Xiú Wei se detuvo, pensando una estrategia, se devolvió a la recepción, pero ya no estaba Mínglì sino que estaba Lín Chéngyua, el cuál estaba haciendo cuentas de la compra de medicamentos, Xiú Wei pensó mil veces si debía preguntarle a Mínglì o Lín Chéngyua, al final llegó a la conclusión que se arriesgaría a preguntarle a él.
Xiú Wei se acercó a lín Chéngyuan, apoyándose en la recepción, lo miro un momento antes de hablar, se aclaró la garganta y se puso a jugar con un lápiz entre los dedos, mientras que lo miraba unos segundos para después mirar el lápiz, vuelve aclarar se la garganta. Comienza a jugar con unos papeles que estaban cerca, lín Chéngyuan ya lo había notado antes, así que se volteo lentamente y puso una mano encima de los papeles con fuerza, haciendo sobresaltar a Xiú Wei del susto.
– ¿necesitas algo? – preguntó con insinuación.
– ¿Yo? Para nada – respondió con fingida sorpresa.
– a bueno – dijo para después retirarse de la recepción.
– ¡espera!... espera, espera – exclamó urgente, por poco tirando se encima de la recepción para agarrar la bata de lín Chéngyuan – si necesito un favor tuyo.
– ¿así? A bueno – respondió lín Chéngyuan con cero importancia.
– por favor te lo suplico – lo miro con ojos de perro regañado.
Lín Chéngyua no le hizo caso y se fue hacia la sala de revisión, llevándose con él una carpeta, Xiú Wei lo siguió ligeramente, alcanzando lo rápido.
– en serio necesito ese favor – suplico con las palmas de sus manos juntas – no será nada complicado para ti.
Lín Chéngyua no le pone atención, ni rogándole, así que Xiú Wei se le ocurre una idea poco útil.
– te compraré dulces de melocotón – exclamó inseguro, cerrando los ojos como si esperará un milagro.
Lín Chéngyua se detuvo al instante, se volteo a mirarlo con total interés.
– ¿que favor quieres? – respondió con los ojos brillando.
Xiú Wei abrió los ojos sorprendido – pues... – miro por todos lados, agarrándole del brazo y llevando lo a la sala de revisión – pues quería saber que lugares frecuenta... jìnhéng.
Lín Chéngyua lo miro incrédulo y con una sonrisa de estar insinuando algo – ¿que? Perdón.
– ¿sabes que lugares frecuenta... jìnhéng? – preguntó con voz baja.
– no te escuché, ¿que dijistes? – preguntó una vez más, intentando de no reírse.
Xiú Wei no aguanta y eleva la voz un poco de más – ¿¡si sabes que lugares frecuenta jìnhéng!?
– ah si, claro yo sé – responde con fingida resignación – frecuenta muchos lugares, pero sin duda el centro comercial, siempre va ahí con su comprometida, bueno ya sabés, para convivir.
– bueno...no eran necesarios los detalles – dice con disimulado desinterés – y gracias.
Lín Chéngyua ríe bajito – lo puedes ver mañana – su voz contiene una risa.
Xiú Wei se acerca a la puerta, pero se detiene y da medio giro, frunciendo la cejas con sospechas – ni siquiera voy a preguntar cómo sabés eso – se da vuelta y cruza la salida.
Xiú Wei camina hacia donde dejo sus implementos para seguir la limpieza, mientras limpiaba se veía algo pensativo, pero se sacudió la cabeza para no pensar en cosas innecesarias.
En la tarde, cuando marcan las cinco, Xiú Wei estaba listo para irse a casa, en el camino a casa, los cultivadores ya se estaban retirando de los cultivos, el sol se estaba poniendo, dándole paso a la noche. Al llegar a casa, su hermana lo mira como si fuera una pesadilla y su hermano iba saliendo de la cocina después de atracar lo que había en la nevera, su abuela estaba bajando las escaleras del segundo piso, su madre había vuelto de unas comprás, Xiú Wei entro a la sala y se sentó en el sofá, descansando un poco del trabajo. Su madre entro a la cocina dejando las compras en el mesón, para después mirar la nevera y no encontrar la caja de cartón de la leche que había.
– ¿quien se tomó la leche? – preguntó desde la cocina.
– fue Xiúhào – respondió Xiú Wei.
Xiúhào desde su habitación exclamó con fuerza – eso es mentira – bajo las escaleras y fulminó a Xiú Wei con la mirada.
Xiú Wei encoge los hombres con indiferencia, su hermana niega ligeramente con la cabeza con resignación. Su abuela se sienta en el sofá del al lado, para después mirar a Xiú Wei.
–¿como te fue en el trabajo nieto? – preguntó con curiosidad.
– bien, algo agotador, pero todo bien – responde con voz respetuosa y una media sonrisa.
Después de haber cenado, todos se fueron a descansar, Xiú Wei en su habitación, estaba en su cama apoyado contra el marco de la cama, mirando la placa.
– te encontraré jìnhéng – susurro suave.
Después la habitación del al lado su hermano se quejo.
– apaga la lámpara – ordenó con molestia.
– ven y obligame – respondió Xiú Wei con molestia.
– duérmanse ya – habla su madre de la habitación del fondo.
Xiú Wei se inclina hacia la mesita de noche y coloca la placa junto a la lámpara, para después apagarla. Xiú Wei se queda viendo el piso, con la manos detrás de su cabeza, pensando en como hacer para encontrar a jìnhéng en un centro comercial, comienza a cerrar los ojos del cansancio, para después caer en los brazos de Morfeo.
La noche transcurre con tranquilidad y uno que cuánto grillo cantando, la luna se eleva iluminando con luz tenue el pueblo. En la mañana, suena la alarma de Xiú Wei y este entre dormido la apaga, pero después recuerda lo que tenía que hacer, era fin de semana y tenía muchos planes, después de todo lín Chéngyuan le dijo que no había necesidad de ir mañana a trabajar. Se levanto de un salto y tomo ropa de su armario dirigiendose al baño, después de una ducha, sale vestido con un pantalón negro, camiseta blanca, chaqueta azul de cuero drill, una gorra negra y los zapatos igual de negro, se acerca a la habitación de su hermano y entra como si nada, se acerca a la cama y se inclina para sacudirlo fuerte.
– despierta Xiúhào, es hora de levantarse – habla fuerte cerca del oído de su hermano mientras que lo sacude.