.
Hoy amanecí con un vacío que no explica palabras.
Lloré por ellas, por lo que fue y por lo que nunca será.
Pero en medio de las lágrimas, recordé que mi corazón sigue latiendo.
Y eso… ya es mucho.
Estoy triste, muy triste.
La nieve me cubrió otra vez y me siento roca fría.
Pero sé que la nieve se derrite sola.
Solo tengo que esperar,
hasta que vuelva a salir el sol.
Querida bitácora:
hoy duele tanto que no sé cómo ponerlo en orden.
Extraño lo que pudo ser, extraño la risa de antes.
Pero también me cuido.
Lágrimas de febrero.
No las escondo.
Las dejo caer porque son mías y porque me limpian.
Mañana quizás sea diferente.
Hoy solo soy esto: una luna que llora,
pero que sigue brillando.
Para la niña de ojos grandes que fuiste y que crecés lejos:
te quiero con nostalgia, sin rencor.
Que la vida te sea más suave que la que nos tocó a nosotras.
Y si algún día me buscás…
acá voy a estar, sin pedir explicaciones.
🌚