House of Anubis: El despertar

4. Casa de las declaraciones

En los casilleros estaba Jerome guardando sus libros cuando Axel se acercó vacilando, incluso una que otra vez se dio vuelta, pero cuando hizo contacto visual con Jerome, se aclaró la garganta y fingió buscar algo en el piso.

—Vélez —dijo burlón—. Llevas dando vueltas en el mismo lugar, ya hasta un hueco le has hecho al piso.

—Mira, yo... —Se detuvo arrepentido—. Olvídalo.

— ¿Necesitas mi ayuda? ¿Es eso? —Se hizo el sorprendido, aunque más exagerado—. Bueno, me halagas. ¿Qué puedo hacer por ti?

— ¿Así solamente? ¿No pedirás algo a cambio?

—Primero hablemos de lo que te acongoja y luego vemos que tanto podemos hacer por ti y cuanto va a salirte. —Hizo el ademán de dinero con sus yemas.

Antes de la última clase, Nicole fue llamada a la oficina del señor Sweet por el altavoz.

—Nicole... —Vaciló buscando la mejor manera de expresarse—. Debido a los recientes acontecimientos, tus padres quieren transferirte y pedí que me dejaran hablar contigo.

Nicole escuchaba en silencio jugando con sus dedos.

—Estoy al tanto de... todo —insinuó—, sé por lo que has pasado así que puedo ofrecerte que si te transfieres, tus créditos académicos serán tomados en cuenta como si hubieras asistido correctamente.

La chica se extrañó por la peculiar, pero generosa oferta que hizo Sweet; alzó la vista hacia él y le mantuvo la mirada.

—Pero si decides quedarte, deberás procurar ponerte lo más al corriente que puedas con los créditos suficientes para acreditar el curso —explicó despacio y sintiendo algo de pena al verla—. No puedo hacer visibles tus faltas y créditos inexistentes ante la junta y los profesores si tu historial permanece aquí.

—Entonces... ¿es transferirme y pasar el curso con trampa o quedarme y tratar de sobrevivir al curso?

—Nicole...

—Entiendo, de verdad —admitió abatida—. Y lo agradezco, señor Sweet.

—Tus padres no quieren mantenerte aquí tras lo que pasó, pero pensé que quizá tú querrías algo diferente. Puedes pensarlo esta semana, pero necesitaré una respuesta.

Nicole tomó sus cosas con calma y salió con la mirada un poco perdida, fue a su casillero y parecía actuar en automático, sus manos actuaban, pero su mente estaba en otro lado.

—Hey —saludó Axel agitado—. Escuché el altavoz, ¿todo bien con Sweet?

Ella lo vio un segundo sin reaccionar y de la nada asintió con una pequeña y casi nula sonrisa.

—Genial. Por cierto... creo que invitaré a Nina a una cita, Jerome me ayudará. ¿Qué piensas?

—Que es una pésima idea.

—No esperaba algo como "vamos, tigre", pero creí que te emocionarías —se quejó de mala gana—. Si te parece mala idea que invite salir a Nina, que bien que no pedí tu ayuda.

Hizo una mueca de fastidio y se marchó sin despedirse. Nicole lo vio de espaldas, frunció su boca antes de soltar un suspiro y azotó su casillero.

En la tarde, ya en la casa. Kt pasó por la habitación de Nicole para invitarla a comer con sus amigos y charlar de otras cosas.

—Ah cierto, oí tu nombre en el altavoz, ¿Sweet te dijo algo importante? Lucías distraída después de eso.

—Mis padres quieren transferirme y Sweet me dio algunas opciones sobre eso, pero no sé. —Se encogió de hombros—. Supongo que es más complejo que solo revalidar créditos inexistentes.

—Si me lo preguntas a mí, pienso que deberías quedarte, hay muchas cosas que aún no sabes de ti como una elegida, sobre tu familia y nos tienes a nosotros.

—Kt, lo de la familia Frobisher ya está hablado —expresó tajante—, no voy a investigar nada.

—Pero Nicole...

—Kt, no. —La miró seria—. Y si no te importa, quisiera estar sola un rato.

Kt asintió triste y bajó al comedor, en cuanto vio a Fabian con Eddie se acercó apurada.

—Nicole está pensando en transferirse —susurró.

— ¡¿Qué?! —Se sorprendió Fabian y cuando vio como lo miraron ambos, disimuló—. ¿Por qué dices?

—Para eso la citó Sweet en la escuela, sus padres la quieren transferir y él le ofrece algún trato especial respecto al cambio, pero lo malo es que lo está considerando —afirmó preocupada—. No creo que deba irse, recién despertó del sueño y es una elegida.

Fabian y Eddie se miraron tensos, Kt los observó y preguntó por lo que ocultaban.

—Puede que no sea nada, pero Axel tiene un extraño presentimiento de que algo podría ocurrir —explicó Eddie desinteresado.

— ¿Presentimiento de los normales o del tipo... osarian?

—Espero que solo sea algo normal por una vez en este internado —se quejó Eddie. Miró a Fabian decaído—. Oye, convenceremos a Nicole de quedarse y la invitarás a salir.

—No tiene sentido —confesó frustrado—. Axel es su osarian, ella y él están destinados a enamorarse, yo no entró ahí.

—Fabian, no hay nada escrito en piedra —lo animó Kt—. Además, a Axel le gusta Nina, eso es obvio, hasta Nicole lo sabe.

Amber pasaba cerca de ellos cuando escuchó el gran dilema romántico de Fabian, pensó unos segundos y sonrió emocionada.

—Fabian, he oído que necesitas mis servicios de celestina —comentó orgullosa.

Kt y Eddie se vieron jocosos mientras Fabian trataba de controlar la emoción de Amber mientras ella lo arrastraba al cuarto del chico.

—Tengo un increíble plan, es simple, pero será efectivo —alardeó y Fabian no la vio convencido—. Necesito que practiques tu canción para Nicole, y espero que ya hayas mejorado el título.

—Amber...

—Fabian, ¿quién es la experta aquí? Exacto, yo. —Lo empujó a la cama y le pasó su guitarra—. Así que tócala una y otra vez, que del resto me encargo yo.

Sonrió abiertamente y salió apurada; Fabian se quedó confundido, pero de pronto le vino la idea de un nuevo verso y pensó que podría añadirlo a la canción como una versión alternativa.

Nicole bajaba de las escaleras cuando vio correr a Amber y preguntó, la rubia titubeó en su mentira y entonces se le ocurrió la excusa más trivial que pudo para enviar a Nicole al cuarto de Fabian por un favor hacia ella mientras se encargaba de algo más.




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