I Am Brightest

Atraco

Emilly y Hansey se detuvieron frente a la casa de Ellie. Llamaron a la puerta y los recibió el ama de llaves, que ya había regresado de sus vacaciones. Pasaron a la sala, la señora que cuidaba a Ellie había reconocido a Emilly por visitas anteriores.

—¿Quiénes son ustedes? —preguntó Azucena.

Era una mujer muy arreglada, con el cabello largo y atado a una elegante coleta. A diferencia de sus días de colegio, su frente estaba descubierta, no llevaba fleco. El maquillaje marcado de sus ojos la hacía ver como una mujer dominante. Era la primera vez que Emilly conocía a la madre de Ellie.

—Soy Emilly, amiga de Ellie. ¿Está en casa?

—No.

—Entonces la esperaré, tengo algo muy importante que decirle.

—¿Qué puede ser tan importante? —cuestionó la mujer.

—Es algo que queda entre nosotras.

Hansey no decía nada, le daba miedo la presencia de esa señora. Hubo un silencio incómodo, Emilly estaba a punto de arrepentirse y regresar a casa, pero…

—¿Conoces al novio de Elyon? Me parece que se llama Andrei.

La joven quedó un poco sorprendida por esa pregunta.

—Sí, es mi vecino. ¿Hay algún problema? Se ve que no le agrada.

—La verdad… no. Creo que mi hija merece algo mejor.

Emilly solo asintió mientras sonreía, como si estuviera siguiéndole la corriente.

—¿Estás de acuerdo? —observó.

—Bueno, es que ellos han tenido muchos problemas.

—¿Qué clase de problemas? —la mujer se mostró muy interesada— Por favor, siéntate. No te he ofrecido nada —chasqueó los dedos para llamar al ama de llaves, que también la hacía de sirvienta cuando estaban los señores Valentine.

 

Sin imaginarse lo que sucedía en su casa, Ellie llegó a casa de Andrei. Después de haber pasado una tarde romántica, los dos tenían que regresar a la realidad y ver cómo iba el control de la máquina de tiempo. Bajaron al sótano y se encontraron con los chicos.

—Ya regresaron —anunció Erick.

Andrea dejó de trabajar.

—¿Cómo están? —preguntó Ellie.

—¡Estoy fastidiada! Por cierto, quisiera un cambio de ropa. Como salimos de la escuela en nuestra época, llevamos el uniforme todavía.

—Significa que no has reparado el control —Andrei miró lo que estaba en la mesa.

—Es muy difícil, pero lo lograré. Lo voy a lograr.

—¿Estás segura? —el joven tomó las herramientas y lo revisó.

—Sí, puedo hacerlo.

Andrei no respondió y comenzó a ver la manera de repararlo.

—¿Cómo les fue con nuestros abuelos? —preguntó Erick.

—No muy bien, pero… todo se arreglará, ¿cierto? —respondió Ellie, con ilusión.

—Sí, pero será difícil.

—Entiendo, después de lo que pasó anoche, mi madre está muy convencida de que Andrei no es para mí. ¿Pueden creer que se presentó ebrio y la enfrentó? Nunca va a tomar con sus amigos y ayer lo hizo. Hubieran visto la expresión de mamá.

Andrea y Erick se miraron confundidos.

—¿Qué? ¿Ebrio? —preguntó la joven— Eso no pasó.

Ellie parpadeó al oír esto.

—Lo que debía pasar era que se presentaría ante los abuelos, pero bien. Luego, abuela investigaría y sabría que es nieto de la científica Tania —comenzó a explicar la chica—. Al descubrir esto, lo aceptaría al saber que tiene la posibilidad de hacerse rico.

—¿Qué? —Ellie dejó de ilusionarse.

Andrei detuvo lo que estaba haciendo.

—Les dije que muchas cosas cambiarían. Su presencia está cambiando nuestro futuro —habló seriamente.

—N-no creo que… no creo que cambie mucho —dijo Erick, preocupado.

—¿Vas a echarnos la culpa de que te hayas ido a tomar? —se defendió la chica— Te dijimos que fueras con nuestra madre. Era un momento difícil, debías estar a su lado.

Andrei dio media vuelta para verla.

—¡No tienen idea de todo lo que están provocando! ¿Qué otra cosa han hecho? ¿Ya encontraron a su amiga?

Esto los dejó atónitos, no querían decirle lo de Emilly, pero ahora él había tocado el tema y estaba molesto.

—Debemos… debemos hablar con Emilly.

—¿Por qué? —preguntó, molestándose cada vez más, ya sabía la respuesta, pero quería oírla.

—Hansey está con ella y ya le dijo todo. Incluso vinieron aquí y Emilly vio la máquina de tiempo —explicó Andrea, desviando la mirada.

—No puede ser… esto es el colmo —Andrei dejó las herramientas y caminó hacia la salida, se detuvo y miró a sus futuros hijos.

Estaban en silencio, esperando una sentencia. Ellie no podía creer lo que sucedió. No hubo nada. El joven siguió caminando hacia la salida, harto de la situación e incapaz de pronunciar una palabra.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.