Grité por un segundo sobresaltando a mis amigos. Puse la mayor cantidad de comida que pude en mi boca y me levanté para recoger mis cosas.
_ ¿A dónde vas Chim? –JongIn me vio extrañado con una cuchara a medio camino-
_ El nuevo grupo se quedará practicando hasta tarde y debo estar ahí. –Miré por última vez la deliciosa comida-
_ No te preocupes Chim me encargaré de que Jonginnie te lleve comida.
Me despedí de forma apresurada y emprendí el camino de vuelta a la empresa. A pesar de ser las doce de la noche el lugar estaba bastante concurrido, normal en una empresa como esta, muchos se quedan trabajando hasta altas horas de la madrugada.
Cuando llegué a la sala que había dejado una hora antes me sorprendí al ver que los cinco chicos junto a Hobi estaban tomando sus cosas para irse, por su parte, señor amargado estaba en una esquina con la vista fija en su celular.
_ ¿Jiminie? –Hobi no entendía que hacía ahí y para ser sinceros yo tampoco- ¿Qué haces aquí?
_ Me dijeron que se quedarían hasta tarde y debía ayudar.
_ ¿Yoongi? –Hobi dirigió su mirada a don gruñón-
_ Dijiste que el mocoso se encargaría de la nueva coreografía.
_ Sí, pero del otro grupo y podíamos seguir la próxima semana. –Aclaró Hobi intentando sonreír para quebrar la tensión-
_ Que yo sepa no le damos nuevas coreografías a simples ayudantes, si tiene una oportunidad como esta lo mínimo es que se esfuerce. Es un nuevo grupo del que estamos hablando... ya es bastante arriesgado permitirte esto HoSeok.
_ Pero... -HoSeok iba a replicar, pero lo interrumpí-
_ Está bien Hobi. El señor Min tiene razón, es una enorme oportunidad y me debo esforzar. Pueden irse tranquilos que yo me quedaré un rato.
Los cinco chicos del nuevo grupo fueron los primero en salir, nerviosos por la evidente discusión que estaba a punto de explotar.
HoSeok me dio una nueva sonrisa y se fue sin decir nada más. Esperaba que Yoongi siguiera al resto, no obstante, seguía en la misma posición.
Decidido a ignorar su presencia fui a dejar mis cosas en una esquina, recogí mi celular listo para poner una canción, necesitaba calentar primero. Para mi sorpresa Yoongi comenzó a hablar antes de que la música comenzara.
_ No confundas la amistad que tienes con HoSeok y Taemin con las responsabilidades de la empresa. Ya es suficiente con darle un espacio...
_ Señor Min –Interrumpí ya cansado- Sé muy bien cuál es mi lugar y cuáles son mis responsabilidades en este lugar. He cumplido con mis obligaciones como se debe. La coreografía es para un mes más porque se trata de un grupo que debutará a fin de año. Tengo la mitad lista y, sinceramente, no pensé que irme un viernes a las once de la noche era inadecuado cuando mi horario termina a las diez. Si me disculpa, debo trabajar.
P.O.V. Yoongi
Maldito mocoso. Quién se cree que es para hablarme de esa forma. Va por ahí con ese cabello rosado chicle que lo hace ver de cinco años, hace esos pucheros y finge ser un ángel, pero es el mismo demonio. Mis instintos no me engañan, desde que lo vi entrar por esa puerta algo me dijo que ese niño era un demonio.
Casi dos semanas, cinco días para ser exactos, y me ha traído más dolores de cabeza que nadie. Qué me importa a mí que el grupo para el que trabaja debuta a fin de año, tiene que trabajar y punto.
Necesito trabajar, solo eso puede despejar mi mente, así que decidí enviarle un mensaje a Nam:
Yoongi: ¿Dónde estás? Pensé que terminaríamos la nueva canción.
Cinco minutos y nada, el muy bastardo no se dignaba a responderme. Probablemente estaba en su estudio con el volumen de la música a mil. Iría a verlo, pero caminar no es lo mío.
Yoongi: Deja de ignorarme y cumple con tu trabajo.
Envié un nuevo mensaje y de inmediato recibí una respuesta. Me golpeé mentalmente por olvidar algo como esto:
Nam: Es mi aniversario con SeokJin deja de molestar.
Yoongi: Dale mis saludos a Jinnie J
Nam: Jin dice que tienes prohibido el acceso al restaurant por un mes.
¡Genial! Me había quedado sin mi comida por un mes y no tenía a mi mejor amigo para quejarme de la vida. Comencé a ver en mis contactos, no tenía ganas de salir, pero tampoco tenía ganas de trabajar. Un nuevo mensaje llamó mi atención provocando una sonrisa en mi rostro, si es que se le puede llamar sonrisa a eso que hago.
JunMyeon: ¡Hey Min! Noche de conversación y un buen vino en mi casa. ¿Qué dices?
Yoongi: Llevaré algo para comer.
Metí todo lo necesario en mi mochila y me fui. No pude evitar pasar por la sala de ensayo en la que supuestamente debía seguir el mocoso. Podía escuchar la música desde fuera.
Abrí un poco la puerta, lo suficiente para meter mi cabeza y ¡oh por dios! ¿Ese trasero es real?
P.O.V. Jimin
Dos y media de la mañana. Probablemente exagere con el ensayo, pero el enojo nubló mi mente y solo quería terminar, que fuera perfecto para después refregárselo en la cara a don gruñón.