Todos estaban reunidos en la oficina de Vincent. Habían iniciado los trámites para que Erin pudiera tener el pasaporte; lo único que tenían que hacer era poner su huella y ya quedarían legalmente casados. De esta manera, la identificación de Erin quedaría activa como pasaporte.
En el sistema Elyzir, tanto humanos como Elyzir solo necesitaban tener un documento que se modificaba según la información registrada. Todo se tenía que hacer por medio de un único portal de dominio Elyzir. Vincent tenía acceso gracias a sus nexos con la guardia real y a su negocio de tráfico de esclavos, pero sus permisos eran limitados. No podía alterar ni falsificar datos; para eso se requerían claves superiores que no poseía. Además, los servidores estaban fuertemente protegidos: cualquiera que intentara vulnerarlos tendría a un escuadrón de guardias reales en la puerta en cuestión de minutos
Lo único que Vincent hacía era ingresar datos básicos: exámenes médicos, permisos simples y solicitudes de pasaporte. En este caso, solo debía registrar que Erin y Jack estaban legalmente casados. El sistema había sido implementado para facilitar el traslado de familias completas a las fábricas Elyzir. Así evitaban emitir múltiples pasaportes y garantizaban un flujo constante de mano de obra humana. Familias juntas significaban más trabajadores. Más trabajadores, mayor productividad.
Vincent comenzó con las preguntas de rutina: nombre completo, fecha de nacimiento, lugar de residencia, fecha de matrimonio. Erin todavía no podía creer que Jack hubiera aceptado. No solo el matrimonio, sino llevarlos hasta Caelum. Aunque había dejado claro que antes buscarían a su abuelo y a Ernest. Lo que fuera que dijera aquella carta había jugado a su favor. Si algún día conocía a ese tal Thradren, le agradecería por haber logrado lo imposible.
—¿Con qué nombre quieres registrarte? —preguntó Vincent, sabiendo que Jake no era el único nombre que usaba.
—Jack Smith —respondió, entregándole su identificación para que no le siguiera preguntando.— Vincent ingresó la información y luego le regresó su identificación.
—¿Cuál es tu nombre completo? —ahora era el turno de Erin.
—Erin Grieves.— Jack alzó su mirada.
—¿Eres familiar de Roland?
—Es mi abuelo.
Erin pensó que Jack ya lo sabía, pero por su reacción parecía que había olvidado decírselo. Jack no dijo nada más, pero no fue necesario. El desprecio endureció su mirada. El odio que sentía por Roland acababa de encontrar un nuevo objetivo.
—¿Cuántos años tienes?
—Veintiséis —Vincent presionaba las teclas, escribiendo lo que Erin le decía.
—¿Dónde naciste?— Erin no supo qué responder.
—Cristalfalls —dijo Jack.
Erin lo miró confundida. Nunca había oído ese nombre, pero no dijo nada. Vincent continuó con las preguntas hasta que el formulario quedó terminado.
—Ahora solo necesito sus huellas —acercó un lector. Primero tomó las de Jack, luego las de Erin—. Listo —dijo, dando por terminado el proceso—. Ahora los declaro marido y…
—Necesito hablar contigo —lo interrumpió Jack con frialdad. No estaba de humor para sus chistes.
—Solo hay que esperar a que el sistema actualice la información—dijo Vincent. sonriendo ante la molestia de Jack. Luego se dirigió a Erin—. Cuando el color de tu identificación cambie a gris, ya habrá quedado activada como pasaporte.— Luego salió con Jack a un cuarto que había al lado de su oficina.
—¿Por qué no aprovechan a quedarse? Esta podría ser su fiesta de matrimonio.
—Nadie debe saber lo que pasó —dijo, ignorando su comentario—. Nadie tiene que saber que estuvimos aquí.
—Me ofendes. Sabes muy bien que yo protejo la identidad de mis clientes.
—También necesito que me consigas información sobre un hombre, Ernest Downer. La última vez que lo vi fue en Broadmount.
—Dalo por hecho.
—¿Cuándo puedes tener la información?
—Tendrás que esperar a mañana. Ya he desatendido mucho tiempo a mis invitados, pero ordenaré que preparen tres habitaciones para que se queden… perdón —se corrigió, con una sonrisa provocadora—. Mandaré a preparar una para los recién casados.
Jack no dijo nada; solo le disparó una mirada fulminante, consiguiendo que Vincent rompiera en carcajadas. Luego regresaron a la oficina donde estaban Derek y Erin.
—Pasaremos la noche aquí.— dijo jack
—Lo siento, pero yo no puedo quedarme —dijo Derek—. Acabo de recibir una orden de mi comandante. Tengo que regresar de inmediato al escuadrón.
—¿Sucedió algo? —preguntó Jack.
—No lo sé. No dijeron de qué se trataba, solo nos ordenaron regresar. Nos informarán cuando estemos todos reunidos.
—Quiero que me mantengas informado de lo que pase.
—Por supuesto. Por el momento, si van a salir, es mejor que lo hagan por la terminal del sur. Nos ordenaron reunirnos en el cuartel del norte. El camino es más largo, pero es mejor evitar a los cazadores. Generalmente, cuando nos reúnen a todos, es para realizar una redada a gran escala.
Erin recordó que eso fue lo que sucedió en la estación. Nunca había tenido tanto miedo como esa vez; solo esperaba no tener que volver a pasar por eso.
—Este es el número de mi HoloLink. Cualquier cosa que necesiten, me pueden dejar un mensaje; apenas pueda, le escribiré a Erin. Ya tengo su número.
—Nosotros iremos a Broadmount —continuó Jack—. Si puedes ir, nos veremos en el edificio de viviendas número doce.
—Está bien.— Su HoloLink volvió a sonar. —Tengo que irme ya —se acercó a Erin para darle una última advertencia—. Trata de no hacerlo enfadar —le susurró, para luego salir.
—Sus cuartos ya están listos —les dijo uno de los hombres de Vincent. —Por aquí.— El hombre salió de la oficina indicándoles el camino.
—Gracias por… —comenzó a decir Erin, pero Jack se giró hacia ella, interrumpiéndola.
—Quiero que algo te quede bien claro —Erin podía sentir el desprecio en su voz—. No estoy haciendo esto por ti. Tengo mis propias razones para ir a Caelum. No quiero que pienses que ahora somos amigos. Mi intención es encontrar a Roland y matarlo. Si intentas detenerme, también te mataré sin dudarlo un segundo. Así que, si sabes lo que te conviene, te mantendrás alejada de mí. Solo hablaremos cuando sea estrictamente necesario.— Se fue apenas terminó de hablar, dejando a Erin sola.