Un gigantesco tanque industrial explotó.
¿Contenido?
Melaza.
Sí.
Jarabe espeso y dulce.
El tanque contenía millones de litros de melaza caliente. Cuando explotó, una enorme ola marrón atravesó las calles destruyendo edificios, carros y personas.
Imagínate despertar tranquilamente y terminar perseguido por postre industrial.
La ola avanzaba sorprendentemente rápido. Algunas personas describieron el sonido como un rugido extraño antes de ver venir la masa pegajosa.
Y escapar no era fácil.
La melaza es espesa. Muy espesa.
Las personas quedaban atrapadas mientras intentaban moverse. Todo se volvía pegajoso:
Incluso los equipos de rescate tenían problemas para caminar entre el desastre azucarado.
Y lo peor: Boston quedó oliendo dulce durante muchísimo tiempo.
Imagínate explicar eso años después:
“¿Cómo ocurrió esta tragedia?”
“Bueno… un tanque gigante de jarabe explotó.”
La historia humana parece escrita por alguien lanzando ideas aleatorias en una ruleta.