House of Anubis: El despertar

14. Casa de las confrontaciones

Trudy había preparado comida deliciosa para celebrar la victoria de los integrantes del equipo de la casa. Todos estaban emocionados cuando llegaron, incluso los jugadores se olvidaron de su cansancio en cuanto vieron la fiesta de celebración.

— ¡Willow! —Saludó Jerome viéndola entrar a la sala con Alfie—. ¿Qué pasó con tu tobillo?

—La enfermera dijo que no era grave, sólo debo reposar mucho —replicó manteniendo su emoción—. Me alegro que hayan podido ganar, oí lo que ocurrió después de que me fui.

—No te apures, Willow. —Le ofreció un bocadillo Eddie—. Tuvimos mucha suerte, eliminaron al capitán del otro equipo.

—Sí, eso escuché, que raro... —Se quedó pensativa, luego se olvidó—. ¿Dónde está Nicole? Alguien me preguntó por ella.

Nicole bajaba de su cuarto luego de arreglarse para la celebración. Entrando a la sala se acomodaba su collar para esconderlo debajo de su blusa; Nina le hizo señas a Eddie para que se diera cuenta y este hizo un gesto de celebración silencioso, luego chocó el puño con Nina.

—Ahí estás —expresó Willow emocionada—. Cuando estaba por irme, un chico del otro equipo fue a verme a la enfermería para disculparse y me llevó unos panecillos. —Enseñó la canasta que Alfie cargaba ya casi vacía.

— ¿Del otro equipo?

—No recuerdo su nombre, pero parecía muy amable y hasta preguntó por ti —confesó—. Quería saber dónde encontrarte, ¿está bien que le haya dicho que podía venir a Anubis?

— ¿Era alto de ojos verdes y con un lunar en la mejilla? —Preguntó nerviosa y Willow asintió—. Derek.

— ¿Quién es Derek? —Cuestionó Jerome desde la cocina.

—Su exnovio de América —replicó Joy jocosa viéndose con Nicole.

— ¿E-ex novio? —Titubeó por accidente Fabian en voz alta.

La voz de Trudy en el corredor extrañó a todos porque no esperaban visitas inusuales, pero cuando la mujer entró buscando a Nicole, el resto hizo varias muecas pícaras, un par de ellas compartidas entre algunos como las de Willow y Alfie. Fabian por su parte, permaneció sentado con la mirada en el tenedor que jugaba.

Nicole se acercó despacio a Derek que veía deslumbrado los detalles de la casa.

— ¿Te gusta?

—Es algo misteriosa —admitió burlón—. Pero creo que va bien contigo.

— ¿Qué haces aquí?

—Quería venir a despedirme...

—No, me refiero a Inglaterra... —le interrumpió, luego hizo lo mismo consigo—. ¿Cómo que despedirte?

Derek se rio al ver su ceño fruncido.

—Algunas cosas nunca cambian. James y yo estamos de intercambio en la universidad que compitió hoy, pero es temporal así que volveremos pronto y quería venir a decir adiós ahora que volví a verte —explicó frunciendo sus labios—. Te sienta bien el estilo británico, como si esto siempre hubiera sido lo tuyo, ¿sabes?

— ¿Qué quieres decir? —Habló melancólica ahora que les quedaba poco tiempo.

—En preparatoria, recuerdo que decías que algo se sentía extraño como si no encajaras en ningún lado. Te vi esforzándote por encontrar tu lugar, te anotabas en clubes y querías estar en todos los eventos con tal de encontrar... lo que sea que buscabas —admitió impresionado—. Me alegra ver que lo has encontrado finalmente, tienes muchos amigos, eres capitana de un equipo ganador, seguro tus notas son incluso mejores y debes estar pasándola en grande en este increíble lugar.

Algo dentro de Nicole se sintió como si la apuñalaran con algo envuelto en púas y se lo clavaran despacio solo para causar más dolor; sus ojos se cristalizaron un poco, pero esbozó una sonrisa asintiendo a lo que Derek le decía.

—Lo hago —respondió con un nudo en su garganta—. Me divierto en grande, soy muy feliz aquí.

—Qué bien, porque si no le diría a tu hermano que te saque de inmediato de esta casa embrujada.

Nicole se rio con esfuerzo y él pronto se despidió finalmente, ella cerró la puerta despacio tratando de guardar ese pequeño momento mientras sostenía con esfuerzo la sonrisa que dibujó para Derek antes de dejarla de nuevo con su doloroso secreto. Ni bien cerró, subió corriendo a su cuarto.

—Creo que alguien no ha superado a su ex novio —comentó Jerome comiéndose una papa frita.

—Iré a verla —avisó Joy yéndose.

Mientras tanto, sibuna fue a reunirse al cuarto. Mientras Kt dejaba las grabaciones para Justin en el cuarto de Alfie y Jerome, Eddie hablaba del collar.

—Está usando el collar —alardeó—. La vimos escondiéndoselo, aunque no sé por qué recién lo hizo y no desde que lo encontró.

—Eso no importa, tenemos el original con nosotros —dijo Nina orgullosa.

Eddie buscó el collar dentro de una caja de zapatos que tenía arrumbada detrás del buró como si fuera algo normal, el grupo lo vio raro mientras lo sacaba.

—Nadie pensaría que está ahí —alegó.

Kt entró empujando sin querer a Eddie y este soltó el collar por inercia al irse hacia delante; todos se inquietaron un segundo cuando se rompió la piedra, pero esperaban que se armara sola como la última vez, sin embargo, no fue así. Fabian recogió la cadena del collar mientras los demás levantaban las piezas rotas.

— ¿Por qué no se armó?

— ¿Efecto retardado? —Quiso crear esperanza Axel—. O es porque Nicole no está aquí, esa vez fue ella quien lo había arrojado, ¿no?

—No... algo está mal —dijo Fabian analizando la parte que cubre la piedra en el collar—. Creo que es falso.

—Imposible, si este es falso ¿significa que Nicole tiene el real?

—No. Yo mismo lo chequé, el que pusimos en el ático era falso —alegó Eddie alterado.

Fabian seguía manipulando la cadena para encontrarle más desperfectos y le fue cada vez más fácil, incluso dobló los hilos de metal que forman el hueco para poner la piedra del collar, como si fuera un metal de mala calidad; luego vio que los grabados del nombre de Sarah estaban distintos como si se hubieran hecho hace poco a diferencia del anterior collar.

—Pues este tampoco es el real. —Lo arrojó a la cama—. Y si Nicole tampoco lo tiene, entonces ¿quién sí?




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