En el descanso, Nicole estaba en el salón de drama tratando de anotar ideas para la posible trama de la obra, pero en su libreta solo había tachones y rayones, además de muchos borrones previos y pequeñas marcas del borde del borrador todo aplastado por sus propios dientes luego de tanto morder el lápiz.
— ¿Son ideas para la obra?
La chica dio un brinco y tiró su lápiz al oír a Fabian por detrás. Él se rio por su reacción.
—Ahora quién es la nerviosa —bromeó. Nicole lo vio seria—. Es broma, no quise molestarte.
—Lo sé y siento como te hablé anoche —admitió cabizbaja—. Solo estoy muy...
— ¿Estresada? —La vio comprensivo—. Me imagino. Andas muy ocupada últimamente, ya sabes, el torneo, el blog y ahora la obra. ¿No es mucho?
—Nunca se puede tener suficiente —bromeó sarcástica—. Mejor dime, ¿y tú pandilla?
Fabian tomó asiento con más confianza y tomó la libreta de la chica para revisar sus anotaciones, el gesto la tomó desprevenida y ni tiempo le dio de alegar.
—Están en sus clases —dijo desinteresado mientras leía—. ¿Shakespeare?
—Sweet quiere algo grande y no entiendo por qué, insinuó que el año pasado fue un fracaso.
El chico recordó e hizo una mueca con la boca, luego se rio asintiéndole.
—Lo tomo como un sí.
—No todo es malo, hemos tenido buenos ratos —alegó confiado—. La obra de hace tres años fue un éxito, Nina la escribió y estuvo basada en...
Fabian se detuvo al darse cuenta de que iba a mencionar a Sarah Frobisher-Smythe y su trágica infancia debido a la muerte de sus padres y la relación con Víctor; Nicole lo observó esperando la continuación de la anécdota.
—Deberías decirle a Nina que te ayude a escribir la obra, seguro aceptará —sugirió sonriendo—. Y por el casting, sabes que cuentas con todos en la casa, ¿no?
— ¿De verdad? —Se sonrió burlesca—. No soy la persona favorita del momento, ni de Anubis ni de todo el internado y seguro Nina no será la excepción luego de que tratase de poner en contra suya a su novio.
— ¿De qué hablas?
— ¡Oh, vamos, Fabian! —Protestó—. Sé que todos me mienten a la cara, tú no lo hagas, ¿quieres?
Él bajó la cabeza y frunció la boca, ella reviró sus ojos volteándose hacia la ventana.
—Como sea, gracias por la sugerencia. —Se levantó tomando sus cosas—. Pero creo que escribiré la obra por mi cuenta.
Ya a punto de abandonar el sitio, Fabian la tomó de la muñeca y Nicole se giró lento, cuando él la vio la soltó avergonzado y ocultaba su mirada.
—Te ayudaré —expresó envalentonado incluso si no la veía a los ojos—. Escribiré contigo la obra.
Más tarde, a la casa de Anubis estaban regresando Amber y Ben, solo que ella iba delante subiendo las escaleras sin hacerle caso mientras él se la pasaba reclamándole y exigiéndole su atención.
—Aquí no estás en tu escuela de modas para actuar como una diva.
Finalmente, Amber se detuvo y volteó a verlo.
— ¿Por qué me ves así?
— ¡Porque ya me tienes harta! —Exclamó fuerte—. Eres engreído, egocéntrico, superficial y solo piensas en ti y en nadie más.
—Oye, ¿qué te ocurre? —Alegó—. Fui yo el que tuvo un mal día, ¿por qué te desquitas conmigo?
—Tuviste un mal día porque lo merecías —confesó bajando los escalones—. Tratas a las personas como basura porque en el fondo tú lo eres, disfrutas lastimar a otros con tus palabras.
— ¿Esto es por lo que dije en la mañana? ¡Pero fue Kt quien la llamó roba novios!
—Esto no es solo por lo de la mañana —admitió con más calma—. Ya no quiero salir contigo, se acabó.
— ¿Estás rompiendo conmigo? —La vio burlesco—. No puedes...
—Ben, tú y yo no somos compatibles, tú disfrutas molestar y herir a mis amigos —alegó tajante viéndolo a los ojos—. Siempre trato de defender tus acciones y "bromas" hirientes, pero no soy tu niñera para soportarte, ya madura. Y sí, sí puedo romper contigo y ya lo hice.
Ben permaneció enfadado y con la mandíbula tensa de donde tenía apretando sus dientes. Conforme fueron llegando, él había aprovechado para ir con Sweet y luego de un rato, volvió y mientras sus compañeros de cuarto estaban en el comedor, él se apuró a hacer sus maletas.
Al salir con ellas, Trudy lo vio y preguntó, llamando la atención de los demás.
—Ya que por lo visto no soy querido en este lugar, me iré a donde no les moleste mi presencia —explicó fastidiado y volteó a ver a Nicole—. Te recomiendo hacer lo mismo, ellos tampoco te quieren aquí.
— ¿No te ibas ya? —Se burló Axel recargado en la repisa del arco de la cocina.
Al salir pasando por la sala, le pasó a lado a Nicole y ella le miró con recelo.
—Buena suerte tratando de ganar un torneo con el equipo que buscas armar aquí, son todos unos perdedores —despotricó con una sonrisa.
Una vez que escucharon la puerta principal azotarse, todos soltaron la respiración con alivio y algunas expresiones de impresión. Alfie y Jerome chocaron los cinco.
— ¡Otra vez somos dos! —Celebró Jerome.
Fabian y Eddie a su lado los vieron con gracia mientras los otros se burlaban de ellos y su cuarto lleno, el resto se reía.
Axel se acercó a Nicole qué seguía callada desde que Ben habló sobre ella. Alfie subió emocionado a contarle a Willow la novedad del día, pero antes de llegar a la puerta de su novia, vio la puerta del cuarto de Amber y recordó no haberla visto abajo.
Tocó despacio, pero no respondieron, así que tocó más fuerte y le abrieron de mala gana.
—Alfie, ahora no estoy de humor —admitió con la voz cansada.
—Supongo que por la partida de Ben de Anubis...
— ¿Ben se fue?
Alfie la vio sorprenderse y quedar anonadada, eso le extrañó a él.
—No sabemos si se fue del internado o solo se cambió de casa, pero acaba de irse y si quieres alcanzarlo... —Insinuó dudoso—. Aunque no creo que deberías ir tras él, ni siquiera creo que debas salir con un tipo como él.
—Ya no estamos juntos —confesó en bajo.
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Editado: 27.07.2026