Sentía mi cabeza zumbar, podía sentir como si alguien la golpeaba con un martillo. A penas me pude sentar en la cama y el vómito parecía subir por mi garganta. Respiré profundo y abrí los ojos cuando escuché un quejido junto a mí.
Taemin se sostenía la cabeza con ambas manos, intenté darle una sonrisa, la cual decayó cuando lo vi salir corriendo al baño para expulsar todo. Mis ganas de vomitar volvieron, pero no era el momento. Con paso lento me levanté de la cama y fui hasta el baño para acariciar la espalda de Taemin. Minutos después por fin se pudo levantar, ambos frente al espejo. No sabía cuál de los dos se veía peor... tal vez Taemin por todas esas...
_ ¡Qué mierda es esto HoSeok!
Evidentemente eran marcas en su cuello, debo decir que el hecho de estar ambos borrachos pusieron las cosas muchos más calientes y al parecer romper su camisa en dos había sido lo más suave de la noche. El cuello de Taemin estaba repleto de marcas moradas debido a los chupetones que seguramente le hice hace un par de horas.
_ No es mi culpa y no exageres que las podemos cubrir con un poco de maquillaje. –Tomé mi cabeza, su grito retumbando en esta-
_ ¡Claro! Es fácil decirlo porque tú no las tienes... ¿Crees que es lindo que me vean así?
_ ¿Cuál es el problema? –Pregunté un poco molesto- A decir verdad lo debería hacer siempre... a ver si ese par del piso cuatro te deja de mirar como si te fuera a comer todos los días.
_ ¿De qué mierda hablas?
_ No es un secreto que tienes a varios detrás de ti en la empresa... a ver si con esto les queda claro que no estás disponible.
_ El punto es que sí estoy disponible y aunque no lo estuviera, no es excusa para que te comportes como un animal y me marques así. No soy una cosa HoSeok.
_ Es increíble que después de todo sigas negando esto... si te molestan esas marcas porque quieres andar con otros entonces dilo de una vez.
_ No entiendes nada. –Salió molesto, pero le seguí por el departamento-
_ ¿Qué es lo que no entiendo? –Grité a pesar del dolor- ¿Que cualquier mierda que haga te molesta? ¿Qué todo siempre es mi culpa? ¿Qué prefieres no tener esas marcas para pasearte frente a cualquiera sin problemas?
Una cachetada interrumpió mis palabras. Taemin frente a mí tenía los ojos completamente aguados, no obstante, ninguna lágrima caía por sus mejillas.
_ Lárgate HoSeok... no quiero volver a verte en mi departamento.
No esperé más, fui rápidamente por mis cosas y me largué sin mirar atrás. Llegué a mi departamento y comencé a tirar todo a mi paso, era un idiota... un gran idiota.
La semana pudo considerarse normal, excepto porque todos estaba extrañados. Había pasado una semana en la que las famosas "peleas de Taemin y HoSeok" se habían detenido. Todos estaban curiosos, pero nadie lo mencionaba... tampoco es que pudieran porque el humor de Taemin y el mío no era el mejor. Lo vi evitarme a toda costa, incluso dijo que se sentía mal y que tenía demasiado trabajo como para trabajar en la coreografía junto a mí, por lo que, no me quedó de otra que trabajar solo.
Lo único que me quedaba era enfocarme en los ensayos, eso me tenía un sábado a las seis de la mañana en la sala de práctica. No me sorprendió escuchar a las seis y media la música en la otra sala, obviamente Taemin se estaba distrayendo de la misma forma. A esos de las ocho un cuarto mi estómago no daba más, necesitaba algo de comer. Casi llegando al ascensor vi que Taemin estaba en él y las puertas estaban por cerrarse, esa era mi oportunidad así que corrí y alcancé a entrar.
Antes de que pudiera hablar apreté el botón que detenía el ascensor.
_ Al parecer esta es la única forma de que hablemos. –Me acerqué un poco-
_ No tenemos nada que hablar así que aprieta el maldito botón y salgamos de aquí.
_ En serio vas a fingir que todo está bien... sé que fui un idiota...
_ Siempre eres un idiota HoSeok –Me interrumpió- Dejemos las cosas como están.
_ No puedo... -Susurré-
_ Perfecto, ¿Quieres hablar? –No me dejo hablar- Bien, si tanto quieres hablar entonces dime qué va a ser de nuestra relación, ¿Vamos a olvidar todo y comenzar de cero? ¿Vamos a intentar tener una relación?... ¿me amas?
Gran dilema. La verdad es que solo había pensado en la parte de presionarlo para hablar, porque el resto... no sabía qué decir. Ni siquiera estaba seguro de lo que quería realmente, pensé que una vez llegado el momento ya se me ocurriría algo. Mis pensamientos se vieron interrumpidos por los labios de Taemin presionando los míos. No importaba lo que estuviese pensando o como me sintiera siempre iba a responder a sus besos.
Me apoyé en la pared más cercana para sostenerme y tomar con fuerza la cintura de Tae, necesitaba acercarlo más, fundirnos, no quería estar lejos de él.
Por lo visto al apoyarme apreté el botón que ponía en marcha el ascensor, pero eso no me importaba solo podía pensar en la persona frente a mí. No podía tener suficiente de sus labios, ni siquiera la falta de aire me iba a impedir seguir besando esos labios tan adictivos.
Un extraño sonido nos interrumpió. Me separé de Tae como si su cuerpo quemara, frente a nosotros, con una mano impidiendo que la puerta se cerrara, estaba Jimin mirando anonadado. No podía con la vergüenza de que Park Jimin nos hubiese visto en esa situación y tampoco quería dar explicaciones, por lo que, antes de que pudiera preguntar salí corriendo del lugar. Pude escuchar cómo Tae corría tras de mí gritando mi nombre, pero no me detuve ni miré atrás hasta que me encontré en la seguridad de mi departamento.
Ese día no me dediqué a otra cosa que no fuera ver películas demasiado empalagosas para mi propio bien, pero tiempos de crisis meritaban películas así. Además de un montón de comida chatarra que me hiciera olvidar un poco mi triste existencia porque no pensaba volver a emborracharme.
Al día siguiente, eran alrededor de las diez de la mañana, por ser domingo pretendía mantener la misma rutina miserable que el día anterior, no obstante, el horrible sonido del timbre interrumpió mi horrenda mañana. Quizás era la comida que había pedido, así que, con billetera en mano me dirigí hacia la puerta.