Humanoides: La marca de la mutación | libro 1|

Viva o muerta

<<<Carter Hessen >>>

 

 

Miró por la ventana y McCallister me pregunta:

– ¿Seguras que quieres hacer esto?

– De que otra forma podremos acabar con el virus – G.

– No lo sé, pero mereces vivir, sabes que una vez que entres al sector 0 el virus te consumirá, no podrás volver una vez que los prenda fuego. – me comenta.

– Sí, lo sé, pero soy la única que podrá hacerlo. Mi hermano no es tan fuerte como yo.

McCallister me mira sin decir nada. Esto ya lo hemos pasado. No puedo decirle nada, no sé qué decirle en un momento como este. ¿Qué podía decirle? <<Que estaría bien, que no se preocupara ¿y que tal si no vivo? >>. No tengo certeza de que salga con vida, ni tampoco de que muera. Solo puedo enfrentarme a los infectados y esperar lo mejor.

– ¡Te amo! – digo.

Me dirijo hacia la salida. Con mis dos armas en mi cinturón. Camino por la ciudad desierta. Los infectados se lazan contra mí. Dejo que el fuego me cubra. Los miro y grito:

– ¡Términos con esto de una vez!

Me concentro para que el fuego se expanda y cubro toda la zona lo más que puedo. Una llamarada arazá la ciudad. El fuego crece y se hace más poderoso. Es imposible extinguirlo. Las cosas vuelan y se destruyendo en polvo.

Apenas puedo ver mi piel, el fuego me cubre por completo. Y entonces me doy cuenta de que estoy fuera de control. No puedo parar. Me estoy asfixiando con el fuego. El fuego se hace más poderoso que yo. Me quedo sin fuerza y sin oxígeno. Caigo al suelo. Escucho voces que dicen mi nombre.

Abro lentamente los ojos y no sé si estoy viva o muerta. Miro para todos lados confundida. La cabeza me duele. McCallister está al lado mío.

– ¿Cómo te sientes? – me pregunta

– ¿Qué paso? – Pregunto.

– Te quedaste sin Oxígeno debido al fuego. – Me explica.

– ¿Logre, acabe con los infectados?

– No, hay más. – me responde – Pero no has llegado a la zona 0 – añade tocándome el rostro.

Lo miro con cara de pocos amigos.

– Creí que te había perdido.

– No, eso jamás. – digo con un beso.

Estoy ahí tirada en la zona 0, precisamente en la montaña de desperdicios de las tecnologías pasadas, entre los cadáveres de los humanoides obsoletos. Algo corre de la montaña, es como una cascad. Es una cascada de sangre, << es mi sangre>>. Y entonces veo Benicio quien mira. Se acerca a mí y dice

– ¡Que desperdicio era muy hermosa! Pero debía morir era un peligro para la humanidad….

Me despierto de golpe, agitada por la pesadilla. McCallister enciende la luz.

– ¿Qué paso, amor?

Tardo en contestarle estoy muy alterada por la pesadilla. Me abraza fuertemente y me acaricia el rostro.

– Benicio quiere matarte, lo hizo…. – digo asustada.

Me tranquiliza con sus mimos y me responde:

– No voy dejar que nada malo te pase. No podrán alejarme de vos.

Lo miro con preocupación y lo beso. Me acurruco en su peño y me rodea con el brazo. Me siento más segura y a salvo. Trato de dormir.

Al despertarme en la mañana noto que McCallister está en la computadora. Desliza las páginas de expedientes. Lo rodeo con mis brazos y le digo

– Buen día. – Me besa y me pregunta – ¿Te sientes mejor?

– Sí.

– ¿Qué haces? – pregunto al cabo de unos minutos

Me señala la pantalla que abre y dice:

– Recuerdas que Benicio hablo de una lobotomía. – Asiento y añade. – El jueves desaparecieron dos personas de su domicilio. O causalidad que haya dos humanoides nuevos.

Lo miro confundía y enarco una ceja.

– Amaya Alana Van Acker y Will Becker. – Me muestra la foto. Es la chica que le gusta a mi primo. La rubia de rostro perfecto. – La miro con atención. Tiene una gran sonrisa en su rostro.

– Es imposible. –Niego con la cabeza.

– No, le hizo una la lobotomía, le inserto el biochip Lemonter y le puso el virus. Luego la convirtió en un humanoide mucho más fuerte que vos. Quiso copiarte.

No le digo nada, no sé qué decir.

– Para eso está reclutando gente.

– Los usara como armas químicas robóticas. El virus fallo, pero esta vez no lo hará cuando esas cosas este por toda la ciudad – digo

– No solo eso. Quiere que sea bien recibida por todo el mundo. Convencerá a la ONU de que esta salvado a la humanidad. Su siguiente pasa será eso.

– Hará que crean que es el salvador de la humanidad.

– Exacto.

Lo miro con mala cara. Me indigna todo esto. Acabará con toda la humanidad. Muy pronto se extinguirá por completo.

– ¡Acabará con los mutantes y con los humanos! ¡Con toda la vida en a tierra! – grito.

No me responde solo me abraza. Pongo cara de pocos amigos. Se lo que puede pasarme. No tengo que adivinar para saber lo que piensa su cara me lo dice todo.




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