Por suerte mis súplicas habían sido escuchadas y ahora tenía tres ayudantes que se turnaban para venir toda la semana, justo la ayuda que necesitaba.
Con el gran lunes que había tenido pensé que el martes sería igual de fantástico. Ver a JungKook entrar minutos después de mi llegada me emocionó en demasía. Había decidido trabajar un grupo diferente con cada chico, confiaba en ellos y sabía que serían de gran ayuda. Como cada martes, me tocaba trabajar con un grupo de diez chicos que había debutado hace solo seis meses.
Comencé presentando a JungKook para luego calentar. Cuarenta y cinco minutos, solo habían pasado cuarenta y cinco minutos de práctica cuando la música fue cortada de manera abrupta. Sabía perfectamente de quien se trataba, así que me di la vuelta para llegar hasta el reproductor.
_ Lee Taemin retírate si no quieres que te saque a patadas de mi sala. –Hablé muy molesto-
_ El que te va a sacar a patadas seré yo si no le bajas a la música, todos queremos ensayar. –Se cruzó de brazos-
_ Por algo son salas acondicionadas para este tipo de cosas, la música no se escucha... deja de molestar.
_ Si no se escuchara no vendría a ver tu fea cara.
_ Mira quién habla, el feo número uno. Si no te vas iré con Nam.
_ Perfecto, iré primero para informarle que no respetas al resto.
Antes de que volviera a decir alguna estupidez salí corriendo directo a las escaleras para llegar primero a la oficina de Nam. Para mi mala suerte llegamos al mismo tiempo, ambos abrimos la puerta sin tocar.
_ Nam, por favor dile a este simio que respete a los demás. –Dijo Taemin viéndome-
_ El simio eres tú... no entiendes que las salas están acondicionadas para esto. –Retuve la mirada sin intimidarme-
_ Hola chicos. –Escuchamos una dulce voz. Ambos giramos la cabeza para ver a Jin sentado en las piernas de Nam, rodeándolo con un brazo-
_ Hola SeokJin. –Dijimos ambos un poco avergonzados-
_ ¿No creen que sea muy temprano para discutir? –Preguntó Nam cansado-
_ Él empezó. –Dijimos al mismo tiempo-
_ Yo tengo que irme. –Jin depositó un pequeño beso en los labios de Nam para luego levantarse y tomar su bolso- Dejen de pelear chicos... parecen novios. –Y se fue-
Nam prácticamente nos echó a patadas de su oficina.
La tarde del martes llegó junto a JongIn, mi felicidad al verlo volvió... pero no duró para siempre. La fuerte música de la sala junto a la mía me tenía enfermo. Dejando al grupo de ocho chicos con JongIn salí hecho una furia. Llegué hasta la sala de Taemin, entré sin tocar y vi YuGyeom quien iba camino a detener la música, pero fui más rápido.
_ ¡Ahora quien no tiene respeto por los demás eres tú!
El viernes podía ser considerado como un día un "poco" más relajado. Es por eso que al llegar temprano y ver a algunos de los chicos de Taemin decidimos ir por algo de comer puesto que nadie había desayunado, las ventajas de llevarse bien con todo el mundo. El problema fue que el tiempo se nos pasó volando y sin darnos cuenta teníamos a un Taemin furioso frente a nosotros.
_ Chicos, vayan a calentar con el resto.
Ninguno de los chicos protestó, simplemente se fueron corriendo antes de que Taemin comenzara a gritar.
_ Una cosa es que nosotros discutamos y la otra es que hagas que mis chicos lleguen tarde a los ensayos.
_ Simplemente estábamos comiendo y se nos pasó la hora... no exageres.
Era plenamente consciente de que, en su lugar, no hubiese dudado en estar igual o más enojado. Era mi culpa sin duda, pero mi orgullo jamás me permitirían reconocerlo.
_ Sabes muy bien que esta vez te equivocaste... -Masculló-
_ Para ti siempre estoy equivocado. –Mencioné fingiendo desinterés-
_ Porque nunca entiendes nada, eres un egocéntrico que jamás siente empatía por el otro. –Habla entre dientes-
_ El que no esté de acuerdo con el cien por ciento de las cosas que dices no significa que no sea empático. Si estás molesto por lo de ahora, perfecto. Pero no me recrimines cosas de acuerdo a opiniones del pasado... supéralo.
Me levanté del lugar y salí sin decir más. El ascensor llegó rápido, subí a este y al darme la vuelta para apretar el botón Taemin ya estaba frente a mí con una mano en la puerta impidiendo que esta cerrara.
_ Esto va más allá de estar o no de acuerdo. Es el hecho de que siempre ves las cosas desde tú punto de vista sin ponerte en el lugar del otro, como si tu visión fuera la única correcta... No vuelvas a decirme que lo supere porque si hay alguien que necesita superar el pasado aquí, entonces ese eres tú.
Dicho esto saco la mano de la puerta y se fue, como tantas otras veces, no supe qué decir porque en el fondo sabía que algo de razón tenía.