Nueve años atrás
¿Sabes quién es el chico de cabello negro?
Esa fue la pregunta que comenzó todo.
El típico chico nuevo, de cabello negro y hermosa sonrisa llegó a revolucionar el corazón de varios chicos y chicas. Apenas lo vi atravesar la puerta de la sala de clases no pude quitar mi vista de esa hermosa sonrisa.
Siempre pensé que el amor a primera vista no existía, que eran de esos absurdos cuentos de hadas que le cuentan a los niños antes de dormir, pero estaba seguro de que eso era amor a primera vista. Mi corazón se sentía acelerado, como si hubiese corrido una maratón, los murmullos de mis compañeros eran cada vez más bajos y, por tonto que sonara, es como si la persona frente a ti brillara con luz propia y no existiera nada más a su alrededor. Era eso o el chico tenía un foco personal que lo iluminaba
Lee Taemin, ese era su nombre. Sonaba tan bien cuando se presentó frente a toda la clase. Taemin no dejaba de sonreír y pude notar que su vista iba hacia mi asiento cada cierto segundo. Para mi suerte la profesora se encargó de sentarlo junto a mí y nombrarme como la persona indicada para acompañarlo por un recorrido a la institución y enseñarle cómo funcionaban las cosas.
_ Jung HoSeok, mucho gusto. –Me presenté estirando mi mano- Pero todo mundo me dice J-Hope.
_ ¿J-Hope? Bonito apodo.
_ Bonita sonrisa. –Respondí provocando que el chico se sonrojara- ¿Eres nuevo en la ciudad?
_ Sí, mis padres debían trasladarse por su trabajo así que llevo exactamente una semana aquí.
_ Perfecto, acabas de conseguir un guía turístico. Soy el mejor. –Guiñé un ojo- Y cobro realmente barato.
_ ¿Cuánto costaría un tour para este chico nuevo?
_ ¿Te gusta el helado y el cine?
_ ¿A qué ser humano no le gustan? –Rió y podía asegurar que su risa era el sonido más lindo que había escuchado en mi mundana vida-
_ Entonces si aceptas ir al cine y luego por un helado me doy por pagado.
_ Te conformas con poco J-Hope.
_ En realidad la compañía vale demasiado.
_ Muy bien, acepto señor guía turístico.
Sin embargo, esos paseos por la ciudad eran cosa de casi todos los días, luego ya no necesitábamos excusas para juntarnos. Simplemente sabíamos que al salir del colegio o los fines de semana iríamos por la ciudad para recorrer cualquier lugar. Pasábamos juntos la mayor parte del tiempo dentro y fuera del colegio. Nos hicimos amigos con mucha facilidad, en especial cuando descubrimos que ambos teníamos una pasión por el baile.
Nos conocimos en el penúltimo año y para cuando comenzamos el último año de escuela ya éramos novios. Nadie se vio sorprendido ante la noticia puesto que era algo que todo el mundo esperaba.
_ ¿Iremos juntos a la audición cierto? –Preguntó Taemin a la hora del almuerzo. Ambos queríamos entrar a la Universidad de Seúl-
_ Por supuesto, te aseguro que iremos a la misma universidad. Eso no lo dudes.
_ ¿Deberíamos tener un plan b? Ya sabes, mejor prevenir. –Me vio inseguro-
_ Tal vez, pero no creo que sea necesario... quedaremos en la Universidad de Seúl, confía en mí. –Besé su frente-
_ ¿Hablaste con tus padres sobre lo de mudarnos juntos cuando vayamos a la universidad?
_ Sí, pero no están de acuerdo. Ya sabes que apoyan nuestra relación, pero creen que somos demasiado jóvenes para vivir juntos.
_ Mis padres creen lo mismo, de todos formas estaremos cerca en la misma residencia.
_ Por supuesto, jamás te vas a liberar de mí.
_ Tampoco es como si quisiera hacerlo. –Me besó-
De pronto se escucharon gritos en el centro de la cafetería, una pareja bien conocida por todos discutía. Al parecer la chica estaba muy molesta y le había lanzado su vaso con jugo al que era su novio. Pronto todos sabíamos la razón de tal discusión, mientras la chica se iba llorando seguida por sus amigas.
_ Es un gran imbécil. –Dice Taemin volviendo la vista a su ensalada-
_ ¡Hey! Tal vez está asustado. –Intento pensar en el chico-
_ Si él está asustado imagina cómo está la chica, no puede gritarle así como así que aborte.
_ Pensé que estabas a favor del aborto. –Lo miro confundido-
_ Por supuesto, pero cuando es su decisión. Como su pareja, lo mínimo que debería hacer es apoyarla.
_ No te entiendo.
_ Si estuviéramos en su lugar ¿harías lo que él?
_ No estamos en su situación, no crees historias en tu cabeza.
_ ¿Me apoyarías HoSeok?
_ ¿Podemos olvidarlo y comer en paz? Por favor... -Taemin no parecía de humor- Vamos, no dejemos que problemas de otros nos afecten.
Siete años atrás
_ ¿Qué tal tu compañero de cuarto?
Junto a Taemin habíamos decidido llegar tres días antes de que iniciaran las clases para acomodar nuestras cosas de forma tranquila y reconocer el lugar. Para nuestra suerte habíamos quedado en la misa residencia, Taemin en el tercer piso y yo en el segundo. Ahora nos encontrábamos en una heladería cercana a la universidad.
_ Un poco extraño con esas figuras de bailarinas que tiene, pero relativamente normal. ¿Y tú?
_ No lo sé, todavía no llega. –Me encogí de hombros-
_ Lo bueno es que estamos cerca por si cualquier loco intenta propasarte contigo.
_ Minie, yo debería decir eso.
_ Claro que no, yo te cuido Hobi Hobi. –Depositó un beso en mi nariz-
_ Y yo te cuido a ti.
_ ¿Les avisaste a tus padres que habíamos llegado bien?
_ Sip, dieron la misma charla de siempre.
Había sido un trabajo duro convencer a nuestros padres de que todo estaría bien. Primero, fue problema el que quisiéramos estudiar danza y luego estaba eso de querer ir a vivir juntos. Por eso decidimos desechar al menos una de nuestras ideas.
Muchas personas nos dijeron que pasar tanto tiempo juntos podría arruinar nuestra relación. Primero en la escuela y ahora la universidad, pero simplemente no tenía suficiente de Taemin. Si bien cada uno tenía sus amistades y compartía por separado, al final del día lo único que quería era tenerlo entre mis brazos y que fuera lo último que viera antes de dormir y lo primero al despertar.