Hola Mundo - Por fin he llegado

La República Libre Desconectada

Falta poco para que amanezca otro día más de la interminable lista de días y años que van desfilando, en busca de un nuevo orden que nunca llega a prosperar. Más allá de unas grandilocuentes declaraciones de los estamentos políticos, que cada vez son menos creíbles, no despiertan el más mínimo interés entre una población agotada y hambrienta.

El objetivo de hoy es negar la identidad del donante de esperma que ha fertilizado media Comunidad Feminista Mundial (CFM).

Estas son las consecuencias del sistema psicótico que hemos creado, pocas mujeres tienen hijos por el procedimiento habitual, recurren a donantes anónimos, que han pasado los filtros establecidos por la CFM y que son de su agrado político (perfil masculino imberbe, agresividad primitiva inexistente, testosterona la justa), ninguno serviría para valiente soldado.

Por méritos el hombre más valioso y aclamado en la RLD (República Libre Desconectada), es el que más hijos ha colado a la CFM, y el premio es para:

André Formentier:  Reproductor del siglo.

André es un genio en la manipulación de la información, no es precisamente atractivo, ni muy alto; eso sí, velludo, gran nariz, mirada osca inigualables.

Entre risas, está relatando, por enésima vez, como preñó a unas cuantas miles de feministas de la CFM.

  • Hace casi diecisiete años, quería negociar un hijo, no quería usar alguno de los ADNs contenidos en la colección de óvulos que mantiene la RLD. Buscando entre mis contactos, lancé un mensaje lleno de ilusión, decía así:
      • Joven cautivo en la RLD, desearía dejar un recuerdo de su existencia donando un poco de mi a una hermosa mujer de la CFM. Desde lejos, siempre estaré contigo, seremos almas gemelas. Acompañado de unas preciosas imágenes de un atractivo joven, haciendo deportes, participando en actos culturales, ayudando en causas sociales, o en la biblioteca buscando antiguos tesoros, no podía fallar.
  • En cosa de unas horas, unas cuantas románticas respondieron. Hastiadas de la RLD, me ofrecían su ayuda. Puse a mi avatar a trabajar, gasté algo de mis fondos, en “dotarme” de un atractivo insuperable, amable, cortés, siempre la palabra justa. Las visitaba o las llevaba a mis lugares favoritos, quien no iba a amarme.
  • Lo difícil vino luego, había que enviar las muestras de esperma, sin análisis de ADN no pasarían los filtros de la CFM y si las acompañaba de mi análisis, irían a la basura.
  • Ahí tuve la idea genial, me acordé de mi amigo Ahmet. En la infancia habíamos estado juntos; finalmente entró al servicio de la CFM. Trabajaba en uno de los departamentos de análisis y certificación de ADN, preparé una certificación de ADN perfecta, se la hice llegar junto con la muestra.
  • Aproveché ese tiempo para ir a verlo, siendo rigurosos mi avatar fue el encargado de la visita. Entre anécdotas y risas, capturé el código de usuario de su sistema de análisis.
  • El resto del hackeo fue un paseo, enviando por un nanoagujero anónimo un bot, que se instaló en la máquina de certificación, quedó durmiente hasta que llegaba una muestra con mi código.
  • Yo rebosaba energía en aquel tiempo, cada día enviaba mis preciosas semillas; el de la agencia de transporte pensaría que era una clínica de fertilidad; por algún sitio aún guardo el registro de los miles de envíos.
  • Entre los colegas corría por igual la admiración y las apuestas por el castigo que me iban a poner. Opinaban por mayoría que esto lo descubrían si o si.
  • Mi suerte es que durante años nadie detectó el truco, después mi amigo salió del departamento. Las máquinas fueron sustituidas por sistemas autónomos inaccesibles; a partir de entonces, mis muestras sirvieron sólo para darme placer a mi.

Ahora a los 16 años de la broma, vienen las consecuencias, la CFM y la RLD están acusándose mutuamente. Esto viene siendo norma, fomentar el odio por haber invadido la población femenina con hijos inadmisibles.

La RLD sabe perfectamente quién es el culpable del enredo. Desde que apareció el primer caso, en petit comité sonríen cada vez que aparece un nuevo hijo de André. En público niegan saber quién pudo ser el autor de semejante ofensa, y se niegan a proporcionar el perfil genético de la población masculina adulta. No todo son risas, aquellos chavales que no superan las pruebas del “comité de evaluación de impulsos masculinos”, no los quieren integrar en la vida diaria estructurada de la CFM, y terminan dando vueltas entre la población desconectada. Ante esta coyuntura la RLD, ha dicho que es inadmisible ese comportamiento sexista, discriminatorio; han llevado la cuestión a las más altas instituciones mundiales. Si ellos temen que su propia población masculina pueda crearles problemas, que los eduquen mejor.

Estos chicos son héroes para la población que ven en ellos el punto de rebeldía que necesita la sociedad. Por su parte ellos protestan porque se sienten títeres en medio de un sistema social absurdo; están siendo castigados por cómo nacieron; alejados de sus familias; entregados a un gobierno que no es de su agrado. Ellos han sido educados bajo el paraguas del feminismo militante, y ahora los expulsan.

César está entre los rechazados, él y otros muchos, no superaron las pruebas de mansedumbre que les habrían permitido desarrollar una vida de ciudadanos ejemplares junto a sus familias.

  • No seas cobarde, tomaste tu decisión, sigue pedaleando – le punzó Sophie en el amor propio.
  • Eso es lo que tú temes, de mí no te vas a librar tan fácil, ve corriendo que te gano – replicó César.

Siguieron los dos entre bromas callejeando, hasta un punto donde Sophie le dijo que dejaran las bicicletas.

  • Espera aquí, ahora vamos a cambiar de transporte – indicó Sophie.

Según soltaron las bicicletas, apareció una furgoneta negra con cristales tintados, no se podía ver quienes iban en el interior.

  • Rápido sube – fue el mensaje que venía desde el interior.




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