigo escuchando los lloriqueos de mis bebés, ese tormento me persigue, nunca los perdonaré, debo hacerles pagar.

“Eodem modo renascentur, vivent et morientur quo animas carorum meorum perferre fecisti”1---recite.

El portal del renacer se abrió, una luz cegadora se esparció por toda la madriguera, de apoco los gritos de las personas se empezaron a oír, el portal recién abierto se fue llevandose a los demonios.

“transformatio inverse”2---murmure, para volver a mi forma original de Corrojo, disfrutaba el como esos monstruos nacían con una forma de animal el cual lastimaron.

Después de dos días visité a cada demonio, observando su sufrimiento merecido, llegué al ultimo lugar una tienda ilegal de aves exoticas, estando al frente mi mente trejo recuerdos, cosas que queria olvidar, como el que alguna vez yo también fuí un monstruo, uno que logró ser perdonado por su maestro, para seguir con las enseñanzas.

Lo logré luego de haber atravesado problemas que alguna vez yo le provoqué a los seres que ahora intento proteger.

No dude en entrar a la tienda, y lo vi.

Ese maldito, él que estaba hay era el peor de todos, intentando capturarme cuando yo lo ayudaba en cada una de sus etapas, sin dudar necesitaba sufrir mucho más.

Se convirtio en un loro enjaulado que agonizaba por el tranquilizante, que parecia mas uno muerto que vivo, me acerque para ver su dolor.

—¿ES-BO-NI-TO?---sonreí por el miedo que le hice pasar.

Antes de irme le deje en claro al vendedor que un loro en específico estaba tan feo que no valía la pena, que mejor le regalara a la primera persona que quisiera un animal barato.

Y me fui, a dar las mismas enseñanzas a cualquier demonio que hiciera sufrir a mis protegidos.

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1 (Eodem modo renascentur, vivent et morientur quo animas carorum meorum perferre fecisti) renacerán, vivirán y morirán de la misma forma en la que ustedes hicieron sufrir a mis seres queridos




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