I Am Brightest

Confianza

Ellie tomó de la mano a Andrea y Erick. Se los llevó sin dar explicaciones, dejando a Emilly y Cindy con muchas dudas por ese repentino comportamiento. Ya de por sí era raro que Ellie se portara extraño en la escuela. Pensaron que estaba guardando un secreto y, era cierto, pero no ese secreto. Llegaron a la casa de Ellie, sin pensar que se dirigían a este lugar.

—Queríamos ir al Recording Studio. Hansey debe estar ahí —dijo Andrea, al entrar a la casa.

—Vives cerca de donde estábamos, ¡qué bien! —expresó Erick.

—Van a quedarse aquí. Yo me encargaré de buscar a Hansey.

—Pero…

—Por favor, dejen que yo lo haga. Le prometí a Andrei que los cuidaría y no quiero fallarle.

Notaron cierta tristeza en su rostro.

—¿Todo está bien? —preguntó Erick, siendo más empático— ¿Se molestó contigo por nuestra culpa?

—Está molesto, pero… está muy preocupado. No solo es la situación de su máquina del tiempo, ahora sabe que estoy embarazada. Eso debe ser difícil para él si ya estaba planeado su viaje a Estados Unidos. Me siento terrible.

—No quiero dar spoilers, pero todo va a salir bien —dijo Andrea, sin inmutarse.

—Solo espero que no piense que soy un error en su vida —continuó—. ¿Saben que quiso viajar al pasado para evitar conocerme? De verdad estaba dispuesto a hacerlo.

—¿Y qué sucedió? ¿Ya se fue? —preguntó Andrea, aterrada.

—No lo hizo porque destruí el control.

—Ahh… ya veo… ya veo por qué desapareció de mi mano.

Hubo un silencio.

—¿Y cómo vamos a volver? —preguntaron de repente.

—No se preocupen, él reparará el control, por eso debo cuidarlos mientras lo hace. Aunque no confíe en mí.

—¿Por qué no confiaría en ti?

—Creo que piensa que soy muy tonta.

—¿Por qué pensaría eso? —Erick volvió a preguntar.

—Bueno… una vez él me dio todas las respuestas de un examen y… de todas maneras reprobé.

Los chicos se quedaron callados ante esto.

—Tengo que irme. Debo encontrar a Hansey.

Caminó hacia la puerta. En ese momento, la puerta se abrió y llegaron sus padres. Ellie quedó estupefacta al ver la inesperada visita.

—Papá… mamá… ¿Qué hacen aquí?

Normalmente los recibiría con los brazos abiertos, pero este no era un gran momento para tenerlos en casa.

—Tu padre insistió en venir, por eso de que ya vas a terminar la preparatoria.

—Hola, princesa. Te extrañé demasiado.

Los padres de Ellie eran de personalidades completamente opuestas. Su madre, Azucena, era muy mala. No le importaba irse de viaje y dejar sola a su hija. Su padre, Erick, era muy flexible, cariñoso y alegre. Saludó a Ellie dándole un beso y un abrazo, estaba tan feliz al verla.

—¡Diablos! Esto sí pudo ser peor… —murmuró Andrea, mirando a su hermano, nada bueno estaba por suceder.

Los padres de Ellie pasaron a la sala y se percataron de la presencia de los jóvenes adolescentes.

—Eh… nosotros debemos irnos —dijo la chica, caminando a la salida.

—Esperen, no pueden irse —Ellie trató de detenerlos.

—Esto se pondrá muy difícil, creo que debemos ir a casa de Elysia, ya sabes… la historiadora Elysia. Ahí nos quedaremos —Andrea le habló de manera indirecta, pero era fácil entender que lo mejor era que se fueran a casa de Andrei.

—¿Difícil? ¿Qué quieres decir?

Sin decir más, los chicos se despidieron. Ellie se quedó muy preocupada, ¿Qué estaba a punto de suceder? La visita de sus padres era en un mal momento, pero… la reacción de los chicos la dejó pensando en lo peor. ¿Ahora qué problemas habría?

—Elyon, ya vas a terminar la preparatoria, ¿tienes planes para el futuro?

Ante la pregunta de su madre, la joven volvió a verla. Estaba nerviosa y tenía miedo de no darle la respuesta correcta.

 

Llegaron a casa de Andrei, tocaron la puerta y los recibió Imelda.

—Queremos ver a tu hermano —dijo la chica—, es urgente.

—¿Quiénes son ustedes?

—Somos… aprendices. Sabemos que está trabajando en un nuevo invento y queremos colaborar.

—Ah, sí. Está en el sótano —dijo, al dejarlos pasar.

Después de aquella experiencia en la escuela, decidió nunca más molestarlo ni meterse en sus asuntos. Entraron al sótano. El joven estaba fastidiado y dejó caer sobre la mesa el control…

—No puedo concentrarme.

Miró a los recién llegados.

—¿Qué hacen aquí? —preguntó— Sabía que Ellie no los cuidaría bien.

—Oye, no deberías hablar así. Ella nos encontró y nos llevó a su casa, pero… ahora está pasando por un momento muy difícil —explicó Andrea.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.