Hunter

Capítulo 1

Dicen que todos vinimos a éste mundo con un propósito y que podemos crear nuestro propio destino y blah, blah, blah.

Que todos tenemos nuestra alma gemela, que anda por ahí en alguna parte y que sólo debemos encontrarla.

Que las cosas pasan por algo...

Todo eso suena a cuentos de hadas. No soy fanática de las cursilerías, todo eso me parece muy superficial y sé que si quiero lograr algo debo esforzarme y trabajar duro por ello.

Si les soy sincera me parece una estupidez.

Nada cae del cielo y la vida no siempre es muy bonita que digamos.

Por ejemplo hoy; ahora me encuentro frente a mi jefe que no ha parado de hablar desde que entré en su oficina de lo importante que es cada parte en una empresa...

-Cada uno de los departamentos es como un engranaje en un enorme reloj que trabajan juntos para que siga caminando hacia el éxito... -y blah blah blah.

Sólo lo veo mover su boca y para ser sinceros ya me cansé.

-...así que lo que necesitamos es gente que sepa moverse en el ambiente...

-Disculpe, señor Jones -lo interrumpo tan pacíficamente a como el cansancio me lo permite-. ¿Lo que usted está tratando de decirme es que no le gusta como trabajo?

-Es mas o menos algo parecido pero va más relacionado a tu desarrollo que a otra...

-¿Le gustaría ir al grano? -ya no soporto esta ridiculez.

-Lo que estoy tratando de decir es que -hace una pausa y mientras toma una gran bocanada de aire su enorme barriga se infla hasta casi dar la impresión de que los botones de su camisa explotarán-, tus servicios ya no serán requeridos.

Genial.

-Está bien, ¿Me puedo ir ahora? -casi sueno contenta con mi despido y eso claramente lo desconcierta.

-S-Si por supuesto, señorita Brown -tartamudea mientras asiente frenéticamente-. Pase al departamento de recursos humanos por su paga correspondiente y recoja las cosas de su cubículo.

-Gracias -le sonrío brevemente antes de dar media vuelta y salir.

Trabajar en una empresa de ventas por teléfono nunca fue mi sueño y ahora me doy cuenta de que aunque estuve ahí por cinco años nunca fui feliz ni bien recibida. La gente me miraba por más tiempo del necesario, rumoreaban sobre mi y tuve que acostumbrarme a que siempre que entraba en una habitación se hacía un silencio absoluto.

La verdad nunca me he adaptado demasiado bien con las personas, ni en la primaria, ni en la secundaria y mucho menos en la universidad específicamente en la facultad de derecho. Pero por uno de esos dichosos accidentes de la vida me topé con una persona extraordinaria, Maggie, mi mejor amiga, mi hermana de otra madre, mi soporte cuando quise dejar la universidad y mi confidente.

Está de más decir que nunca he tenido una relación más allá que la de mi familia y no me molesta, aunque de vez en cuando mientras salgo a correr por el parque y veo a todas esas parejas tomadas de la mano me pregunto si será cierto lo que dicen de las "mariposas" en el estómago o la ansiedad excesiva que te hace sentir esa persona especial.

Mis padres han sido muy cariñosos entre ellos y toda la vida se han amado muchísimo pero, nunca he pensado que exista una persona especial que me mire de la forma en que papá observa a mamá o viceversa.

Aquí me encuentro ahora, solitaria en el metro mientras espero a que pare en la siguiente estación para poder llegar a dormir a mi casa.

La lluvia cae a torrentes cuando salgo del subterráneo y siento como una bocanada de aire fresco entra en mis pulmones.

Tengo un buen presentimiento.

-¿Estás loca? ¿Cómo vas a estar tan tranquila? -Maggie suena eufórica del otro lado de la linea.

-Maggie, es sólo un empleo más. A demás sabes que nunca fui feliz ahí -llevo un pedazo de manzana a mi boca-, así que es un gane y gane para todos.

-¿Y qué piensas hacer ahora? -suena un poco mas calmada.

-No lo sé, primero tengo que empezar por revisar vacantes en Internet y en el periódico -me encojo de hombros.

-Tal vez yo pueda ayudarte un poco -ofrece-, déjame ver si yo tambien veo alguna vacante y te aviso.

-Está bien -asiento aunque sé que no me puede ver-, nos vemos.

-Te quiero -escucho antes de colgar.

El clima está delicioso para dormir así que no pierdo más el tiempo, me pongo mi pijama y me acuesto entre las cobijas.

Al día siguiente no tengo que seguir mi rutina así que me levanto un poco mas tarde, desayuno algo más decente que solo un chocolate caliente, me ducho con calma y por fin elijo qué ponerme antes de salir.

Las calles están despejadas a esta hora, los de la limpieza municipal se encargan de recoger los desechos y toda la basura que la lluvia sacó ayer de las alcantarillas, algunos niños juegan en el parque con la supervisión de sus padres, las pocas personas que caminan por las aceras se detienen en las vitrinas externas de las tiendas para ver ofertas y yo... aquí sola caminando hacia el restaurante que está a un par de cuadras para esperar a Maggie mientras leo el periódico.

El lugar es bonito, es pequeño y acogedor lo que es un problema cuando sea la hora pico y todos los ejecutivos salgan a almorzar, todos seremos como salchichas empaquetadas.



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En el texto hay: asesino, romance, suspenso

Editado: 06.06.2018

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